martes, 30 de diciembre de 2014

Divina Liturgia pontifical en Galapagar (Comunidad de Madrid)

Fiesta navideña de la comunidad ortodoxa griega de Barcelona (Cataluña)


El domingo 21 de diciembre, Domingo antes de la Natividad de Cristo, los parroquianos de la Parroquia Ortodoxa Griega de San Nectario en Barcelona, han preparado y presentado, después de la celebración de la Divina Liturgia, una bella fiesta navideña con caladas y cantos tradicionales navideños de varias regiones de Grecia. Así, los presentes pudieron trasladarse espiritualmente al clima de estos santos días que domina en la patria.

Con el acompañamiento de órganos musicales, nuestros parroquianos han cantado la venida del Mesías dando a los presentes un mensaje de alegría, salvación y unidad, un mensaje jubiloso y eterno.

El párroco, Rvdmo. Archimandrita Christódoulos, en su homilía ha hablado sobre ka importancia de vivir una Navidad con Cristo, acentuando que no debe ser escamoteado el verdadero significado de estos santos días, que es la venida de Dios-Hombre para nuestra salvación. Además, ha señalado que el corazón de cada uno debe ser un nido para recibir Cristo, que debe ser el protagonista de nuestra vida.

Al final del acto fueron distribuidos regalos, y a continuación el coro parroquial ha cantado las caladas navideñas griegas al Rector de la parroquia católica de la que que depende la capilla que usa para su culto nuestra parroquia barcelonesa.


Fuente: Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)

"¿En qué se ha convertido la Navidad?". Artículo del P. Nicolás Vera


Reproducimos a continuación una acertadísima reflexión del P. Hieromonje Nicolás (Vera), del Patriarcado de Serbia en Alicante, en la que aboga por recuperar una visión verdaderamente cristiana ortodoxa de la "Metrópolis de las Fiestas": la Navidad.

---------------------------------

Muchos son los que te saludan diciendo felices fiestas, llenan sus casas de guirnaldas y árboles llenos de luces, ponen mesas abundantes en comida y bebida, se gastan cantidades ingentes en regalos de todo tipo que trae un personaje vestido de rojo como si fuera un duende o gnomo… Esto es en lo que se ha convertido la Navidad, que podría llamarse de cualquier forma desde la fiesta de la matanza del cerdo, hasta las vacaciones de invierno, o fiesta del duende.

Pero esto no es la Navidad y el que se empeñe en que esto sea lo que centre en sus vidas en estos días no puede llamarse cristiano.

Lo primero es el saludo: no podemos desearnos simplemente felices fiestas. ¿Qué fiestas estamos felicitando? Nos hemos de desear una Feliz Navidad, pero para esto deberíamos tener claro que la Navidad es fiesta del nacimiento de Cristo que se ha hecho hombre para nuestra salvación y que nació en Belén de Santa María la Virgen tal y como aparece en la confesión de nuestra fe. Este momento de gran alegría por el comienzo de nuestra salvación, la llegada del Mesías y el cumplimiento de las profecías, es lo que celebramos.

La decoración de las casas se centra en un elemento pagano potenciado después por los protestantes que borraban del mapa doméstico las representaciones del Nacimiento y las imágenes del Niño Jesús y a partir del s.XIX se generaliza esa costumbre del árbol. Vistoso, lleno de luces y colgaduras se convierte en el símbolo de las fiestas de invierno. ¿Más es eso lo que debería ser el centro en nuestras casas e iglesias tan sólo porque es decorativo? No, el centro de nuestras casas debería de girar en torno al icono de la Navidad o de la Madre de Dios que en estas fechas debería de estar especialmente adornado con ramas y luces tal como se hacía antes de que el comunismo arrasara con todas las tradiciones cristianas.

Fue el comunismo el que arrasó con la figura de San Nicolás como portador de los regalos en estas fechas. No queramos creer que ha sido una tradición inmemorial porque es falso. En toda la Europa cristiana San Nicolás es el que tradicionalmente ha traído los regalos a los niños. Lutero cuando extendió su secta por el norte y centro de Europa, esta hermosa tradición, la comenzó a sustituir porque no aceptaban el culto a los Santos. Mal que bien permaneció, más o menos disimulada y desde Inglaterra, Alemania y Holanda llegó a lo que serían los Estados Unidos. Allí al Santo Obispo le despojarán de sus vestiduras episcopales para vestirlo ridículamente primero de verde y luego por orden y mandato de la Coca-Cola de rojo, con mujer y nariz de borracho. Así se vestirán los distintos abuelos de invierno y Navidad que traen los regalos en sustitución del Santo Obispo. Aún así en países como España y Portugal donde traen los regalos los Santos Reyes e incluso en Grecia donde lo hace San Basilio y que no sufrieron las influencias ni del protestantismo o del comunismo se intenta por todo los medios imponer a ese ridículo personaje para relegar a los que están relacionados con tradicines verdaderamente cristianas.

Las comilonas son otra de las características de estas fiestas. La fiesta de la Navidad está precedida por cuarenta días de ayuno para prepararnos al nacimiento de Cristo. Después de la Liturgia del día de Navidad tenía todo su sentido que familia y amigo se sentasen a la mesa común para celebrar la Natividad. Más ahora, sin ayuno, se come y se bebe porque hay que hacerlo pero sin su motivación original. Luego para los que están en el calendario eclesiástico se presenta la situación del comienzo del año civil en los días precisamente más santos del ayuno. Esta fiesta fue precisamente impulsada por los gobiernos comunistas para contrarrestar las influencias de la fiesta de la Navidad y ahí se ha quedado, como algo verdaderamente innecesario. Para los que siguen el nuevo calendario ensombrece la fiesta del glorioso san Basilio y los excesos de la noche impiden precisamente a los fieles acudir a la iglesia para participar en la Liturgia y en la molitva de San Basilio. Verdaderamente ha de estar contento el demonio de que la gente no participe en estas santas oraciones que lo expulsan a él de la vida de los hombres.

Queda luego lo peor de todo. Cómo poder llamar verdaderamente cristianos a aquellos que durante estos santos días se han dedicado a comer, a beber, a gastar dinero, y que sin embargo no han sido capaces de venir a la iglesia aunque solo fuera para encender una vela para dar gracias a Dios porque están vivos y con salud? Como podrán llamarse cristianos los que sacan a Cristo de sus vidas?

Creo que deberíamos de reflexionar sobre todo esto para que el año que viene sea San Nicolás el que traiga los regalos a los Niños, el icono Santo de la Navidad presida nuestros hogares y vidas y después de romper el ayuno el día la Navidad con la comunión del precioso Cuerpo y Sangre de nuestro Señor JesuCristo podamos sentarnos juntos a la mesa para celebrar cion verdadera alegría su nacimiento. Sólo así podremos verdaderamente llamarnos cristianos ortodoxos.

P. Hieromonje Nicolás (Vera), Patriarcado de Serbia

lunes, 29 de diciembre de 2014

Divina Liturgia en Córdoba (Andalucía)


Os invitamos a la Divina Liturgia Ortodoxa que se va a celebrar el 6 de enero de 2015 a las 10h de la mañana en el Salón Rojo de la Parroquia de la Inmaculada de Córdoba, sita en la c/ San Diego de Alcalá, 10 (Ciudad Jardín).

La ceremonia sera oficiada por el Р. Arcipreste Tarasiy Petrunyak, del Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico).


Fuente: Sra. Elena Dolgova

Nuevo libro del P. Arcipreste Miguel Moreno


La editorial Santa Elena acaba de publicar el último libro del P. Arcipreste Miguel Moreno Martín, responsable de la Misión de la Madre de Dios de la Iglesia Ortodoxa Hispánica (Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exterior - ROCOR) en Jerez de la Frontera (Cádiz, Andalucía), titulado Fe y Actualidad. Respuestas a preguntas cristianas en el siglo XXI desde la fe y la espiritualidad del Oriente Cristiano.

Amparado en la Palabra de Dios, la Patrística y la opinión teológica de los autores antiguos y modernos, el autor aborda en las 249 páginas de la obra los temas que interesan a los cristianos del siglo XXI, tanto ortodoxos como de otras iglesias y buscadores de la verdad en general, desde una perspectiva cristiana ortodoxa.

Este libro puede ayudar en su reflexión a jóvenes, adultos y, sobre todo, responsables laicos y presbíteros de las Iglesias. El trabajo se presenta como material de apoyo a la catequesis, la reflexión, la homilética y el conocimiento.

El precio de venta al público es de 10€ (gastos de envío no incluidos). Para más información sobre cómo cómo obtener un ejemplar, llamar al número de teléfono 902043759 o enviar un correo electrónico a la dirección ortodoxia-digital@outlook.com

domingo, 28 de diciembre de 2014

Mons. Timoteo celebró la Divina Liturgia pontifical de Navidad en Madrid


El 25 de diciembre de 2014, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, celebró la Divina Liturgia de Navidad en el templo -que tiene el estatuto de Catedral Episcopal- de la Parroquia de la Santa Madre de Dios junto con el P. Vicario General y eclesiarca de la catedral Teofil Moldovan, el P. Protosincelo Siluan Sandor y el P. Macarie Bărgăvanu, del Centro Eparquial.

Al final, Mons. Timoteo pronunció su mensaje pastoral de Navidad 2014, en el que subrayó el acto de anonadamiento del Salvador, que, por voluntad propia, se dignó humildemente encarnarse para la salvación de la humanidad. Tras las palabras de agradecimiento del P. Párroco Teofil Moldovan, y con la armonía de los villancicos interpretados por los niños, hizo acto de presencia Papá Noel, que repartió regalos a los pequeños presentes.

El acto estuvo marcado también por la presencia de S.E. el Sr. Ion Vîlcu, embajador de Rumanía en el Reino de España, que donó alegremente, para alegría de los niños, los regalos repartidos por Papá Noel.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

viernes, 26 de diciembre de 2014

Liturgia de Navidad 2014 en la catedral ortodoxa de Madrid

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Fiesta de San Nicolás según el calendario juliano en Madrid

Proclamación de Navidad 2014 del Patriarca Ecuménico


† BARTOLOMÉ I
POR MISERICORDIA DE DIOS
ARZOBISPO DE CONSTANTINOPLA-NUEVA ROMA
Y PATRIARCA ECUMÉNICO
A TODO EL PLEROMA DE LA IGLESIA
GRACIA, MISERICORDIA Y PAZ
DE PARTE DE CRISTO SALVADOR NACIDO EN BELÉN


Hermanos e hijos amados en el Señor,

“¡Cristo viene desde los cielos, encontradlo!”.

Se apareció sobre la tierra Dios y temporalmente se manifestó el hombre perfecto y el valor inconcebible de la persona humana.

El hombre moderno particularmente vive la situación posterior de caída, durante la cual cotidianamente comprobamos junto con el salmista que “todos se extravían igualmente obstinados, no hay uno que obre bien, ni uno solo” (Sal 13,3 – Rom 3,12-13).

Antes de la encarnación de Cristo el hombre no podría imaginar el valor inconcebible de la persona humana, porque después de la caída se volvió enfermo y alterado. Solo los hombres muy iluminados han sentido también antes de Cristo el valor de la persona humana y a la incertidumbre del Salmista “¿qué es el hombre para que te acuerdes de él? (sal, 8,5), han proclamado: “lo hiciste poco inferior a los ángeles” (Sal 8,6).

Este supremo valor de la persona humana que manifestó el Señor Dios y Hombre, desde entonces, repiten cada año declaraciones de estados, gobiernos, grupos sociales y entidades internacionales refiriéndose al respeto de la persona humana y sus derechos, Pero, en nuestros días vemos cotidianamente la peor humillación de la persona humana, su degradación y su ridiculización. Debemos, entonces, si queremos ser dignos de la gloria y del honor con los cuales envistió la persona humana “Quién fue como nosotros para nosotros”, nuestro Creados, hacer todo lo posible para que cese el últimamente más engreído comportamiento humillante para la persona humana.

Seguimos sorprendidos por el repetido continuamente “drama de Belén”. Porque se trata de un drama y no de un evento jubiloso, visto que viene ignorado el recostado en un pesebre, el Hijo y Verbo de Dios, y su creatura, el hombre, no viene considerada como “imagen de Dios”.

Nuestra Santa Iglesia Ortodoxa y su teología enseñan que el hombre y el cuerpo humano son dignos de todo respeto, porque han sido unidos con Dios en el Señor encarnado. Entonces, debemos todos unir nuestros esfuerzos para que sea respetado por todos el supremo valor de la persona humana.

Con mucho sentimiento de corazón y tristeza profunda el Patriarcado Ecuménico y nuestra Humildad seguimos estas olas de violencia y brutalidad que día por día se agrandan, y que continúan castigando varias regiones de nuestro planeta, y especialmente en Medio Oriente y sobre todo los autóctonos de allí cristianos, a menudo en el nombre de la religión. No cesamos jamás a proclamar desde este Sagrado Centro de la Ortodoxia hacia a todos, los hermanos Primados de las Iglesias Ortodoxas y de las otras Iglesias Cristianas, los representantes de las Religiones, los jefes de Estados y cada hombre de buena voluntad, y especialmente hacia a los, que bajo incitaciones o sin poner su propia vida en peligro para cortar vidas humanas, también ellos hijos de Dios, y hacia todas partes, que no puede existir ninguna forma de verdadera y autentica religiosidad y espiritualidad sin amor hacia la persona humana. Cualquier formación ideológica, social o religiosa que ignora el hombre creado a imagen de Dios y enseña o permite la muerte de nuestro prójimo, ciertamente ninguna relación tine que haber con el Dios del amor.

Girando, hermanos e hijos, nuestros ojos a la situación existente hoy en el mundo apartamos nuestra faz de estos dolorosos eventos de odio y enemistad, que devastan la humanidad y llegan con los modernos medios de comunicación general más fácilmente a nuestras orejas y ojos provocando terror por los tremendos hechos que llegan, y proponemos como antídoto fuerte a la violencia moderna “la extrema pobreza” de Dios que sorprendió a los magos y al mundo, que efectúa siempre como amor. Esta es la fuerza secreta de Dios, la fuerza secreta de la Iglesia Ortodoxa, la fuerza secreta de la estirpe de los cristianos. La fuerza que vence y supera a través del amor cada tipo de violencia y maldad.

Así valoramos durante la Navidad de este año la situación de la humanidad, y deseamos a todos vivir la alegría del respeto absoluto de la dignidad de la persona, del prójimo y el cese de toda forma de violencia, la
victoria sobre la cual, a través el amor, propone y ofrece el encarnado “Gran Ángel de Voluntad”, “el Rey de la Paz”, Cristo nuestro Salvador.

De Él, el nacido y encarnado Señor de la gloria, de la paz y del amor, La Gracia, la Misericordia y la Bondad infinitas sean con todos.

Fanar, Santa Navidad de 2014

† el Patriarca Ecuménico de Constantinopla Bartolomé,
ferviente intercesor antes Dios de todos vosotros.


Fuente: Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)

sábado, 20 de diciembre de 2014

Domingo antes de Navidad. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 11,9-10;32-40: Por la fe, vivió como extranjero en la Tierra prometida, habitando en carpas, lo mismo que Isaac y Jacob, herederos con él de la misma promesa. Porque Abraham esperaba aquella ciudad de sólidos cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Dios. ¿Y qué más puedo decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, de Samuel y de los Profetas. Ellos, gracias a la fe, conquistaron reinos, administraron justicia, alcanzaron el cumplimiento de las promesas, cerraron las fauces de los leones, extinguieron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada. Su debilidad se convirtió en vigor: fueron fuertes en la lucha y rechazaron los ataques de los extranjeros. Hubo mujeres que recobraron con vida a sus muertos. Unos se dejaron torturar, renunciando a ser liberados, para obtener una mejor resurrección. Otros sufrieron injurias y golpes, cadenas y cárceles. Fueron apedreados, destrozados, muertos por la espada. Anduvieron errantes, cubiertos con pieles de ovejas y de cabras, des provistos de todo, oprimidos y maltratados. Ya que el mundo no era digno de ellos, tuvieron que vagar por desiertos y montañas, refugiándose en cuevas y cavernas. Pero, aunque su fe los hizo merecedores de un testimonio tan valioso, ninguno de ellos entró en posesión de la promesa. Porque Dios nos tenía reservado algo mejor, y no quiso que ellos llegaran a la perfección sin nosotros.

Mt 1,1-25: Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham: Abraham fue padre de Isaac; Isaac, padre de Jacob; Jacob, padre de Judá y de sus hermanos. Judá fue padre de Fares y de Zará, y la madre de estos fue Tamar. Fares fue padre de Aram; Aram, padre de Aminadab; Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón. Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab. Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut. Obed fue padre de Jesé; Jesé, padre del rey David. David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías. Salomón fue padre de Roboam; Roboam, padre de Abías; Abías, padre de Asá; Asá, padre de Josafat; Josafat, padre de Joram; Joram, padre de Ozías. Ozías fue padre de Joatam; Joatam, padre de Acaz; Acaz, padre de Ezequías; Ezequías, padre de Manasés. Manasés fue padre de Josías; Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos, durante el destierro en Babilonia. Después del destierro en Babilonia: Jeconías fue padre de Salatiel; Salatiel, padre de Zorobabel; Zorobabel, padre de Abiud; Abiud, padre de Eliacim; Eliacim, padre de Azor. Azor fue padre de Sadoc; Sadoc, padre de Aquim; Aquim, padre de Eliud; Eliud, padre de Eleazar; Eleazar, padre de Matán; Matán, padre de Jacob. Jacob fue padre de José, el esposo de María, de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo. El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones. Este fue el origen de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no han vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto. Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados». Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: "La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel", que traducido significa: «Dios con nosotros». Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Divina Liturgia en castellano en el barrio de Villaverde (Madrid)


El próximo sábado 20 de diciembre de 2014 a las 09:00 se celebrará la Divina Liturgia en lengua castellana en la Parroquia de San Pacomio de Gledin (Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal - Patriarcado Rumano), sita en la c/ Antonio López, 264 (28041 Madrid).

Para más información, se pueden poner en contacto con el párroco, el P. Octavian Constantin Șerban, a través del número de teléfono 673981360 o de la dirección de correo electrónico p.constantins@yahoo.com

¡Todos están cordialmente invitados!


Fuente: JCM

jueves, 18 de diciembre de 2014

Colocación del iconostasio de la parroquia del Patriarcado Ecuménico en Barcelona (Cataluña)


El Sábado 13 de diciembre fue colocado un iconostasio de madera en el templo de la parroquia greco-ortodoxa de San Nectario en Barcelona que costó de 5.000 euros.
 
Con la ayuda de San Nectario, la contribución de los parroquianos y las fatigas del párroco, el Rvdmo. Archimandrita Christódoulos, un sueño se ha realizado.
 
El Padre Christódoulos, durante la Divina Liturgia del Domingo de los SS. Progenitores de Nuestro Señor (14/12), habló con emoción a los feligreses sobre este nuevo milagro de San Nectario y llamó todos a admirar el iconostasio de estilo proto-cristiano y de elaboración excelente, dando las gracias al constructor, venido desde Grecia para colocarlo, y a los fieles que han contribuido económicamente, y añadiendo que donde existe amor y unidad los pequeños milagros se hacen enormes.
 
El nuevo iconostasio será bendecido por el Metropolita Policarpo en su próxima visita pastoral a Barcelona.
 
 
Fuente: Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)
 

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Divina Liturgia pontifical en Roquetas de Mar (Almería, Andalucía)


Los fieles de la Parroquia Ortodoxa Rumana del Bautismo del Señor de Roquetas de Mar y su párroco, el P. Gheorghe Adrian Fofiu, fueron bendecidos por Dios mediante la presencia entre ellos de Mons. Timoteo, Obispo Ortodoxo Rumano de España y Portugal, que celebró la Divina Liturgia en el nuevo templo de la Parroquia.

En la sinaxis de sacerdotes presidida por Mons. Timoteo participaron, además del Párroco, el P. Consejero Dorin Catalin Sas, párroco de los rumanos de Valdemoro (Madrid), y el P. Florin Petrut, párroco de los ortodoxos de Almería.

La Iglesia Ortodoxa de Roquetas de Mar siempre ha cultivado unas buenas relaciones con las otras confesiones, especialmente con la Iglesia Latina, y con las autoridades del Estado Español. Así, los fieles fueron honrados con la presencia del Sr. Alcalde Gabriel Amat Ayllón, Presidente de la Diputación de Almería, que estuvo acompañado de los consejeros de la Alcaldía de Roquetas de Mar; y por la presencia del Obispo latino de Almería, S.E. D. Adolfo González Montes, acompañado por Mons. Miguel Romera, Vicario Económico del Obispado de Almería; así como por la Sra. Florenta Ciubotaru, Vicecónsul en Almería.

De parte de la comunidad grecocatólica de Almería estuvo presente el P. Gheorghe Boros.

Mons. Timoteo bendijo el nuevo templo mediante la aspersión con el Gran Hagiasma. Tras la lectura del Santo Evangelio, nuestro Jerarca pronunció una rica homilía y animó a los fieles a continuar la buena lucha para conseguir el Reino Eterno.

En el contexto de la Divina Liturgia fue ordenado al presbiterado el diácono Florin Edu como sacerdote misionero para el Arzobispado de Castilla-La Mancha. Las respuestas de la Divina Liturgia fueron cantadas por el coro de la Parroquia.

