jueves, 31 de octubre de 2013

Concluye el congreso sobre San Osio de Córdoba


Una Misa Solemne en rito latino en la Santa Iglesia Catedral presidida por el Cardenal Antonio María Rouco Varela a mediodía, pondrá punto y final a las jornadas de profundización y estudio sobre el prelado cordobés.

Las últimas conferencias del congreso correrán a cargo de Antonio Javier Reyes Guerrero, Comisario del Congreso quien ha disertado a primera hora de la mañana sobre  ”Los luciferianos y Osio” y Sever Voicu, encargado de los manuscritos griegos en la Biblioteca Vaticana y profesor del Instituto Patrístico Augustinianum de Roma quien se ha encargado de exponer el tema ”Osio en el Oriente cristiano: hagiografía e iconografía”.

A mediodía tendrá lugar la entrega de certificados y clausura del Congreso con una Eucaristía en la Catedral presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela

La tercera jornada del Congreso Internacional de Osio de Córdoba, celebrada ayer, ha contado con la presencia junto de Carlos Alberto de Pinho Moreira, Delegado del Pontificio Consejo para la Cultura, quien ha agradecido la invitación en nombre de esta institución, con motivo del patrocinio del Congreso que se está celebrando en paralelo a diversos actos para conmemorar el 1700 aniversario del Edicto de Milán. El Obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, ha estado también presente durante la jornada del Congreso.

La primera intervención ha estado a cargo de Patricio de Navascués, del Instituto Patrístico Agustiniano de Roma, y ha versado sobre el significado de la presencia del Obispo cordobés en el concilio de Sárdica el cual ha definido desde el punto de vista teológico como “un intento fallido”. En definitiva, Navascués ha incidido en que el papel que jugó Osio en este concilio fue el de “exponer la fórmula de fe nicena para que permanezca firme” frente a posibles fórmulas alternativas. Asimismo, el profesor ha destacado la disposición de Osio para “recordar, mantener y conservar la profesión de fe católica del símbolo niceno”.

José Ramón Villar Saldaña, catedrático de Teología dogmática en la Facultad de Teología de Navarra, ha sido el encargado de impartir la segunda conferencia de este día, titulada “La comunión eclesial y la Iglesia de Roma”. En su intervención, el ponente ha ido desgranando los principales acontecimientos del Concilio de Sárdica, entre ellos, el Sínodo de Tiro, la celebración del Sínodo romano o la carta de Julio I. Además, ha hecho un repaso por los cánones y las Cartas sinodales del Concilio.

Centrándose en los cánones de Sárdica y el Obispo de Roma, José Ramón Villar ha explicado que en ese periodo “las decisiones sinodales eran irreformables cuando las confirmaba la Sede romana, pero eran revisables por otro sínodo, si así lo juzgaba el Obispo de Roma”. Y en este sentido, ha ampliado que “Sárdica fue uno de los momentos de la Iglesia en el que se reconoció, de forma casi fáctica, la importancia de la función de Roma para la comunión eclesial”. Ha concluido resaltando que el caso de Sárdica reflejaba un momento histórico de reconocimiento: “Reflejaba la “sustancia de la fe” sobre el servicio de la Iglesia romana en la comunión eclesial en virtud del legado de Pedro, pero según una “formulación” germinal. Además, es una de las primeras etapas en la explicitación progresiva del primado y relevante por un motivo ecuménico como fue las relaciones con las Iglesias Orientales”.

Finalmente, ha cerrado la jornada de mañana Mons. Patrick Descourtieux, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y profesor en el Instituto patrístico Augustinianum de Roma. Bajo el título “Osio y los emperadores”, el ponente se ha centrado en la relación que el obispo de Córdoba tuvo no sólo con Constantino, sino también con Constante y su hermano Constancio. Para ello, ha indagado en una de las cartas de Constantino donde se demuestra que éste tenía confianza plena en Osio y que tras su muerte, el obispo se vinculó a Constante y Constancio para trabajar también con la autoridad civil.

Esta tarde, a las 16:00h., continuará la sesión Andrés Sáez Gutierrez, profesor en la Universidad San Dámaso de Madrid y dedicado a la investigación de la teología patrística a propósito de la cual, y a pesar de su juventud, cuenta con publicaciones notorias. En su intervención, titulada “Los acontecimientos de Sirmio”, abordará uno de los temas más espinosos y conflictivos, los acontecimientos y las secuelas del Concilio de Sirmio del 357.


Fuente: Obispado de Córdoba

Intervención del P. Dámaso Couto en la Jornada de Oración por la Paz de Vigo (Pontevedra, Galicia)


BENDITO SEA NUESTRO DIOS ETERNAMENTE AHORA Y SIEMPRE Y POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS, AMEN

Vivimos en un mundo convulso y violento que ya todos conocemos. Se calcula que desde 1945 (última guerra mundial), han muerto mas de 45 millones de personas en conflictos bélicos. 

Pero la violencia no es solo la guerra, es el terrorismo, la inseguridad, el paro, el hambre, las estructuras sociales injustas y lo que es peor aún, la justificación social de esas estructuras injustas.

Se convulsiona el mundo y nos acordamos de Santa Bárbara y de nuevo surge ese anhelo de paz.

Vivimos momentos en que España clama justicia porque consideramos que se han producido injusticias. Protestamos, nos manifestamos, nos indignamos, clamamos venganza...¿Es esa la paz? ¿Es esa la paz que queremos y buscamos? ¿Cómo puede haber paz colectiva si no hay paz individual, paz en los corazones y en las mentes? 

Para esos, para cuantos no tienen paz interior y buscan el mal y la confrontación, solo podemos tener sentimientos de compasión, de caridad cristiana, de dolor, de búsqueda de soluciones justas... solo podemos transmitirles nuestro amor profundo y el dolor porque no saben realmente lo que es la paz. Buscan su paz a través de la violencia, desconocen lo que es la paz y además ellos no saben que no saben lo que es la paz y lo que es peor aun no quieren saber que no saben lo que es la paz. 

Pero para ellos la justicia no ha de ser una venganza sino un descubrirles la necesidad interior de su encuentro con la paz. 

El Maestro nunca nos dijo que era bueno que nos amaramos los unos a los otros, nunca nos recomendó que nos amaramos lo unos a los otros. UN MANDATO NUEVO OS DOY: Que os ameis los unos a los otros. Como yo os he amado que también os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois mis discípulos (Juan 13: 34-35).

