viernes, 28 de agosto de 2020

28/08 - Moisés el Negro de Escete


San Moisés, llamado también Moisés el Negro, era esclavo, pero, debido a su vida malvada, su amo lo expulsó y se convirtió en un ladrón despiadado y disoluto en todos sus caminos.

Posteriormente, arrepintiéndose, se convirtió y adoptó la vida monástica bajo las órdenes de San Isidoro de Escete. Se entregó a la oración y a la mortificación de la mente carnal con tanta diligencia que se convirtió en un sacerdote de ejemplar virtud. Era reverenciado por todos por su elevada vida ascética y por su gran humildad.

En una ocasión los Padres de Escete le pidieron a Moisés que acudiera a una asamblea para juzgar la falta de cierto hermano, pero él se negó a ello; cuando insistieron, cogió una cesta que tenía un agujero, la llenó de arena y se la cargó sobre los hombros. Al verlo los Padres aparecer así, le preguntaron qué significaba aquella cesta, y él respondió: «Mis pecados van por detrás de mí y no los veo, y he aquí que vengo hoy a juzgar fallos ajenos».

Cuando una tribu bárbara se dirigía a Escete, Moisés, consciente de que también él había matado a otros hombres cuando era ladrón, los esperó y se dejó por propia voluntad matar con otros seis monjes a finales del siglo IV.

San Moisés fue contemporáneo de San Arsenio el Grande (ver el 8 de mayo).