jueves, 13 de agosto de 2020

13/08 - Máximo el Confesor


El divino Máximo, que era de Constantinopla, procedía de una familia ilustre. Era un amante de la sabiduría y eminente teólogo.

En primer lugar fue secretario privado en jefe del Emperador Heraclio y de su nieto Constante. Pero, cuando la herejía monoteleta prevaleció en la corte real, a causa de su odio a ese error, el Santo partió para el Monasterio de Crisópolis (Scutari), del que posteriormente se convertiría en abad.

Cuando Constante intentó obligar a Máximo a aceptar la enseñanza monoteleta o a que dejara de hablar y escribir en su contra, el Santo rechazó ambas opciones, por lo que le arrancaron la lengua, le cortaron la mano derecha y lo enviaron al exilio, donde reposó en el año 662.

En su época, solo Máximo y sus pocos discípulos siguieron siendo ortodoxos en el Oriente.

Ver también el 21 de enero.