miércoles, 19 de agosto de 2020

19/08 - Andrés el General y Mártir y sus 2.593 soldados


Durante el reinado de Maximiano, hacia el año 289, Antíoco el Comandante en Jefe de las fuerzas romanas envió a Andrés con muchos otros soldados contra los persas, que habían traspasado las fronteras del dominio romano. 

San Andrés persuadió a sus hombres a invocar el Nombre de Cristo, y, al vencer a los persas con un triunfo inesperado, sus soldados creyeron en Cristo junto con él. Al enterarse Antíoco, los hizo traer a todos ante sí, y estos confesaron a Cristo de nuevo, por lo que el Comandante ordenó que Andrés fuera tumbado en una cama de hierro incandescente y que a sus hombres se les clavaran las manos a bloques de madera.

Posteriormente Antíoco ordenó a unos mil soldados que persiguieran a los Santos más allá de las fronteras del Imperio, pero, por las intercesiones de San Andrés, también estos creyeron en Cristo, por lo que, siguiendo órdenes de Antíoco, finalmente todos fueron decapitados en los pasos de montaña de los Montes Tauro en Cilicia.