martes, 2 de diciembre de 2014

Un poco de historia ortodoxa ibérica. Saludo de S.E. Policarpo a S.B. Daniel de Rumanía en 2010


SALUDO DE SU EMINECIA RVDMA. POLICARPO,
METROPOLITA DE ESPAÑA Y PORTUGAL,
DURANTE LA DOXOLOGÍA EN OCASIÓN DE LA VISITA
EN LA SANTA IGLESIA CATEDRAL Y
LA SEDE DE LA SACRA METRÓPOLIS DE ESPAÑA Y PORTUGAL
DE SU BEATITUD EL PATRIARCA DE RUMANÍA DANIEL
(Madrid, el 17 de Abril de 2010)
 
Beatísimo Padre y Señor, Hristos a înviat!
 
Dentro del jubiloso clima pascual de la Resurrección del Vencedor de la muerte y del pecado, nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que vivimos en estos días, se añade, la gran alegría y el alto honor de la venida a la capital de Iberia del Ángel de la Iglesia de Cristo en Rumanía, Vuestra Beatitud, el Arzobispo de Bucarest, Metropolita de Hungrovalaquia, Patriarca de Rumanía y Lugarteniente del Trono de Cesarea de Capadocia, DANIEL, al que he conocido y admirado de cerca, hace ya casi tres años, durante las celebraciones de canonización del Metropolita de Moldavia y Bucovina, Varlaám, gran Jerarca de la Iglesia Madre de Constantinopla.
 
¡Hosanna. Bendito el que viene en el Nombre del Señor! Bienvenido a Iberia que, a causa de la distancia y las circunstancias históricas, no tenía particulares contactos y relaciones con nuestro Oriente Ortodoxo cristiano, pero, desde inicios, principalmente, de la década del 1990, ha empezado, de facto, a tenerlos a causa del establecimiento en ella de centenares de miles de emigrados ortodoxos, con mayoría numérica de rumanos. Los emigrados ortodoxos, por una parte, con su duro trabajo contribuyen al desarrollo económico de España y Portugal, mientras que, por otro lado, con el inestimable tesoro de la fe, tradición y espiritualidad ortodoxa, que han traído con ellos, contribuyen al enriquecimiento espiritual y cultural de los países y los pueblos de Iberia. De tal manera, a la presencia plurisecular e histórica greco-ortodoxa, se añade también aquella de los emigrados ortodoxos de Europa Oriental, y así, hoy, en toda la Península Ibérica y sus Islas, la Iglesia Ortodoxa suma, casi, 1.300.000 fieles, 180 parroquias y núcleos parroquiales, un metropolita, un obispo (el hermano Timoteo) y 130 sacerdotes y diáconos. Por todo esto, se ha creado la Asamblea Episcopal Ortodoxa de España y Portugal que agrupa a todas las jurisdicciones ortodoxas canónicas y presido ex officio.
 
Constituye un honor especial y una alta bendición la visita de Vuestra Beatitud a la Iglesia Catedral y la sede de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal y por ello le agradecemos y le expresamos nuestra gratitud desde lo más profundo de nuestro corazón.

Este año se cumplen 88 años de la fundación oficial de la Metrópolis y Exarcado de Europa Occidental y Central – 47 de ellos corresponden al Exarcado de toda Iberia – en tanto que ya se han cumplido 7 años de la fundación de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal y 2 de la fundación del Obispado Ortodoxo Rumano. ¡Bendito sea el santísimo Nombre de nuestro Señor! Paralelamente, también se cumplen 125 años de la autocefalía y 85 de la elevación a Patriarcado de la Santísima Iglesia de Rumanía por parte de la Iglesia Madre del pueblo rumano, la Primada, Santa y Gran Iglesia de Cristo en Constantinopla-Nueva Roma, nuestro mártir Patriarcado Ecuménico. El Pastor, el sagrado clero y el piadoso rebaño de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal expresan a Vuestra Beatitud su cordial y sincera felicitación.
 
Beatitud, constatamos que permaneciendo fieles y firmes al Orden y la Tradición canónica de nuestra Santa Iglesia Ortodoxa que, afortunadamente, coincide con la voluntad de las Autoridades españolas y portugueses, así como de la Unión Europea, los Ortodoxos en la Diáspora, evitan cualquier provincialismo eclesiástico y la formación de “ghetos” etnofiléticos, sobre todo, en estos tiempos que vivimos en que todas las gentes “se hacen un pequeño pueblo”. Esto, seguramente, favorece su proprio bien y su progreso espiritual y cultural, e incluso, material. Así mostramos que no existen Iglesias Ortodoxas separadas entre sí, como erróneamente se cree con frecuencia en el mundo occidental, sino la Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia Ortodoxa. Y son dignos de elogios las Autoridades españoles competentes, que en sus contactos y relaciones con nosotros reconocen y siguen este fundamental principio eclesiológico y canónico de nuestra Santa Madre Iglesia.
 
Con estos simples pensamientos, permitidme de concluir transmitiendo debidamente a Vuestra Beatitud el saludo fraternal del Primus en el Episcopado Ortodoxo, Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé, que ha sido informado de su venida a Madrid.
 
Como prueba de amor y respeto filial, reciba, Beatitud, este regalo simbólico, una estola y palio, con la ferviente súplica de rogar también por el Pastor, el clero y el rebaño de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal cuando celebre ante el Santo Altar.
 
Ad multos annos! Eis pollá eti Déspota. Hristos a înviat!
 
 
Fuente: S.E. Policarpo, Arzobispo Metropolitano de España y Portugal y Exarca del Mar Mediterráneo (Patriarcado Ecuménico)