Nunca habrá paz colectiva si no hay paz individual. Los conflictos se elaboran en nuestra mente, Si los pueblos del mundo no cambian desde el individuo, si no nos transformamos desde nuestro interior, nunca habrá paz. 

La conciencia de la paz, comienza en nuestros hogares, con nuestros hijos, padres, hermanos, amigos... Nosotros hemos de ir mas allá de la cultura de la no violencia. nuestra condición de cristianos ha de llevarnos a la cultura de la paz. Y si nosotros creemos firmemente que la paz es posible... la paz es posible. Si creemos que la paz no es posible...la paz no es posible. 

¿Puede haber paz en el mundo si no la hay en nuestro interior? No es posible. ¿Qué es lo único que puede garantizar la paz en el mundo? Una sociedad individualmente despierta e iluminada por una conciencia de paz Superior, de paz cristiana. Porque la paz es un atributo divino, es una cualidad del alma, no se halla en el corazón del hombre carnal, ni en las cosas externas, sino que habita en lo mas profundo del corazón. Una sociedad pacifica solo puede formarse a partir de la paz en cada individuo, porque la paz se conquista primero en uno mismo. 

No es suficiente gritar en las calles o llevar pegatinas en el pecho. La causa última que arrastra al ser humano al enfrentamiento y al conflicto es el egoísmo y sus secuelas, la intolerancia, el orgullo y la ambición.

La paz social es tal vez una utopía, pero la paz individual es una experiencia personal, una aventura íntima y profunda, un compromiso irrenunciable.

Deberíamos hoy irnos a nuestros hogares con la convicción absoluta y el propósito irrenunciable de conseguir la paz entre los nuestros. Y eso solo depende de uno mismo. No caigamos en el error de pensar y decir que yo quiero la paz, pero estos me sacan de mis casillas

La paz depende solo de nosotros, de cada uno de nosotros. No sirve decir al otro: ya has oído que la paz depende de uno, así que tienes que ser mas pacifico... No vale....porque el mensaje no es para el otro, es para nosotros mismos. 

Y cuando cada domingo nos demos la paz, que sea un acto consciente, un compromiso de paz profunda y de renovación de propósitos. Yo nunca he entendido del todo que al darnos la paz cada domingo busquemos al amigo o al ser querido con el que ya tenemos paz. Cuesta buscar al que nos cae mal o nos es antipático, pero esa es la paz, la paz del Mandamiento Nuevo.

Si hoy salimos con la convicción firme y sin reservas de un compromiso de paz entre nuestros seres queridos, el mundo habrá alcanzado la paz porque nuestro mundo será un mundo de paz. Porque nada ni nadie puede proporcionarte la paz sino tu mismo. Nada ni nadie puede proporcionarte la paz, sino la victoria sobre los sentidos, sobre tu mente, sobre tus deseos y tus anhelos. Si dentro de ti mismo no tienes paz, es inútil buscarla fuera. Refórmate a ti mismo y la sociedad se reformará por si sola. Expulsa las guerras de tu mente y el mundo quedara en paz, porque la paz verdadera es la quietud del alma inmortal. 

Es fácil mirar a la lejanía, a los grandes conflictos, es fácil elaborar grandes discursos, pero es muy difícil la paz de cada día, de cada instante, la tolerancia, el comprender el error del otro, el no meter el dedo en la llaga, el no hacer leña del árbol caído en lugar de levantarlo... Eso es lo difícil, pero esa y solo esa es nuestra tarea y nuestro compromiso con la paz, porque ese es el Mandamiento Nuevo


Fuente: P. Dámaso Couto (Parroquia de San Juan Crisóstomo - Iglesia Ortodoxa Española - Patriarcado de Serbia)

miércoles, 30 de octubre de 2013

Fiestas patronales de la parroquia de Barcelona (Cataluña) del Patriarcado de Serbia


La parroquia de Barcelona ha festejado los días 5 y 6 de octubre su fiesta patronal, la Protección (Prokov) de la Madre de Dios y siempre Virgen María (el día de la fiesta es el 1 de octubre - uso eslavo), con varios actos, que han tenido su culminación con la Divina Liturgia celebrada el domingo, presidida  por nuestro obispo Monseñor Lucas (Luka), venido a tal fin desde su residencia en París.

Así, el sábado día 5 por la mañana, tuvo lugar una conferencia pronunciada por la 'matiuska' María Rosa Ocaña sobre los 40 años de historia de nuestra Iglesia, aniversario que celebramos conjuntamente la fiesta de la parroquia.

En la tarde del mismo sábado se celebraron las vísperas mayores, presididas por nuestro obispo Monseñor Lucas.

Como ya hemos mencionado, el domingo se celebró la Divina Liturgia, presidida por Monseñor Lucas. La celebración de la liturgia tuvo su colofón en una comida fraternal de los miembros de la parroquia y sus invitados, celebrada en un restaurante de la ciudad.

Igualmente, nos acompañaron en estas celebraciones nuestros hermanos de las parroquias de Girona (P. Jaume), Mallorca (P. Miquel), Ripoll (P. Mihail),  Irún (P. Pablo),  A Coruña (P. Dámaso) y Alicante (Subdiácono Igor), encabezados por sus rectores y diversos fieles.


Fuente: Iglesia Ortodoxa Española (Diócesis de Francia y Europa Occidental - Patriarcado de Serbia)

martes, 29 de octubre de 2013

El obispo de Córdoba destacó la dimensión universal de San Osio y mencionó a la Iglesia Ortodoxa


El obispo (latino) de Córdoba, Demetrio Fernández, destacó ayer la "dimensión universal" de Osio de Córdoba en la conferencia inaugural del congreso internacional dedicado al prelado del siglo IV que se celebrará hasta el jueves en el Palacio Episcopal. Fernández hizo un repaso a la vida de Osio y resaltó su labor en los conflictos de Hispania, en el cisma donatista del Norte de África y su valentía frente al poder imperial, además de su actuación en Alejandría frente al arrianismo y en concilios como el de Elvira, Nicea o el de Sárdica.

Fernández apuntó en su intervención que Osio "ha llevado el nombre de Córdoba más que nadie por el mundo entero" y es momento de "devolverle el valor de su aportación al Cristianismo". Aunque se trata de un personaje histórico fundamental, sólo se conservan dos cartas escritas por el obispo del siglo IV; una enviada a Julio, obispo de Roma, y otra al emperador Constancio, que en un principio mostró gran aprecio por el prelado pero luego lo castigó al rechazar éste su conducta. "No parece que Osio tuviera interés en dejar por escrito sus pensamientos", añadió. 