Al final, el P. Gheorghe Adrian Fofiu, párroco de Roquetas de Mar, dio las gracias a Dios y a todos los fieles por el sacrificio realizado a lo largo del tiempo; al Sr. Alcalde por los ánimos dados a nuestra comunidad; y a S.E. D. Adolfo González Montes, obispo latino de Almería; a los cuales, en señal de apreciación y reconocimiento, les entregó una cruz. A Mons. Timoteo le entregó un icono de nuestro Eterno Sumo Sacerdote, nuestro Señor y Salvador Jesucristo.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

lunes, 15 de diciembre de 2014

Divina Liturgia ortodoxa en Córdoba (Andalucía)

 
El próximo jueves 25 de diciembre de 2014 a las 10:00 se celebrará la Divina Liturgia en la ciudad de Córdoba, en el salón rojo de la Parroquia de la Inmaculada, sita en la c/ San Diego de Alcalá, 10 (Ciudad Jardín).
 
La ceremonia será oficiada por el P. Arcipreste Tarasiy Petrunyak y por el P. Rodión, pertenecientes al Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico).
 
¡Todos están invitados!
 
 
Fuente: Sra. Elena Dolgova

domingo, 14 de diciembre de 2014

Fragment del documental de TV3 "Déu amb accent" sobre l'Església Ortodoxa a Catalunya



Font: Youtube a través del Lector Dmitri de Gerona

¡Adquiere tus CD's de villancicos!


El Grupo Coral Santo Apóstol Andrés de Cluj-Napoca (Rumanía) ha puesto a disposición de la Parroquia de Santa Parasceve de Carabanchel (Madrid) un número limitado de ejemplares de los CD's de villancicos "International Christmas Carols", que incluye piezas latinas, rusas, ucranianas, griegas y españolas entre otras, y "Az'îi, Doamne, d'Ajunu'", que presenta algunos de los más famosos villancicos rumanos.


Desde Ortodoxia Digital animamos a nuestros lectores a conseguir estos maravillosos discos para ayudarles a vivir mejor la Navidad que ya se acerca. Su precio es de 6€, y se pueden adquirir en el templo parroquial (c/ Villalón, 4, 28025 Madrid) o entrando en contacto con el P. Oleg Ciubotaru -uno de los tenores del grupo- a través del teléfono 642735208 o la dirección de correo electrónico oleg_ciubot@yahoo.com

sábado, 13 de diciembre de 2014

Fiesta de San Nicolás y ordenación diaconal en Madrid

Sonetos a la Santa Madre de Dios


L
SENTIMIENTO

Es el redil de Roma que me ha visto nacer.
Allí te conocí. Tu  nombre he venerado.
Cristianas virtudes me ayudaron a crecer;
consejos, catequesis que nunca olvidaré.

Mas tu Hijo, Señora, me cambió de aprisco.
Soy pastor de ovejas que vienen de Oriente;
perdido, transhumante, en este mundo arisco;
apacentado en pastos del Alba y de Poniente.

Te pido hoy, auxilio. Sólo hay un rebaño;
el que pedía Cristo en su sufrimiento;
con un sólo redil, como el que hubo antaño.
   
En su misericordia nos guia el pensamiento
y su palabra santa, cierta, sin engaño,
vierte en los rediles la paz, que lleva el  viento.


XXXVI
MANTO DE SOCORRO
   
El Akatistos dice que tu eres como un manto
que  ampara desdichados, alivia  su dolor.
El mundo menosprecia la pobreza y el llanto;
justo lo que es objeto de Dios, y de su amor.

Conozco la madre de un menor desamparado
que dió a luz muy joven, a la orilla de la mar.
No vive con su hijo; lo tienen  tutelado,
porque su madre es pobre, porque no tiene hogar.

Por accidente, el padre es  incapacitado
y no tiene trabajo. Todo es tristeza, llanto
y pobreza. Hoy el niño será bautizado.

Por eso está con ellos. Viven un dia santo.
Sonrie la madre.  La luz del rostro aliviado
nos deja ver oh Virgen  el brillo de tu manto.

Notas.- Akatistos. Canto III. Poema 13. “ Alegrate” 11


Autoría y traducción del catalán: P. Jaume

jueves, 11 de diciembre de 2014

Concierto de villancicos y tradiciones de Navidad en Villarrobledo (Albacete, Castilla-La Mancha)

 
 
El Arciprestazgo Ortodoxo Rumano de Castilla-La Mancha y la Parroquia Ortodoxa del Santo Profeta Daniel de Villarrobledo le invitan al
 
FESTIVAL DE VILLANCICOS Y TRADICIONES DE NAVIDAD
 
"¡Qué bueno eres, Señor!" (edición II)
 
donde participarán los coros de las Parroquias ortodoxas del Arciprestazgo.
 
El acto tendrá lugar el domingo 14 de diciembre de 2014 a las 17:30 en la Parroquia del Santo Profeta Daniel, situada en la c/ Blasco de Garay, 20, 02600 Villarrobledo.
 
Este acto cultural y religioso cuenta con la bendición de Mons. Timoteo, Obispo Ortodoxo Rumano de España y Portugal.
 
 
Fuente: Parroquia del Santo Profeta Daniel
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Oficio del Santo Óleo en Córdoba (Andalucía)


El domingo 7 de diciembre de 2014 los fieles de la Parroquia de la Santa Mártir Filotea de Córdoba tuvieron la alegría de recibir en su fiesta patronal a Mons. Timoteo, Obispo Ortodoxo Rumano de España y Portugal, quien, acompañado de cuatro sacerdotes de las parroquias vecinas (Sevilla, Huelva, Almendralejo y Almería), celebró el Oficio del Santo Óleo (Maslu).

Fue un día único en los casi cinco años de existencia de la parroquia ortodoxa rumana de Córdoba. Mons. Timoteo nos animó a luchar contra las mayores tentaciones que sufren los rumanos del exterior, sobre todo la de la conservación de la Fe: que no traicionemos nuestra Santa Fe y las tradiciones en las que hemos nacido; que bauticemos a nuestros hijos en la Iglesia Ortodoxa; que no vayamos a otras iglesias y que renunciemos al cliché muy extendido entre los rumanos del exterior de que "Dios es el mismo en todas partes".

En último lugar fue recordada la vida de la Santa Mártir Filotea y su ejemplo de piedad, sacrificio y renuncia desde la niñez a todas las cosas terrenales por amor a Dios.

En el Oficio participó igualmente el Sr. Cónsul General de Rumanía en Sevilla, que les dirigió a los presentes unas palabras de agradecimiento y de apoyo para los problemas que pueden ser tratados en el Consulado.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Pasionario Hispánico. 10/12 (23/12) - Santa Eulalia de Mérida


Pasión de la santa y venerable Eulalia virgen y mártir de Cristo, que sufrió martirio en la ciudad de Emérita bajo el gobierno de Calpurniano, el día diez de diciembre.

R/. Gracias a Dios.

2. Innumerable es la multitud e incontable la muchedumbre, que deseando una muerte muy cruel en el nombre de Cristo por la recompensa de la vida eterna, la afrontaron con ánimo decidido. Entre ellos la santa mártir Eulalia, poniendo en Cristo la confianza en el éxito de su victoria, afrontando sin miedo el combate definitivo del martirio, culmen del triunfo, mereció la palma de la recompensa. Sin dejarse seducir por ningún halago, ni disuadir por ningún razonamiento, pisoteó victoriosa al viejo Enemigo con sus engaños.

3. Así pues, esta virgen beatísima, que de niña había entrado en religión, tímida por tanto y educada por su madre, de trece años aproximadamente, casta de mente y cuerpo, respetuosa en su piedad y firme en su pureza, era instruida por un presbítero llamado Donato desde su más tierna infancia, para que diera testimonio de Cristo antes que negarlo, y confesara en toda su alma la indivisible Trinidad de Dios. Y en su deber interior de conciencia no realizaba ningún otro menester, sino servir con constante perseverancia de corazón a Dios omnipotente, a quien se había entregado con toda sumisión. Esta mártir, habiendo alcanzado los años de la adolescencia, más robustecida en el culto de sus creencias, conservaba con ánimo más decidido la fe, que con santa piedad había recibido. En efecto, había consagrado su vida a Dios y aspiraba a ofrendarla por Cristo, de quien quería alcanzar la ansiada palma del martirio. Su maestro se llamaba Liberio. Santa Eulalia lo consideraba como a un padre.

4. Así pues, fue declarada a los cristianos por el cruel Calpurniano una persecución y llegó el día del martirio. Por casualidad Santa Eulalia, ciudadana y habitante de la provincia de Lusitania, existiendo un poco lejos de la ciudad, a treinta y ocho millas aproximadamente más allá de Emérita, una casa de campo, llamada Prontiano, en los límites de la provincia Bética, fue invitada a esta finca por una hermana a causa de la admiración de su santidad y vivía allí muy piadosamente alabando a Dios con Félix, confesor, y los restantes hermanos temerosos de Dios. La fama no calló la mala noticia de que el sanguinario enemigo había entrado en la ciudad de Emérita. Y se anunció a Santa Eulalia que habían llegado emisarios con un vehículo público para llevarla a Emérita y que ya su maestro Liberio con los restantes confesores había sido encarcelado.

5. Al saberlo Santa Eulalia, dirigiéndose al punto a la ciudad, con alegría se encaminó al martirio. Mandó que le prepararan un vehículo para tomar inmediatamente el camino. No la hicieron retroceder ni las dificultades del camino, ni la riqueza de sus posesiones, ni el afecto a los seres queridos. Afrontando un esfuerzo varonil, destinada a una gloria tan grande, se apresuraba resuelta con todo ahínco a recorrer un camino tan largo en una hora, si fuera posible, y apremiaba al conductor del vehículo animándolo con todas sus fuerzas. La acompañaba y se había unido a ella Julia, compañera de voto. Mientras iban de camino le dijo a ella Eulalia: «Sabe, hermana, que voy la última, pero sufriré el martirio la primera». Y así sucedió, como había predicho Santa Eulalia.

6. Al acercarse a la ciudad de Emérita le salió al encuentro un judío y le dijo: «Bienvenida, hija; ve, ofrece incienso a los dioses, para que puedas vivir». Le respondió Santa Eulalia diciendo: «Que el Señor te alargue los años, porque yo deseo morir por Cristo mi Señor». Y cruzó velozmente en el vehículo. Mirándola el judío vió un halo que la rodeaba, como una llama de fuego. Y atónito ante tal visión comprendió que los ángeles de Dios la protegían. El Señor quiso mostrar este milagro a los judíos, para que la insensata dureza de su corazón contemplara las maravillas de Cristo.

7. Santa Eulalia llena de fe llegó espontáneamente a la plaza. Se propagó entonces la noticia por los lugares cercanos a la plaza y se produjo una concentración innumerable, tan enorme que nadie se quedó en su casa. Tal era, en efecto, la fama de la santidad y de la prestancia de Eulalia, que todos los habitantes de la ciudad de Emérita, que ardían de amor por ella, salieron a su encuentro para ver cómo su paisana, noble y habitante de la misma provincia, se enfrentaba con el gobernador. Se notificó inmediatamente su llegada a Calpurniano, gobernador de la provincia de Lusitania, que había sido enviado a perseguir a los cristianos por el emperador y perseguidor Maximiano. A este gobernador Calpurniano, cabecilla de la persecución y del crimen, Eulalia no cesó de hostigarlo con sus acusaciones. De su propósito de padecer no la apartaron ni sus palabras crueles, ni sus manos ensangrentadas, ni su mirada amenazante. Crecía en fortaleza, mientras intentaba vencer con todo empeño al hostil gobernador, que presidía con sus fasces.

8. Y así al ver a Calpurniano le dijo: «¿Por qué entras en la ciudad, enemigo del excelso Dios? ¿Por qué persigues a los cristianos y te esfuerzas por echar a perder a las vírgenes de Dios? Dios me ha instruido en su verdad y no me quitarás mi castidad, porque no serás capaz de seducir mi juventud». El gobernador Calpurniano dijo: «Chiquilla, ¿quieres perder la flor de tu edad antes de crecer?». Santa Eulalia respondió: «Tengo casi trece años. ¿Crees que con tus amenazas se pueden asustar mis pocos años? Me basta esta corta vida. Y porque no me deleito con los halagos de una vida terrena, espero otra vida dichosa, en la que sea más feliz por el don de Dios». El gobernador Calpurniano dijo: «No te dejes engañar por esta absurda creencia. Ven y haz sacrificios a los dioses de acuerdo con el precepto del emperador, para poder evitar los tormentos, gozar de honores y merecer un marido rico». Santa Eulalia respondió: «Tengo un esposo rico e inmortal, Cristo, que te destruirá a ti, a los tuyos y a tu padre el Diablo, que es llamado Satanás». Ordenó entonces el gobernador que fuese encarcelada. Pero antes la hizo venir a su presencia e intentando persuadirla con palabras seductoras y engañosas le decía: «Ten en cuenta tu corta edad, mírate a ti misma, ten piedad de ti. Ve, ofrece incienso para poder conservar la vida». Pero Eulalia, llena de fe, firme en la virtud, sin temer las torturas de la muerte hasta el fin respondió: «Soy cristiana, no lo haré».

9. Entonces Calpurniano encendido de ciego furor, pensando que el sentimiento de pudor de una doncella se borra a latigazos sobre la espalda, como es costumbre en los niños, mandó al verdugo azotarla y, mientras era azotado su delicado y santo cuerpo, soportaba serenamente los golpes que se abatían sobre ella, confiando en la gran gloria del Señor. Maldecía con valentía y firmeza al emperador junto con sus ídolos, y los ángeles de Dios protegían a Santa Eulalia. Así es como el cruel juez creía que podía conseguir lo que quería: azotando cruelmente a la casta doncella. Mientras la bienaventurada Eulalia sufría estos azotes y profería tales palabras, llegó a oídos del gobernador lo que había dicho. Y él mismo dio orden de que fuese llamada a su presencia. Y al ver en ella un porte digno y hermoso, mostrándose como apiadado de su corta edad, le dijo: «Mira por ti, acércate y haz sacrificios e inmolaciones a los dioses y apártate de las obras de la muerte». Pero Eulalia, golpeada por los primeros azotes, dijo a Calpurniano: «¿De qué te sirve, desgraciado, haber intentado con tus depravadas órdenes desnudar mi castidad? Es verdad que tienes mi cuerpo en tu poder, pero mi alma no puedes poseerla tú, sino sólo Dios, que me la dio».

