jueves, 1 de octubre de 2015

01/10 (14/10) - San José de Bisericani


San José de Bisericani es el primer ermitaño conocido de la montaña de Bisericani, y fue el fundador del monasterio homónimo. Nació en un pueblo de Neamt.

Desde pequeño tuvo inclinación hacia lo divino, por lo cual entró en el Monasterio de Bistrita. Aquí pronunció los votos monacales y aprendió de los ancianos la cultura monacal, el ayuno y la oración continua. Pidió a su abad que le diese la bendición para irse a vivir en la tumba de Jesucristo en Jerusalén. Luego se fue al yermo del Valle del Jordán, donde llegó a ser en poco tiempo un ermitaño muy conocido. Aquí mortificó sus pasiones en principio solo, luego junto con otros hermanos. Gracias a su vida espiritual elevada formó alrededor suyo un grupo de 17 aprendices ermitaños, creando la primera comunidad espiritual rumana conocida en Tierra Santa.

Debido a la invasión de los árabes en esa zona tuvo que llevarse su comunidad y trasladarse a Moldavia, al monasterio de Bistrita. Por lo cual, la comunidad ermitaña de San José se trasladó desde Tierra Santa a la Montaña de Bisericani.

Viendo que la comunidad estaba creciendo cada vez más construyó una iglesia pequeña, cuya fiesta patronal era "La Anunciación", alrededor de la cual construyó también unas celdas. Tomó el modelo del Monasterio de Estudion de Constantinopla, que era el de los acemetas -los que no duermen-, lo que requería la oración sin parar tanto en la Iglesia como en las celdas, ayunos, postraciones, salmodia, obediencia y amor por toda la creación.

Moldavia fue invadida por los turcos, por lo cual tomaron la decisión de irse al Monte Athos. En el camino se les apareció Nuestra Señora, que les preguntó adónde van. A esta maravillosa pregunta le respondieron que a su jardín, pero la Theotokos les pidió que volvieran al lugar de donde venían, porque ese lugar también era su jardín y su casa (se refería al Monte de Bisericani, donde hicieron la Iglesia). En memoria de esta milagrosa enseñanza de la Theotokos se le puso un icono allá. Más tarde, el eremitorio de San José se llamó "El Eremitorio de Bisericani".

¡Santo y Piadoso José, ruega a Cristo por nosotros!


Traducción del rumano: Elena Rățulea
Adaptación: Ortodoxia Digital