Este Padre de la Iglesia vivió la persecución de Diocleciano -en la que murieron los santos cordobeses Zoilo, Victoria y Acisclo- y también la de Maximiano, fue encarcelado y exiliado. Gozó de la confianza del emperador Constantino, que "lo amaba y trataba con distinción" y sentía "predilección" por él. 

A lo largo de su vida y debido a sus fuertes convicciones Osio tuvo conflictos con varios sectores de la Iglesia. Por un lado, Fernández destacó la poca admiración que despertaba en los donatistas del Norte de África debido a la ayuda que prestó a Ceciliano y, por otra, los arrianos intentaron destruir su fama tras luchar contra la herejía de Arrio. Al final de su vida y tras el Concilio de Sirmio, empezaron a correr rumores de que el obispo cordobés había entrado en comunión con los arrianos. Al respecto, Fernández explicó que "hay quienes hoy afirman que Osio no firmó la fórmula semiarriana en consonancia con el conjunto de su larga vida y de su testimonio de fe; pero en todo caso, si llegara a firmarla habría que tener en cuenta las coacciones y violencias ejercidas sobre un hombre que contaba con más de 101 años, en el destierro y acosado por obispos arrianos aliados con el poder". "Osio no fue un mártir, pero tampoco sería un hereje", concluyó. 

Fernández espera que este congreso corrija "algunas versiones que desde su época han desfavorecido" la imagen de Osio, además de "recuperar el culto universal, que ininterrumpidamente tiene en la iglesia ortodoxa y tuvo entre nosotros hasta que fuera borrado de los dípticos litúrgicos en el siglo VII". 

Al finalizar su conferencia, apuntó que hace tres años recibió una invitación de un obispo ortodoxo con jurisdicción en España y Portugal para celebrar con él y la comunidad ortodoxa de Córdoba la fiesta de San Osio de Córdoba el 27 de agosto, a la que no pudo asistir. Al respecto, se preguntó si "llegará algún día que el obispo católico de Córdoba pueda invitar al obispo ortodoxo a celebrar en la Catedral de Córdoba la fiesta litúrgica de San Osio de Córdoba el mismo 27 de agosto" y confirmó que ya ha realizado gestiones para ello con la Congregación para las Causas de los Santos.


La misa en rito hispano-mozárabe. Una sencilla explicación (II)


IIIa. La celebración de la eucaristía

Lugar de la celebración

Las iglesias de la liturgia hispano-mozárabe constaban de cinco partes: santuario o presbiterio, nave, nartex, atrio y baptisterio.

Una cruz presidía el lugar de la celebración, en cuyos brazos pendían las letras apocalípticas Α (alfa) y Ω (omega), símbolos pascuales de Cristo principio y fin. Ésta, probablemente, se traía encabezando la procesión de entrada.

La plegaria eucarística era proclamada orientem versus .

Santuario o presbiterio

El santuario o presbiterio estaba situado en la cabecera del templo y era el lugar del altar, de la cátedra del obispo y de las sedes de los presbíteros. Construido de ordinario en un plano superior, estaba separado del resto del espacio celebrativo por una especie de iconostasio que lo ocultaba de la mirada de los fieles en los momentos más sagrados de los divinos misterios. Además estaba acotado por un cancel, que era traspasado por el presidente de la celebración al inicio de la plegaria eucarística, mientras decía: Me acercaré al altar de Dios .

El altar era revestido sólo para las celebraciones y ante o sobre él ardían seis o siete velas, que se suponen eran traídas en la procesión de entrada y colocadas en su lugar al comienzo de la celebración.

Nave

La nave era el lugar que ocupaban los fieles. En la parte inicial, como encabezando la asamblea, se situaban los ministros menores: coro, lectores, acólitos e incluso los diáconos. Esta parte inicial de la nave recibía el nombre de púlpito y estaba enmarcada de algún modo, generalmente por cancelas.

Nartex

El nartex era la sala anterior a la nave y estaba destinado a los penitentes públicos y catecúmenos.

Atrio

El atrio era un patio con columnas situado a los pies de la iglesia que daba acceso a ésta.

Baptisterio

El baptisterio era el lugar donde se administraba el sacramento del bautismo y estaba situado en un edificio contiguo o adosado al templo. 

Ornamentos litúrgicos

La vestidura principal de la celebración eucarística es la casulla, generalmente bastante amplia. Ésta la viste el presbítero y el obispo sobre una túnica, que no tiene por que ser necesariamente blanca, y sobre una estola que pende del cuello y se cruza en el pecho.

Los diáconos visten túnica, que no tiene por que ser necesariamente blanca, y estola que pende sobre el hombro izquierdo colgando por delante y por detrás, estando sujeta en la parte derecha de la cintura. El rito hispano-mozárabe no conoció el uso de dalmática por parte de los diáconos; parece que la llevaba el obispo bajo la casulla.

Sobre el uso de diferentes colores en las celebraciones del rito hispano-mozárabe no hay nada definido. 

IIIb. La celebración de la eucaristía

La celebración de la eucaristía en el rito hispano-mozárabe se divide en estas cinco partes: ritos iniciales, liturgia de la palabra, preparación de las ofrendas-intercesiones solemnes-signo de la paz, plegaria eucarística, rito de la comunión.

Tras la explicación de cada una de estas partes incluimos el ordinario de la misa que le corresponde. 

Ritos iniciales

La misa en rito hispano-mozárabe comienza con un canto de entrada, denominado praelegendum , durante el cual, el sacerdote con los ministros se dirigen al altar.

Seguidamente se canta el himno Gloria a Dios en el cielo, al que le sigue la oración después del Gloria. Ésta, integrando lecciones extraídas del Gloria, reúne las aspiraciones de los fieles presentes y constituye, en cierto modo, la asamblea celebrante.

En las solemnidades, entre el Gloria y la oración, se añade el Trisagio.

No obstante, a diario, en las denominadas misas feriales, y en los domingos de Cuaresma todos estos ritos iniciales se omiten. 

Liturgia de la palabra

Antes de iniciar la liturgia de la palabra, el sacerdote saluda a la asamblea.

La liturgia de la palabra comprende habitualmente tres lecturas: la primera está tomada de los libros proféticos, la segunda de las cartas apostólicas y, finalmente, se lee el evangelio. Sin embargo, durante el tiempo pascual la primera lectura está tomada del Apocalipsis y la segunda de los Hechos de los apóstoles. Por otra parte, durante el tiempo de Cuaresma las lecturas son cuatro: la lectura profética es reemplazada por dos lecturas del antiguo Testamento: una de los libros sapienciales y otra de los libros históricos.

Después de la lectura profética, o en Cuaresma de la lectura histórica, se canta un salmo, denominado psallendum , como meditación del texto escuchado. Los miércoles y viernes de Cuaresma, para expresar el carácter penitencial de la Iglesia y los sufrimientos de Cristo en su pasión, el texto de este canto está tomado de diversos libros de la Escritura (Lamentaciones, Isaías, Job), recibiendo en estas ocasiones el nombre de threni .

En las principales fiestas de los mártires puede leerse, tras el psallendum , la continuación de su «pasión», que está recogida en el Pasionario. A continuación, tras esta lectura, puede decirse el cántico de Daniel, llamado bendiciones .

A la proclamación del evangelio sigue, si procede, la homilía.

La liturgia de la palabra se concluye con el canto del aleluya, conocido como laudes , que durante el tiempo de Cuaresma se sustituye por una aclamación de alabanza. 

Preparación de las ofrendas – Intercesiones solemnes - Signo de la paz

La preparación de las ofrendas, las intercesiones solemnes y el signo de la paz constituyen la tercera parte de la misa hispano-mozárabe.

En primer lugar se preparan y se disponen sobre el altar el pan y el vino para la celebración eucarística. Mientras se entona el canto llamado sacrificium .

Seguidamente, con una monición llamada oratio admonitionis , el sacerdote invita al pueblo a la oración. Dan así inicio las intercesiones solemnes, más conocidas con el nombre de dípticos. En éstas se pide a Dios por las necesidades de la Iglesia y del mundo entero. Discurren en el siguiente orden: en primer lugar la asamblea aclama con el canto Hagios ; después el diácono pronuncia una serie de peticiones realizadas en forma litánica, que se interrumpen para que el sacerdote recite una oración, denominada alia , para que Dios acepte la súplica del pueblo; los dípticos concluyen con otra oración del sacerdote, llamada post nomina , donde se implora a Dios tanto por los vivos como por los difuntos.

Con el rito de la paz termina esta tercera parte de la misa hispano-mozárabe. En primer lugar el sacerdote recita la oración por la paz, conocida como ad pacem . Seguidamente el diácono invita a los fieles a intercambiar el signo de la paz. Mientras tanto el coro entona el canto de la paz. 

Plegaria eucarística

Esta parte de la misa hispano-mozárabe, la plegaria eucarística, está compuesta por un diálogo introductorio, la illatio , el canto del Santo, la oración post Sanctus , el relato de la institución, la oración post pridie y la doxología conclusiva.

Tras el diálogo introductorio entre el sacerdote y la asamblea, quien preside la celebración comienza con una oración de alabanza y acción de gracias, conocida como illatio , que unas veces está dirigida a Dios Padre y otras a Jesucristo.

A continuación, todos cantan el Santo.

Después el sacerdote recita la oración después del Santo, post Sanctus , que sirve de conexión entre el Santo y el relato de la institución de la eucaristía.

El sacerdote continúa repitiendo las mismas palabras que dijo Jesús en el cenáculo durante la última cena para instituir la eucaristía. El texto está tomado casi literalmente de 1Co 11, 23-26.

Seguidamente, con la oración post pridie , se hace a veces memoria del acontecimiento central de la historia de la salvación: la muerte y la resurrección de Jesucristo, se invoca la fuerza del Espíritu Santo para completar la transformación del pan y del vino en el Cuerpo y la Sangre de Cristo y, algunas veces , también se pide la acción de este mismo Espíritu en los fieles reunidos en la celebración eucarística.

La plegaria eucarística termina con la doxología final, esto es, con una aclamación de alabanza a Dios. 

Rito de la comunión

Concluida la plegaria eucarística comienza el rito de la comunión.

Por una parte, mediante la recitación del Credo, el rezo del Padre nuestro y la bendición del pueblo, se pretende preparar a los fieles para recibir la eucaristía.

Por otra parte, mediante la fracción del pan que se hace antes del Padre nuestro, acompañada por un canto, el ad confraccionem , se preparan los dones eucarísticos para su distribución.

La comunión se distribuye bajo las dos especies, mientras se canta el canto de comunión, denominado ad accidentes .

Una vez terminada la distribución de la eucaristía, como prolongación de la misma, se canta un canto de acción de gracias.

Sigue a continuación una oración conclusiva, que recibe el nombre de completuria .

La celebración finaliza con el saludo del sacerdote y la despedida del diácono.

José Antonio Goñi


lunes, 28 de octubre de 2013

Nuevo obispo ortodoxo búlgaro de Europa Occidental y Central


El Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Búlgara ha elegido a Mons. Antonio, de 35 años, para ocupar la Diócesis de Europa Occidental y Central, según informó el Patriarca Neófito el 27 de octubre de 2013. Esta diócesis tiene su sede en Berlín y cubre, además de Alemania, los siguientes países: Austria, Bélgica, Francia, Hungría, Italia, Holanda, Noruega, Portugal, España, Suecia y el Reino Unido.

La renuncia del anterior obispo, Mons. Simeón, por motivos de salud, fue aceptada por el Santo Sínodo el pasado mes de junio. Simeón ha sido obispo de la diócesis desde 1986.

Mons. Antonio nació el 17 de enero de 1978 en Stara Zagora y se graduó en el seminario de los Santos Cirilo y Metodio de Plovdiv y en la facultad de Biología de la Universidad de Sofía. Tras ser tonsurado monje y ordenado sacerdote, pasó a dar clases en el seminario teológico de Plovdiv.

En noviembre de 2006 fue nombrado archimandrita por el actual Patriarca. En 2008, por recomendación del Metropolitano Nicolás de Plovdiv, Antonio fue consagrado obispo de la iglesia de Santa Marina, nombrado vicario y enviado a ministrar en Smolyan.

En junio de 2010, Mons. Antonio fue nombrado vicario de la Diócesis de Europa Occidental y Central, título que retuvo cuando el Metropolitano Gregorio de Veliko Turnovo fue puesto temporalmente a su cabeza tras la renuncia de Simeón.


Fuente: Orthodoxy and the World
Traducción del inglés: Iniciativa Oriente Cristiano

Comienza el congreso "El Siglo de Osio de Córdoba"


Unas 200 personas participan en este congreso que reúne hasta el 31 de octubre, a una quincena de expertos en Historia, Teología, Patrología y demás disciplinas.

El Congreso Internacional sobre Osio de Córdoba, organizado con motivo del 1700 aniversario de la proclamación del Edicto de Milán, tiene como principal objetivo poner de relieve la figura de este obispo cordobés que destacó por su labor como consejero del emperador Constantino en materia religiosa.

El congreso se celebra en el salón de actos del Palacio Episcopal y será inaugurado por el prelado de la Diócesis, Mons. Demetrio Fernández. A lo largo de toda la semana se irá abordando la vida de Osio de Córdoba desde distintas perspectivas: biográfica, histórica, filosófica, patrística, teológica, etc.

Ponentes

El Siglo de Osio de Córdoba resaltará la importancia de este insigne obispo en la Iglesia Universal, de la mano de una quincena de expertos entre los que destacan: el Bibliotecario del Vaticano, el cardenal Jean-Louis Brugués; el Profesor Patricio de Navascués; y desde la Congregación para la Doctrina de la Fe, el Arzobispo Patrick Descourtieux, entre otros.


Fuente: Diócesis de Córdoba

domingo, 27 de octubre de 2013

"El Tránsito de la Virgen" reducirá su presencia en el IV Centenario de El Greco por la Pascua Ortodoxa


‘El Tránsito de la Virgen’, una de las pinturas más tempranas del Greco -aún es posible apreciar en ella detalles de la formación bizantina que el pintor recibió en Creta a través de autores de iconos como Georgios Klontzas-, viajará a Toledo en 2014 pero su estancia en España se reducirá debido a la celebración de la Pascua ortodoxa. Gregorio Marañón, presidente de la Fundación El Greco 2014, señaló durante una entrevista a Europa Press que esta obra inicial del Greco «es un objeto de culto» en una iglesia ortodoxa de la isla de Syros, por lo que habrá que devolverla a su lugar de origen a mitad de su exposición.Esta pintura, añadió, ha sido «la más difícil» de obtener para los actos en torno al Greco que serán celebrados en el año 2014.

Las complicaciones a las que se han enfrentado los organizadores de las exposiciones no solamente han sido de tipo económico, como sucede en la mayoría de muestras de gran formato -la garantía del Estado para cada una de las citas de 2014 asciende a 1.500 millones de euros-, sino también «problemas de logística», como sucede con el ‘San Mauricio’ del Monasterio del Escorial, «demasiado grande para ser transportado». En casos como el del icono de la iglesia de Syros, la complicación ha sido de carácter litúrgico, aunque esta obra al menos pasará una pequeña etapa en España.

Gregorio Marañón resaltó que en 2014 será «la primera vez» que «vayamos a ver reunidas» muchas de las obras del Greco repartidas por distintos museos. Pero es que además se sumarán a ellas pinturas «muy importantes que saldrán por primera vez de colecciones privadas para venir a Toledo». Precisamente entre las anécdotas que ya han dejado los preparativos de los actos del cuarto centenario figura el gesto de un coleccionista anónimo internacional «que no sólo ha prestado dos cuadros del máximo interés, sino que además ha decidido contribuir económicamente, de manera relevante, a la Fundación».

Preguntado en la entrevista por cuál es el contenido que Gregorio Marañón considera más relevante, el presidente de El Greco 2014 destacó el «eje» formado por las tres grandes exposiciones del año: ‘El Griego de Toledo’ y ‘El Greco: arte y oficio’, que se verán en el Museo de Santa Cruz, y ‘El Greco y la Pintura Moderna’, que albergará el Museo del Prado.

La primera de las tres reunirá alrededor de ochenta cuadros del pintor y contará con la participación de «los museos más importantes del mundo», entre ellos el Metropolitan y la Hispanic Society de Nueva York, la National Gallery de Washington, el Museo del Louvre, la National Gallery de Londres, el Museo Benaki de Atenas, el Museo Nacional de Dinamarca, la Galleria Nazionale d’Arte Antica Palazzo Barberini de Roma y el Museo de Bellas Artes de Budapest.

Algunas de las obras que prestarán se podrán admirar posteriormente en ‘El Greco: arte y oficio’, la cual «se centrará en esa interesantísima -y a veces enigmática- cuestión que supone la relación del pintor con su taller», concluyó Gregorio Marañón.

Campanas y chefs

La primera cita organizada por la Fundación ElGreco 2014 para el año que viene será un concierto de campanas dirigido por Llorenç Barber en el que está prevista la participación de hasta quince iglesias toledanas. Integrado con el concierto se celebrará un espectáculo pirotécnico, de manera que los fuegos, en palabras de Gregorio Marañón a Europa Press, «se lanzarán desde varios puntos de la ciudad y formarán parte de la partitura del concierto», formando un espectáculo de luz y sonido «muy especial».

Por otra parte, durante el año que viene se celebrará el programa gastronómico Saborea Greco, que acompañará al resto de actividades desde el punto de vista culinario y que contará «con la colaboración de destacados chefs de la región que se acercarán a nuestra cocina para crear sinergias junto a los chefs locales y elaborar propuestas centradas en la cocina de la tierra».


Fuente: La Tribuna de Toledo

sábado, 26 de octubre de 2013

Fallece Mons. Gabriel de Comana


Ayer dábamos en Ortodoxia Digital la noticia del traslado de Mons. Gabriel de Comana a una residencia de ancianos. Pues bien, desgraciadamente, acabamos de tener conocimiento de que el Arzobispo ha fallecido hoy mismo en la ciudad de Maastricht (Holanda) a la edad de 67 años, tras una larga enfermedad.

Mons. Gabriel estuvo al frente del Arzobispado de las Iglesias Ortodoxas Rusas en Europa Occidental (Patriarcado Ecuménico) de mayo de 2003 a enero de 2013; al mismo tiempo fue rector de la Catedral de San Alejandro Nevsky y del Instituto de Teología Ortodoxa San Sergio.

Se ruega a todas las parroquias y comunidades del Arzobispado que celebren oficios de réquiem por el eterno reposo del alma de Mons. Gabriel, que se le recuerda en la Liturgia durante cuarenta días y que se incluya su nombre en los dípticos.

¡Que su memoria sea eterna!

viernes, 25 de octubre de 2013

Jornada dedicada a la Oración del Corazón en La Coruña (Galicia)



El próximo domingo 27 de octubre de 2013, la parroquia de San Juan Crisóstomo (Iglesia Ortodoxa Española - Patriarcado de Serbia), sita en la c/ Pascual Veiga, 51, de La Coruña, celebrará un día dedicado a la Oración del Corazón.

Nos reuniremos los grupos de meditacion de la parroquia a las 10:00 para la Divina Liturgia, y ya seguiremos en meditacion permanente hasta las 19:00; solo pararemos una hora para una ligera comida que cada uno traerá de su casa.

La reunión, como siempre, será en la propia iglesia, y alli permaneceremos todo el día. Es una nueva experiencia que estamos poniendo en práctica con mas asiduidad durante todo este curso.

Para más información puede ponerse en contacto con el P. Dámaso Couto a través del número de teléfono 608982133.


Fuente: Parroquia de San Juan Crisóstomo (Iglesia Ortodoxa Española - Patriarcado de Serbia)

Noticias de Mons. Gabriel de Comana


Tras una nueva hospitalización, ha quedado patente que Mons. Gabriel ya no podría volver a su domicilio aunque estuviera cuidado regularmente por un asistente. Así pues, a partir de este momento el Jerarca se ha trasladado a vivir a una residencia perteneciente a la Fraternidad para la Misión en África (Paters voor de Afrikaanse Missiën - SMA) denominada "De Keerderberg".

Si alguien desea escribir a Mons. Gabriel, puede hacerlo por correo postal (De Keerderberg - Rijksweg 15, AC 6267 Cadier en Keer, Holanda) o por correo electrónico (ortho.gabriel@planet.nl). La correspondencia será recibida por la M. María, que se la trasladará a nuestro querido Obispo.


Fuente: Arzobispado de las Iglesias Ortodoxas Rusas en Europa Occidental (Patriarcado Ecuménico)

El P. Archimandrita Demetrio (Rogelio) Sáez celebrará la Divina Liturgia en Las Palmas de Gran Canaria


El próximo domingo 27 de octubre de 2013, el P. Archimandrita Demetrio (Rogelio) Sáez, vicario para España Central y del Norte y Gibraltar del Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico), celebrará la Divina Liturgia en la parroquia de San Nicolás, sita en la c/ San Nicolás, 20 de Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias). La celebración comenzará a las 10:00.

Para más información, pueden ponerse en contacto con el párroco, el P. Fabián Modernell, a través del número de teléfono 699466204 o de la dirección de correo electrónico sannicolas1952@gmail.com


Fuente: Parroquia de San Nicolás (Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal - Patriarcado Ecuménico)

jueves, 24 de octubre de 2013

La misa en rito hispano-mozárabe. Una sencilla explicación (I)



Introducción

La celebración de la eucaristía, los sacramentos y la oración comunitaria no ha sido única ni uniforme a lo largo de la historia de la Iglesia sino que cada pueblo, cada cultura, la configuró de forma diferente, dependiendo de su propia personalidad e idiosincrasia. Este es, en último término, el origen de las diferentes liturgias o ritos litúrgicos que surgieron tanto en Oriente como en Occidente en los primeros siglos de la vida de la Iglesia.

Entre estos ritos se sitúa el hispano-mozárabe que es el modo propio como celebraron la liturgia, durante el primer milenio de vida del cristianismo, las Iglesias comprendidas dentro de la península Ibérica.

Tras el concilio Vaticano II (1962-1965) ha sido restaurado este rito litúrgico, que fue suplantado en el siglo XI por el rito romano y que tan sólo permanecía vivo en algunas parroquias de la ciudad de Toledo. Con la publicación del Misal hispano-mozárabe en el año 1991, se han multiplicado las celebraciones eucarísticas en este rito realizadas con carácter extraordinario.

El presente trabajo pretende acercar al lector a la misa según el rito hispano-mozárabe para que pueda comprenderla, aunque sea un poquito, conociendo su estructura y el sentido de sus ritos. Además, puede servir como material para la instrucción previa que debe impartirse a quienes van a participar en una eucaristía hispano-mozárabe, según indica el número 162 de los prenotandos del Misal.

I. Historia del rito hispano-mozárabe

«Haced esto en conmemoración mía» (Lc 22, 19b). Este es el mandato que Jesús dio a sus discípulos en la última cena. Jesús les ordenaba que repitieran periódicamente ese banquete para hacer presente su entrega por nuestra salvación, para conmemorar su muerte y resurrección. Cada Iglesia local, manteniendo los elementos esenciales -tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo repartió (cf. Lc 22, 19a; 1Co 11, 23-24 )-, verificó este mandato de forma diversa según su propia personalidad e idiosincrasia, influenciada además por factores culturales e históricos. El mismo proceso siguieron los diferentes sacramentos, la oración comunitaria (oficio divino) y la organización del calendario (año litúrgico). De este modo fueron surgiendo las diferentes formas de celebración, esto es, los diferentes ritos litúrgicos.

También las Iglesias de la Hispania romana reflejaron en la liturgia sus propios planteamientos teológicos y pastorales, elaborándose así todo el conjunto del rito llamado hispano-mozárabe.

La formación del rito fue lenta y en este proceso intervinieron tres sedes metropolitanas: Sevilla, Toledo y Tarragona. La mayoría de sus textos y melodías son de composición anónima, pero la tradición ha conservado algunos nombres: Justo de Urgel († primera mitad del siglo VI), san Leandro de Sevilla († 600), Juan de Zaragoza († 631), san Isidoro de Sevilla († 636), Pedro de Lérida († mediados del siglo VII), Conancio de Palencia († 639), san Eugenio II de Toledo († 657), san Ildefonso de Toledo († 667), san Julián de Toledo († 690).

La época de mayor creatividad se dio a partir de la paz religiosa obtenida con la conversión oficial al catolicismo del reino de los visigodos (concilio III de Toledo, año 589), pues a partir de entonces florece en España un verdadero humanismo latino, fomentado por la corte visigótica.

El punto álgido de su consolidación y difusión fue el siglo VII, cuando este rito era celebrado en toda la península Ibérica, llegando por el norte hasta la Galia narbonense y los Pirineos orientales. Además, en esta época, encontramos numerosas disposiciones relativas a la liturgia en los concilios de las diferentes Iglesias locales (concilios de Tarragona, de Braga o de Toledo) que ponen de manifiesto la importancia que habían adquirido las celebraciones litúrgicas, así como el deseo de realizar del mejor modo posible el culto.

Ahora bien, el modo de celebrar la liturgia (eucaristía, oficio divino, sacramentos) no era del todo semejante en las Iglesias hispanas. Surgió, pues, un deseo de unificación litúrgica entre todas estas Iglesias que estaban vinculadas, no sólo por compartir una misma fe, sino también por pertenecer a un mismo reino, el visigodo. Sin embargo, aunque en el concilio IV de Toledo (año 633) los obispos aceptaron unificar todos los ritos litúrgicos de la misa, los oficios y los sacramentos, esta unidad celebrativa no tomaría cuerpo hasta finales del siglo VII cuando se efectuó la compilación de los libros litúrgicos, labor atribuida a san Julián de Toledo.

El proceso evolutivo del rito hispano fue interrumpido bruscamente por la invasión de los árabes que en pocos años, del 711 al 719, ocuparon casi por entero la península Ibérica. Algunos clérigos emigraron llevando consigo los libros litúrgicos, pudiéndose restaurar esta liturgia en los nuevos reinos de Asturias, León, Castilla y Navarra que surgen con la reconquista iniciada a finales del siglo VIII. No obstante, cuando la actual Cataluña fue liberada por los francos del poder árabe, se instalaron varios monasterios benedictinos que introdujeron el modo de celebrar propio de la ciudad de Roma, conocido como rito romano.

El final de la liturgia hispánica llegó por vía disciplinar. Ante la sospecha infundada de que los textos litúrgicos contenían expresiones teológicamente imprecisas que inducían a errores doctrinales, el papa inició un proceso de sustitución del rito hispano por el rito romano. En primer lugar, legados del papa Alejandro II impusieron en el año 1071 el rito romano en el monasterio de San Juan de la Peña (Huesca). Cinco años más tarde, el papa Gregorio VII obligó a implantar el rito romano en el monasterio de Leyre (Navarra) y supuestamente este mismo papa, consiguió que el rey Alfonso VI convocara el concilio de Burgos (año 1080), donde se decretó la abolición del rito hispano en los reinos de Castilla y León.

Tan sólo pervivió el rito hispano entre los cristianos que se hallaban en la España ocupada por los árabes. Esta población tenía que pagar un tributo especial a las autoridades locales para mantenerse fiel a la religión de sus padres y celebrar el culto cristiano o participar en él. Los cristianos que no convivieron con los árabes, designaron a estos cristianos con el nombre de mozárabes, esto es, arabizados. Al liberar la ciudad de Toledo (año 1085), el rey Alfonso VI concedió a los mozárabes, en reconocimiento a sus méritos, el privilegio de poder seguir celebrando la fe con su rito propio en las seis parroquias existentes entonces en Toledo. Sin embargo, en las nuevas parroquias que se erigieron en esa ciudad se instauró el rito romano.

El cardenal Cisneros, que tomó posesión de la sede arzobispal de Toledo en el año 1495, habiendo considerado los valores inherentes a la liturgia hispano-mozárabe, percibió su evidente peligro de desaparición. Para salvarla instituyó la capilla mozárabe en la iglesia catedral, a fin de que se celebre la misa y el oficio todos los días según el antiguo rito. También ordenó al canónigo Alfonso Ortiz que preparara la edición impresa del Misal y del Breviario. Así, el año 1500, vio la luz el Missale mixtum secundum regulam beati Isidori, dictum mozarabes y en 1502 el Breviarium secundum regulam beati Isidori .

El Misal fue reeditado en Roma, en el año 1755, con una presentación y notas explicativas del jesuita Alejandro Lesley.

Posteriormente, en el año 1775, el cardenal Francisco de Lorenzana, arzobispo de Toledo, reeditó en Madrid el Breviario, con el título Breviarium Gothicum, secundum regulam beatissimi Isidori . Y más tarde, en el año 1804, publicó en Roma una nueva edición del Misal corregida, bajo el nombre de Missale Gothicum secundum regulam beati Isidori Hispalensis episcopi .

Tras el concilio Vaticano II (1962-1965), bajo la dirección del cardenal Marcelo González, arzobispo de Toledo y superior responsable del rito hispano-mozárabe, se inició la revisión y publicación de los libros litúrgicos de esta liturgia. Hasta el momento han visto la luz el Missale Hispano-Mozarabicum, que comprende dos tomos, el primero editado en el año 1991 y el segundo en 1994, y el Liber commicus , también en dos tomos publicados en 1991 y en 1995. 

II. Nombre

El rito litúrgico nacido en la península Ibérica ha recibido diferentes nombres a lo largo de la historia: hispano, visigótico, gótico, mozárabe, toledano o isidoriano. Como ahora veremos al explicarlos individualmente, cada uno de estos calificativos subraya una época determinada de la historia global de este rito olvidando otras. 

Hispano
El calificativo «hispano» es el más válido para referirse esta liturgia pues, casi hasta su abolición, la península Ibérica -lugar donde había nacido y se había forjado- era conocida con el nombre de Hispania.

Visigótico/gótico
El rito hispano-mozárabe, como ya hemos explicado al narrar su historia en el capítulo anterior, alcanzó su pleno apogeo en el siglo VII con el reino visigótico que la llevó más allá de los Pirineos. De ahí que se le denominara «visigótico» o «gótico». Pero no podemos perder de vista que este rito existía mucho antes de que los visigodos -uno de los pueblos godos- conquistaran Hispania, y además muchos de sus forjadores no fueron godos, sino hispano-romanos. 

Mozárabe
El término «mozárabe» nos remite al período en el que los cristianos vivieron bajo la dominación árabe. Si bien debemos reconocer que fueron ellos quienes conservaron y transmitieron, no debemos olvidar que esta liturgia se celebraba mucho antes de que existieran las comunidades mozárabes. 

Toledano
El apelativo «toledano» vincula exclusivamente esta liturgia a Toledo, única ciudad que mantuvo el rito. Pero deja de lado la vida que durante el primer milenio tuvo la liturgia hispano-mozárabe en toda la península Ibérica. 

Isidoriano
El adjetivo «isidoriano» asocia esta liturgia al arzobispo de Sevilla san Isidoro (c. 560-636). Éste fue un personaje clave en la elaboración del rito: compuso varios textos litúrgicos, presidió el concilio IV de Toledo (año 633) que fue el que más cánones dedicó a la liturgia, y redactó personalmente las actas del mismo… Sin embargo, este arzobispo de Sevilla, no fue el único forjador del rito hispano-mozárabe. 

Hispano-mozárabe
Tras la revisión que se inició después del concilio Vaticano II ( 1962-1965), el nombre que se adoptó para designar este rito litúrgico fue «hispano-mozárabe». «Hispano» porque es la denominación más válida de entre todas las posibles. «Mozárabe» para reconocer el mérito de las comunidades cristianas que lo conservaron en medio de un ambiente hostil como fue el de la dominación árabe. 

José Antonio Goñi


Mons. Timoteo visitó Guadalajara (Castilla-La Mancha)



El Alcalde de Guadalajara, Antonio Román, ha recibido en el Ayuntamiento capitalino al Obispo de la Iglesia Ortodoxa Rumana para España y Portugal, Monseñor Timoteo, quien recientemente ha oficiado celebraciones en la Casa Nazaret y en la iglesia de San Francisco, ambas cedidas por la Diócesis de Sigüenza – Guadalajara.

Entre otros asuntos, en el encuentro tuvieron la oportunidad de charlar sobre la situación del colectivo rumano en la ciudad de Guadalajara, dado que ésta es la nacionalidad mayoritaria de las personas inmigrantes que residen en la capital. Actualmente el número de rumanos que viven en Guadalajara asciende a 3.945. De ellos, 2.125 son hombres y el resto mujeres.


Fuente: El Heraldo del Henares

Católicos, ortodoxos y musulmanes ante la Virgen de Begoña en Bilbao (País Vasco)



La ofrenda del equipo Bilbao Basket ante la virgen de Begoña por el comienzo de la temporada, al margen de las posiciones a favor o en contra de un acto que se sitúa entre la tradición cultural y la superstición, es un ejemplo de respeto y pluralismo religioso. Cuando el Ayuntamiento de Bilbao acomete una normativa sobre la ubicación de los centros de culto que a no pocos les parece restrictiva, ver en un mismo equipo a musulmanes, ortodoxos y católicos en un escenario de oración de uno de los credos, la iniciativa va mas allá de la anécdota deportiva para instalarse en lo que supone una lección de tolerancia, muy pedagógica cuando el horizonte sociocultural es de un imparable mestizaje.

La foto de Begoña invita a la reflexión. Junto a quienes son católicos, practicantes o no en distinto grado, sobresale la figura de Mamadou Samb, senegalés y musulmán, la religión predominante (94%) en el país africano. También las de Nikola Lucic y Pedja Sanovic -el presidente del club-, ambos de Montenegro y ortodoxos, la religión mayoritaria (80%) en la Península Balcánica. Y todavía tengo en la retina la figura imponente de Richard Scott, exjugador del Bilbao Basket, plantado con sus 1,98 metros frente al Cristo de la basílica, donde siempre se detenía. El pívot de Little Rock sentía un gran respeto por la religión, quizás fruto de su educación en Arkansas, donde las confesiones mayoritarias son la baptista, sobre todo, y la metodista.

Mamadou Samb, incluso, ha hecho pedagogía de la tolerancia y ha dado la cara en pistas distintas a la del baloncesto. El pasado mes de abril contó en la UPV su experiencia vital como seguidor de la fe islámica en un foro sobre la diversidad cultural en el deporte. El pívot relató que en Bilbao "convivimos jugadores de muchas culturas de forma muy armónica. Cada uno vive sus creencias a su manera, con total respeto por parte de los demás. Yo suelo rezar en vestuarios, Kostas también lo hace según sus ritos", señaló refiriéndose a Kostas Vasileiadis, exjugador del Bilbao Bastek de religión ortodoxa. En los vestuarios, y rezando, también era muy habitual la figura tatuada -1,93 de altura y 90 kilos de peso- de Aaron Lee Jackson, el base norteamericano que se educó en el campus católico de Duquesne, la universidad dirigida por espiritanos en Pennsylvania. Un centro, por cierto, pionero en matricular mujeres y minorías étnicas.

El baloncesto ofrece muy a menudo un mosaico de culturas e identidades en el que, de manera general, reina el respeto, incluida la esfera religiosa. Recuerdo el caso de Jaycee Carroll, comprometido con la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días desde su Wyoming natal. Su decisión firme de cumplir dos años como misionero mormón en Chile estuvo a punto de truncar su carrera deportiva. "Todas las religiones tienen enseñanzas de ayudar al prójimo y cada entrenador quiere personas buenas que trabajen y piensen en el equipo. Como misionero aprendí que puedo trabajar para los demás", razonaba el escolta madridista.

Fotos como la del crisol cultural en el santuario de Begoña resultan valiosas en un momento de mucho ruido intercultural, pero del malo, en el que se cruzan miedos y recelos a los inmigrantes. Iniciativas como las del alcalde de Vitoria, Maroto, para poner bajo sospecha los locales de los inmigrantes, o campañas como las de la Policía Nacional para realizar identificaciones masivas a extranjeros -según el perfil étnico- pueden resultar discriminatorias y contribuir a reforzar los recelos de los ciudadanos en las ciudades de acogida, que deberían ser más inclusivas. La religión, que ha contribuido a configurar identidades étnicas, culturales y nacionales, puede actuar como elemento de cohesión, pero también de conflicto. Y, muchas veces, se enmascara y se manipula con reivindicaciones vecinales e intereses políticos.

Bilbao, pionero en muchas cosas, lo ha sido también en cambiar su Plan General para regular la apertura de centros de culto, que ahora no van a poder instalarse en edificios de viviendas y se les condena, de facto, a buscar huecos en los polígonos industriales y en la periferia de la ciudad, fuera del tejido urbano. En España hay más de 6.000 lugares de culto no católicos, según el registro del Observatorio del Pluralismo Religioso. Y pese a que, en efecto, hay países como Arabia Saudí que sigue prohibiendo en su territorio los lugares de culto que no sean musulmanes, en Europa no se pueden seguir poniendo puertas al campo. Además, los daños colaterales son más importantes en las confesiones minoritarias, a las que la normativa municipal de Bilbao, por ejemplo, les afecta seriamente.

En Bilbao hay muchas iniciativas en favor de la transversalidad cultural, incluida la religión. Me quedo con el ejemplo de la Universidad de Deusto. La institución de los jesuitas tiene dos capillas, la románica y la gótica, que son dos joyas de su patrimonio. Como cada vez tienen más estudiantes árabes, han habilitado una sala para que pueda servir de oratorio a los musulmanes y otras confesiones distintas a la católica. A través de Gárate Internacional, acaban de celebrar el Aid al Adha (Fiesta del Cordero), un ritual que realizan los musulmanes en todo el mundo. La Universidad acogió en abril un congreso sobre diálogo interreligioso y cultural, con especialistas de primera línea que, entre otras cuestiones, abordaron la disputa por el espacio -físico, social o discursivo- entre minorías e inmigrantes en las sociedades de destino, en las que se evaluaban experriencias en distintas ciudades. Eduardo J. Ruiz Vieytez, director del Instituto de Derechos Humanos de Deusto y profesor de Derecho Constitucional, concluía que Euskadi, cada vez más secular, sigue el patrón habitual de las sociedades europeas que se resisten a una transformación pacífica hacia sociedades fudamentalmente diversas y plurales, también en lo religioso.


Fuente: El Correo