10. Calpurniano, al ver que su propósito no había dado resultado en los primeros azotes, dijo a Eulalia: «¿Qué clase de obstinación es ésta, que se conoce que has conseguido con algún arte de magia, y desdeñas hacer sacrificios a los dioses para gloria de tu linaje?. Pero Eulalia confiando en el Señor con todo su corazón le respondió al gobernador lo mismo que ya había dicho: «¿Por qué me interrogas? Te lo he dicho muchas veces y te lo repito: lo que quieres y lo que dices no lo haré en absoluto, porque soy cristiana y, para que lo sepas todo, he maldecido y maldigo a vuestros emperadores con sus dioses». Habiendo oído esto el gobernador se demoraba en dictar sentencia sobre la niña. Ella, en perseverante confianza, valientemente, llena de fe y de nobleza, dijo de manera que todos la oyeran: «Calpurniano, dicta sentencia; repito lo que he dicho con frecuencia contra tus emperadores y sus dioses: los he maldecido y los maldigo». Oídas estas palabras de la joven, se enfureció Calpurniano violentamente y ardiendo en terrible cólera ordenó que al día siguiente se le preparara en la plaza el tribunal.

11. Dictó entonces la sentencia de someter a tortura a la muchacha y abrasarla viva en la hoguera. Eulalia le respondió: «No temo tus amenazas, pues mi Señor, que en tus primeros latigazos me concedió la fortaleza, también puede conservarme ilesa del fuego, que ahora preparas». El gobernador Calpurniano dijo: «mucho me conmueves y además tengo lástima de tu juventud». Santa Eulalia le respondió: «El Señor se apiade de mí, pues ¿qué clase de misericordia es la tuya, malvado?». El gobernador Calpurniano dijo a sus soldados: «Traed varas de los árboles, húmedas, con sus raíces y desvistiéndola azotadla medio desnuda». Santa Eulalia dijo: «¿Éstas son tus amenazas, endiablado? No me haces ningún daño, sino que más bien me confortas». El gobernador Calpurniano ordenó: «Traed aceite y encendedlo y derramadlo hirviendo sobre su pecho». Santa Eulalia respondió: «Tu frío fuego me ha fortalecido y tu aceite hirviendo no me abrasa, sino que me abrasa el amor de Cristo, a quien deseo ver». El gobernador Calpurniano mandó: «Traedme cal viva y metedla en ella y echadle encima agua». Respondió Santa Eulalia: «Que el fuego eterno te atormente, como has tratado de destruirme a mí, hija de Dios. Dios me auxiliará y me librará de tus manos, puesto que sufro estas penas no por mí, sino por Él mismo». El gobernador Calpurniano dijo: «Llenad una olla de plomo y presentádselo bien ardiente y extendedla desnuda sobre un lecho de hierro. Enseñadle primero el tormento por si acaso se convierte a los dioses; y si no quiere hacer sacrificios, derramadlo sobre ella».

12. Santa Eulalia, que cada día leía la pasión del bendito Tirso, fortalecida con firmísimo ardor, al ver el castigo que le era presentado dijo: «Dios verdadero, ven a liberar a tu sierva. Pues creo que Tú, que te apiadaste del bendito Tirso todavía pagano y lo convertiste a Ti, igualmente puedes convertirme también a mí». Y al punto se hizo sólido el plomo. Y en verdad que quemaba las manos de los que lo llevaban, pero a Santa Eulalia le llegaba frío. Entonces Calpurniano, presa de gran furor, dijo a sus soldados: «Traed las varas y tras azotarla, aplicadle un trozo de barro cocido y restregad sus heridas». Santa Eulalia respondió: «Ten piedad, Señor Jesucristo, de tu sierva y no debilites mi corazón, sino más bien confórtalo, porque deseo evitar el infierno y llegar hasta Ti, que eres uno y trino y que concedes la vida eterna».

13. El gobernador Calpumiano dijo: «Desgraciada, mira por ti, antes de ser aniquilada y haz sacrificios a los dioses». Santa Eulalia respondió: «Sacrifica tú y todos tus servidores a vuestros dioses. Yo por mi parte me sacrificaré a mi Dios ofreciéndome a Él como hostia viva, como Él se ofreció en sacrificio por mí, para liberarnos del poder de las tinieblas y del imperio del Diablo. Pues ¿con qué sacrificios pueden ser honrados vuestros dioses, que sabemos que por vuestra vana superstición están forjados en bronce o esculpidos en piedras o formados en otro tipo de metales? Nosotros los cristianos no los adoramos porque, si no tuvieran protección por vuestra parte, no podrían protegerse a sí mismos». El gobernador Calpurniano dijo: «Si existe ese Dios en el que crees, ¿cómo es que sufrió pasión en la tierra como un hombre?. Santa Eulalia respondió: «Sufrió pasión como un hombre, porque se revistió de la humanidad por nosotros y por nuestra salvación, tomó forma de siervo para conducirnos a la libertad». El gobernador Calpurniano contestó: «Tu pensamiento te pierde. Yo no puedo oír esto con tranquilidad. Acércate y sacrifica a los dioses, no sea que se te preparen tormentos peores». Santa Eulalia sonriendo dijo: «Das más gusto a mis deseos, cuando me vas a aplicar mayores tormentos. Haz lo que piensas, para hacerme ser vencedora en Cristo en todos ellos».

14. El gobernador Calpurniano repuso: «Nunca te dejaré libre sin haberte vencido, sino que te atormentaré con horribles torturas». Santa Eulalia respondió: «No puedes vencerme, porque vence en mí Aquél que lucha por mí». El gobernador Calpurniano ordenó: «Encended teas y aplicadlas a sus rodillas». Santa Eulalia dijo: «Mi cuerpo ha sido quemado y he sido hallada fuerte; manda que me echen sal en él para que esté mejor condimentado en Cristo». Entonces el gobernador Calpurniano, arrebatado por diabólica rabia dijo: «Verdugos, encended el horno y echadla allí, hasta que perezca». Es, pues, encendido el horno según el mandato del gobernador. La niña es conducida y metida en el horno y comenzó a cantar salmos en el horno diciendo: «Serán presentadas las vírgenes al Rey detrás de ella; sus compañeras te serán presentadas con alegría y regocijo».

15. Así pues, Calpurniano paseaba delante de las puertas del pretorio, porque estaba próximo el lugar donde ardía el horno. Habiendo oído a la santa virgen entonando salmos dijo a los suyos: «¡Ay, creo que hemos sido vencidos. Y esta muchacha perdura en sus maldades. Pero para que no se considere triunfante, sacadla, buscad un verdugo y que sea conducida antes de morir, afeitada y desnuda ante el pueblo, para que se muestre su virginidad». Al oír esto Santa Eulalia, respondió: «Aunque en la tierra sufra la vergüenza, afeitada y desnuda hasta llegar a la fealdad, sé por Quién sufro todo. Él sabe cómo te va a hacer pagar esto, enemigo de la justicia». El gobernador Calpurniano dijo: «Si temes llegar a esta vergüenza, acércate y haz sacrificios a los dioses». Santa Eulalia respondió: «Yo me inmolaré a Dios mi Señor como sacrificio de alabanza y víctima gozosa». Entonces Calpurniano, movido por una crueldad morbosa, dijo a sus verdugos: colocadla en el potro de tortura y abrasadla con hachones colocados por ambos lados». Al oír la joven esta orden, entonando salmos, decía así: «Me has probado, Dios, me has puesto a prueba en el fuego y no se ha hallado en mí iniquidad alguna. Y se alegraba en el Señor. Veía ya a los ángeles asistiéndola y esperando la culminación de su martirio. Entonces, tras recibir su propia cabellera a modo de bozal, es conducida al martirio.

16. Habiendo llegado al lugar del martirio fuera de la ciudad, despojándose de sus vestidos ella misma con sus manos, los entregó a los verdugos. Sólo guardó por pudor un lienzo para ocultar sus partes. Colocada en el potro es estirada, torturada y flagelada. Con sus miembros en tensión su cuerpo cobraba fuerzas para el tormento. Pero, como confesaba a Cristo en la victoria, no podía sentir tormento alguno. Y en medio de tantos y tan atroces suplicios no cesó la maquinación de nuevas torturas. Por eso mandó además a dos soldados encargados de ello que quemaran el cuerpo de la doncella, colocando a los dos lados de la beatísima mártir hachones llameantes y pensó aniquilar atrozmente los miembros de la Santa virgen en un género de tortura mayor con el fuego. La Santa mártir Eulalia sometida a las burlas de los tormentos le dijo: «Calpurniano, infeliz, ¿de qué te sirve el haber querido ejercer contra mí todo el rigor de tu crueldad? Tus amenazas y tus suplicios no los temo. Me declaro cristiana y consagrada a Dios. Fíjate bien en mi cara, para que en el momento del Juicio Final, cuando lleguemos ante el Tribunal de mi Señor Jesucristo reconozcas mi cara aquel día y obtengas el castigo debido a tus méritos». Muchos, asustados y compungidos de corazón, al oír estas palabras de la Santa mártir Eulalia, se apartaron de los ídolos y creyeron en el Señor.

17. Después de esto, Santa Eulalia, torturada con diversos tipos de tormentos, colgada en una cruz, reflexionando sobre sí misma, se regocijaba sobre todas estas cosas, para las que se había preparado desde su infancia. A todos los que la oían les decía: «Conviene creer en Dios Padre Celestial, Uno y Verdadero». Y proclamaba que se debe adorar y glorificar a Jesucristo, Hijo suyo omnipotente, con el Espíritu Santo, bendito por los siglos de los siglos. Así Santa Eulalia gloriosa en su combate se apresuraba a llegar lo más rápidamente posible al Señor. El fuego de la llama colocada a ambos lados tomó fuerza al abrirse su boca y acrecentó la hoguera. Tras esto, desde su boca en forma de paloma y ante la vista de todos subió al cielo el alma de la santa mártir, para anunciar en la mansión celestial a la mártir de Cristo. ¡Oh mártir gloriosa, que proporcionaste a los ciudadanos un espectáculo gratísimo para vencer el pasado, fortalecer el presente y enseñar a lo venidero! Su santo cuerpo incorrupto e ileso estuvo colgado en la cruz por orden del gobernador durante tres días.

18. Así creía el muy malvado en su necia crueldad que podía doblegarla al menos muerta, él que en vida no pudo doblegarla. Y a ella, que le fueron negados los honores humanos, le fueron concedidos merecidamente los divinos por bondad de Dios. Pues la nieve cubrió el cuerpo de la niña sirviendo de protección y ornato para adornar como don celestial sus cabellos, que la ensangrentada mano de los verdugos había afeado. De todos es conocido que Santa Eulalia ya entonces había recibido la corona de su martirio, de manera que su cuerpo, que el fuego colocado a ambos lados había abrasado con sus llamas, cubierto con la blancura de la nieve, resplandeció por la gracia de Dios.

19. Su cuerpo fue recogido en secreto por los cristianos y sepultado con toda reverencia. A su sepulcro llegan posesos y son curados. A poco de que fuera enterrada, llegaron los Santos Donato y Félix, que se mantuvieron unánimes en la profesión de fe y que por el martirio iban a seguir sus gloriosos pasos. A ella le dijo San Félix con alegría y rebosante gozo de corazón: «Mujer, tú has merecido la primera la palma del martirio». Pero Santa Eulalia, como dejando translucir una sonrisa en el rostro, estaba ya despreocupada de la gloria de su victoria, pero solícita por la salvación de sus compañeros.

20. Conoced, hermanos, la inaudita y admirable pasión de esta joven, qué doble palma de triunfo llevó al Reino, cómo primero venció al Enemigo de la carne y después al de la fe, loable en su entrega, triunfante en su martirio. Mereció el premio sexagésimo por el esplendor de su virginidad y el centésimo por la dignidad de su martirio. Para honrar los merecimientos de sus predecesores fortaleció a los presentes en la fe y dio a la posteridad ejemplos de fe.

21. Reinando nuestro Señor Jesucristo, que acogió a su mártir en su paz. A Él el honor y la gloria por los siglos de los siglos.

R/. Amén.


Fuente: La Ermita

martes, 9 de diciembre de 2014

Pasionario Hispánico. 09/12 (22/12) - Santa Leocadia, Virgen y Confesora


Martirio de la santa y beatísima Leocadia virgen, que murió en la ciudad de Toledo bajo el gobierno de Daciano el día nueve de diciembre.

R/. Gracias a Dios.
 
2. En aquellos tiempos después de la encarnación del Salvador, su muerte por redimirnos, su bajada a los infiernos, su resurrección de los muertos y su ascensión a los Cielos, habiéndose extendido poco a poco y lentamente el conocimiento del Evangelio por la predicación de los apóstoles por toda la tierra, se propagó por fin tardíamente en los territorios de Hispania; y la fe estaba poco extendida y por ello mismo era de gran fuerza. En cambio, los templos de los paganos por todas partes humeaban con sacrílegos sacrificios de sangre de toros y machos cabríos. Y aunque no había ninguna ciudad, municipio, aldea o castillo sin imágenes de ídolos y monstruos, hechas de oro, plata y toda clase de metales, siendo además adorados en figuras de demonio, la fe en Cristo, propagándose en medio de tantas locuras paganas, iba abriéndose paso. Pequeñas comunidades cristianas empezaban a ser formadas por pocos y perfectos hombres en lugares muy secretos y escondidos. Y cuanto más crecía la dignidad del nombre de Cristo, tanto más decaía el funesto paganismo. Así resultó que en algunas ciudades se encendió el fuego de la verdadera fe, de manera que ya no se escondían en lugares ocultos, sino que públicamente las iglesias florecían con sus sacerdotes y todo el clero.
 
3. Esta noticia recorrió no sólo toda Italia, sino también Bizancio y fue el motivo de que los muy impíos emperadores Diocleciano y Maximiano destinaran a Hispania como gobernador al muy impío Daciano, para arruinarla más que para gobernarla. En primer lugar entró en la Galia como lobo sanguinario. Después de saciarse allí de sangre de mártires y ebrio de cadáveres, vomitando amenazas se dirigió a Hispania. Consagró a Dios las vidas inocentes de Félix, Cucufate, Eulalia y otros, cuyos nombres sería largo escribir, después de someterlos a horribles torturas. Después como león rugiente arribó a Cesaraugusta, ciudad muy floreciente. Si la lengua humana silenciara cuántos escarnios, cuántas flagelaciones, cuántos tormentos, cuántos derramamientos de sangre llevó a cabo allí, hablaría la misma tierra bañada por la sangre de los cristianos, porque no ha quedado ni un solo lugar que no tenga las renacidas y florecientes cenizas de los mártires en una urna sepulcral. Desde allí en marcha triunfal llega a la ciudad de Compluto. Inmediatamente hace descuartizar dos cuerpos, que manan leche en lugar de sangre, dos perlas para ser engarzadas en la corona de nuestro Rey, brillantes como el oro por su majestad e inocencia, Justo y Pastor, a quienes acogió el Señor, elevando de la tierra a los cielos a causa de aquella diabólica impiedad.
 
4. Después llegando a la ciudad de Toledo y entrando en ella comenzó a buscar con avidez a los cristianos y allí encontró a Santa Leocadia, consagrada a Dios, de noble linaje, pero adornada con más nobles disposiciones de su alma, que no cesaba de orar con observancia vigilante ni de día ni de noche. Dio orden de que fuese traída a su presencia y le habló así: «¿Por qué te has dejado burlar con un engaño tan vano y sin fundamento, que procediendo de un linaje tan ilustre, has abandonado las ceremonias de nuestros dioses y te declaras sierva de un tal Cristo?» Le respondió Santa Leocadia con gran valentía: «Tú no vas a disuadirme de mi determinación de seguir a Cristo, a quien me consagré por entero. Ni la falacia de tus palabras ni los halagos de mis orígenes, con los que intentas persuadirme, me apartarán de la entrega y la fidelidad a nuestro Señor Jesucristo, que redimiéndonos con su preciosa sangre nos ha revestido de la verdadera libertad». Daciano rugiendo ordenó a sus soldados que ataran a Santa Leocadia con fuertes cadenas y la encarcelaran y reflexionó con qué castigos y tormentos iba a torturarla.
 
5. Marchando rápidamente a Évora y entrando en ella, ordenó a todos sus oficiales que, haciendo una búsqueda, presentaran ante su tribunal a todos los cristianos que encontraran. Inmediatamente le presentan ante su vista a un joven, que habían hallado y hecho preso, de nombre Vicente, cuya fortaleza era digna de tal nombre. Persiguiéndolo a él junto con sus hermanas Sabina y Cristeta hasta la ciudad de Ávila, los sacrificó como ofrendas agradables a Cristo. Saliendo de Ávila, llegó a la ciudad de Emérita; inmediatamente dio orden de que se formara un tribunal y entregó a Dios a muchos santos, después de haber derramado cruelmente su sangre. Entre éstos, sacrificó a Dios a Santa Eulalia tras martirizarla con muchas torturas, flagelaciones y fuego.
 
6. Habiendo llegado la noticia de este hecho a la ciudad de Toledo hasta Santa Leocadia, postrándose de rodillas en oración en el mismo lugar, en que estaba encarcelada por su profesión de fe, al acabar la oración, entregó su espíritu a Dios.
 
7. Que coronó en su paz a sus mártires y confesores. A Él el honor, la gloria y el poder por los siglos de los siglos.
 
R/. Amén.

lunes, 8 de diciembre de 2014

Razonando "El misterio de la Fe"


¿Qué hay en común entre la experiencia del metropolita Antonio de Sourozh, la del navegante Bernard Moitessier, la del santo Agustín de Hipona y nuestra propia vivencia? Un Encuentro. Un misterioso Encuentro, precedido por diversos caminos, que propicia la fe. Sobre este misterio ahonda el metropolita ruso Hilarión Alfeyev a través de su divulgativa y catequética obra El misterio de la fe. Una introducción a la teología ortodoxa. Alfeyev nos invita además, como así rotula el subtítulo, a adentrarnos en la tan desconocida sapientia del otro pulmón del cristianismo, el ortodoxo.

Esta obra inauguró el pasado abril, junto al libro Libertad y responsabilidad: en busca de la armonía del patriarca Cirilo, la colección Pravoslavie u Ortodoxia de la editorial Nuevo Inicio; unas publicaciones en las que ha colaborado el Centro para el Estudio del Oriente Cristiano (ICSCO) y el Patriarcado de Moscú.

En la publicación El misterio de la fe, Alfeyev, además de su razonamiento sobre la trinidad, los sacramentos, los ángeles, la muerte o el origen del mal, incluye al final de cada capítulo una antología de textos. Entre los fragmentos, muchos de ellos inéditos en castellano, podemos encontrar reflexiones de san Siloán del Monte Athos, de Clemente de Alejandría, de san Simeón el Nuevo Teólogo, del mártir Metodio de Patara, de san Juan Damasceno, de san Basilio el Grande, de Dionisio Areopagita, de san Teófanes el Recluso o de San Macario de Egipto, entre otros.

La obra de Alfeyev pretende, asimismo, mostrar y enseñar de manera práctica, dejando a un lado la aparente abstracción de la ciencia teologal, cómo la teología es indivisible a nuestra experiencia de fe. Este magisterio, secundado por otros pensadores como el filósofo francés Fabrice Fadjadj en sus amenas y profundas obras –La fe de los demonios o El paraíso en la puerta–, encuaderna la obra comentada. Alfeyev, partiendo del connatural sentimiento de admiración –o asombro–, trata de comprender y explicar, amparándose en su visión ortodoxa, El misterio de la fe.

De esta manera, nos recuerda y elogia no solo la admiración que irradiaba, e irradia, la filosofía antigua (“el cristianismo antes de Cristo” que diría Clemente de Alejandría), sino que también se acuerda, en una de las antologías editadas en la obra, de la reflexión de un eximio científico del siglo XX, Albert Einstein: “un hombre que ha perdido la capacidad de asombro y veneración, está muerto. Saber que existe una Realidad arcana que se nos descubre como Belleza sublime, saber esto y percibirlo es el núcleo de la verdadera religiosidad” (p. 82). Esta idea que da para una larga y pausada reflexión contemporánea es, junto al razonamiento teologal de la fe, el leitmotiv de la obra.

Pablo Ortiz Soto


Fuente: www.hombreencamino.com

Organizada en Barcelona (Cataluña) la exposición Martirium


El jueves 4 de diciembre de 2014 la Parroquia ortodoxa rumana de San Jorge de Barcelona acogió un acto inédito dedicado a los Santos Mártires de la familia Brâncoveanu al cumplirse 300 años de su martirio y 25 años de la caída del comunismo; Mons. Timoteo, obispo ortodoxo rumano de España y Portugal, habló a los presentes acerca de dicho martirio en las palabras de bienvenida que pronunció.

Tras dicha alocución, quedó inaugurada oficialmente la exposición, que consiste en cuadros e iconos pintados en honor de los Santos de la familia Brâncoveanu por parte de la Sra. Elena Murariu, a los cuales se añade una exposición de arquitectura eclesiástica. La exposición estará abierta a lo largo del mes de diciembre en el Centro Románico de Sant Pau del Camp de Barcelona.

En la segunda parte tuvo lugar un concierto de villancicos y música bizantina interpretada por el Coro Te-Deum de Bucarest (Rumanía), dirigido por el Pr. Lect. Dr. Zaharia Matei.

En este hermoso acto participaron invitados de excepción: Mons. Timoteo; representantes de la Iglesia Católica; delegados de las autoridades locales; el exprimer ministro de Rumanía Sr. Petre Roman; la Sra. Cónsul General Geanina Boicu; sacerdotes del Arciprestazgo de Barcelona y fieles de la parroquia ortodoxa rumana de Barcelona.

Al final, el párroco, P. Aurel Bundă, dio las gracias a Mons. Timoteo; a los colaboradores; al Arzobispado católico; a las autoridades locales; a los fieles y a todos los presentes en este acto tan destacado.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital