lunes, 14 de septiembre de 2015

Consagración del nuevo templo de la Parroquia de Benidorm (Alicante, Comunidad Valenciana)


La Parroquia de la Natividad de la Madre de Dios de la localidad de Benidorm vivió con gran alegría espiritual el sábado 12 de septiembre de 2015 la consagración de su nuevo templo.

El oficio de consagración y la Divina Liturgia pontifical fueron celebrados por una hermosa sinaxis de jerarcas formada por S.E. José (Pop), Arzobispo Metropolitano de Europa Occidental y Meridional; Mons. Timoteo, Obispo ortodoxo rumano de España y Portugal, y Mons. Silvano, Obispo ortodoxo rumano de Hungría; los tres estuvieron acompañados de una numerosa sinaxis de sacerdotes del Arciprestazgo de Castellón.

Tras el recibimiento a los jerarcas, a las 09:00 dio comienzo el oficio de consagración ante el nuevo templo. Luego fue bendecida la mesa del altar, se colocaron las santas reliquias y el acta de consagración y se siguió con la bendición de la iglesia. El P. Arcipreste Aurelian Stoica leyó el acta de consagración, y al final del acto Mons. Silvano pronunció unas palabras explicativas y evocó la simbología de las diversas partes del oficio.

A partir de las 10:30 se celebró la Divina Liturgia pontifical, en la cual recibieron la Santa Comunión muchos fieles. Luego siguió la homilía de Mons. Timoteo, que explicó la perícopa evangélica leída, haciendo referencia asimismo a la alegría y a la carga espiritual del día, ofrecida por este acto de consagración de la parroquia ortodoxa rumana de Benidorm.

Por su parte, S.E. José, en las palabras que pronunció, hizo un paralelo entre la iglesia como edificio y la iglesia viva, acentuando que en la parroquia ortodoxa rumana de Benidorm existe una iglesia verdaderamente viva, lo que se hacía evidente por el hecho de que comulgaran muchos fieles y por los sacrificios realizados junto con el párroco, el P. Cristian Chiorescu, para mantener encendida la llama y el celo por las cosas sagradas en los 9 años transcurridos desde la fundación de la Parroquia. Por su esfuerzo y por su celo, el P. Cristian recibió la cruz pectoral del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, mientras que los fundadores y fieles que se han sacrificado por la construcción del lugar de culto recibieron respectivamente diplomas de fundador o de benefactor.

Todos los fieles presentes pudieron pasar por el Santo Altar e inclinarse ante él, y posteriormente participaron en el ágape fraterno preparado por las señoras de la Parroquia.

¡Gloria a Dios por todo!


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital