viernes, 17 de julio de 2020

Un poco de historia ortodoxa ibérica. La Iglesia Católica Ortodoxa de Portugal, España y Brasil


La Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Portugal, España y Brasil fue una Provincia Eclesiástica de la Santa Iglesia Católica Apostólica Ortodoxa de Polonia, por lo que todos los obispos de esta Jurisdicción eran miembros, con pleno derecho, del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Polaca, la cual ejercía a través de su Primado, Su Beatitud, Sabas I, el cuidado apostólico de dicha Provincia Eclesiástica; de este modo, la Iglesia Ortodoxa de Portugal, España y Brasil estaba (por medio de la Iglesia de Polonia) en Comunión con todas las Iglesias Ortodoxas Canónicas, ya sean autocéfalas o autónomas, manteniendo con todas ellas estrechos lazos y participando junto a ellas de la Vida Sacramental y Canónica de la Iglesia.

La Iglesia Ortodoxa de Portugal, España y Brasil, declaraba en su día ser la única representante de la Iglesia Ortodoxa Universal dentro de su territorio canónico, en su calidad de Iglesia Independiente. Esta Jurisdicción se proclamaba también como una auténtica Iglesia Local, basándose en la fidelidad al principio de territorialidad de las Iglesias Ortodoxas; por lo tanto, todos los fieles ortodoxos portugueses, españoles y brasileños, o aquellos ortodoxos extranjeros residentes en alguno de estos tres países, formarían teóricamente parte (aunque esto nunca ocurrió) del núcleo de esta Iglesia.

En cuanto al plano litúrgico, esta jurisdicción celebraba todos sus sacramentos y demás ceremonias conforme al Rito Bizantino, usando como lenguas litúrgicas  -según la antigua tradición de la Iglesia Ortodoxa- el idioma de los países dónde estaba asentada, es decir el portugués y el español.

Esta Iglesia tuvo, desde sus comienzos, una gran vocación misionera, muy probablemente heredada del Sínodo Vétero Calendarista Griego que le dio origen. Es de destacar que esta Jurisdicción llegó a contar con mas de 100 parroquias dentro de su territorio canónico y con varios Monasterios como el de la “Transfiguração do Nosso Senhor Jesus Cristo”,  metokion (dependencia) del Monasterio Esphigmenou del Monte Athos, el cual a mediados de la década anterior contaba con 15 monjes, o el Monasterio femenino de la “Anunciação da Santíssima Virgem Maria”, el cual contaba con unas 13 monjas, o el numeroso Monasterio femenino de “São João o Precursor”  con 35 monjas, por tan solo nombrar algunos de ellos.

Para entender un poco mejor el contexto histórico de esta Jurisdicción deberemos mencionar a su fundador, Dom Gabriel de Portugal. Este fue un sacerdote perteneciente al Sínodo Ortodoxo Griego Vétero Calendarista, en aquel entonces gobernado por el Arz. Auxentios, el cual el día 19 de Mayo de 1978 le consagra obispo, convirtiéndose de este modo en el primer obispo de origen latino del mencionado Sínodo; algunos años mas tarde, establece junto a Dom Tiago de Coimbra la “Metrópolis Ortodoxa de Portugal, España y Europa Occidental” el 17 de Marzo de 1984. Algunos meses mas tarde, el venerable Arz. Auxentios, otorga un Tomos de Autonomía a la mencionada Metrópolis (27 de Septiembre de 1984), quedando Dom Gabriel con el Rango de Metropolita Primado y fundador de dicha Metrópolis.


Dom Gabriel, al estructurar la nueva Metrópolis, que se extendía desde Portugal hasta Italia, nombró como Director de Asuntos Exteriores de la Iglesia a un obispo de su confianza que él mismo había consagrado el 9 de Septiembre de 1984; es decir al posterior “Metropolita” Euloghios de Milán. Hacia finales de la década del 80, la Metrópolis Ortodoxa Autónoma de Europa Occidental entra en conversaciones, a través de su Director de Asuntos Exteriores (Vladika Euloghios de Milán), con el Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Polonia, el cual accedió a recibir bajo su protección a dicha Metrópolis; sin embargo, estando casi cerradas las tratativas, surgió un problema: la Iglesia Ortodoxa de Polonia accedería a recibir sólo a los obispos portugueses, no así en cambio, a los italianos o residentes en Italia, puesto que aceptarlos podría significar un inconveniente mayor, no solo para la Iglesia Polaca, sino para cualquier Iglesia Ortodoxa Canónica, dado a que aceptar a los italianos implicaría crear un territorio canónico que incluiría, nada más ni nada menos, que a la propia Sede de Roma; por esta razón acoger a las Comunidades y obispos italianos era una posibilidad sencillamente inviable.

Dom Gabriel, entonces, abandona su primacía dentro de la “Metrópolis Ortodoxa de Europa Occidental” junto a todos los obispos portugueses, para ser acogidos dentro de la Iglesia Ortodoxa Polaca, quién los recibe reconociéndoles la validez de sus rangos episcopales; es por esta razón que ningún sacerdote u obispo fue reconsagrado por la Iglesia Ortodoxa Polaca.

En cuanto a la suerte corrida por la “Metrópolis Ortodoxa Autónoma de Europa Occidental” luego de la renuncia de su Primer Primado, Dom Gabriel, los restantes obispos eligieron al “Metropolita” Euloghios de Milán como sucesor de Dom Gabriel, y a la sazón, segundo Primado de dicha “Metrópolis”. El “Metropolita” Euloghios gobieró hasta su muerte esta Jurisdicción, haciéndola extender hacia América del Norte y el Caribe, y más recientemente a América del Sur con la organización de una incipiente misión en la ciudad de Buenos Aires.

Dom Gabriel falleció en Comunión Canónica dentro de la Iglesia Ortodoxa Polaca, y con el rango de Metropolita Primado de la Prov. Eclesiástica de Portugal, España y Brasil, siendo sucedido en el cargo por el Metropolita Dom João.

Esta Jurisdicción,  junto al Patriarcado de Rumanía, fue la única jurisdicción ortodoxa canónica étnicamente latina, y también la primera y única en incluir dentro de su territorio canónico a un país latinoamericano, como lo es Brasil.

Su Beatitud el Metropolita João, mantuvo fluidos contactos dentro del mundo ortodoxo eslavo, como ser con el Patriarca Alexis II de Moscú, a quien visitó hace unos años. Sin embargo, hacia finales del año 2000 y comienzos del 2001, se produjeron  cambios bastante dramáticos para esta Jurisdicción, pero para comprender mejor dichos cambios hagamos un poco de historia:

Vladika João fue elevado al rango de Metropolita de la mencionada jurisdicción durante el transcurso del año 1997 siendo aún muy joven, y esto abrió grandes esperanzas para todo su clero y feligresía; sin embargo, su gobierno pastoral no sería de lo más feliz. El comienzo de las fricciones entre el Metropolita João y el Metropolita Sabas de Polonia, quién era su superior jerárquico, comenzaron a manifestarse más claramente durante el transcurso del año 2000, cuando Vladika Joao, junto con algunos de sus obispos y fieles, realizó una peregrinación a Tierra Santa sin la autorización del Metropolita polaco ni las cartas de presentación correspondientes.

Tiempo más tarde, el mismo Metropolita João se vio envuelto en una serie de conflictos con algunas de sus monjas, por lo cual la Abadesa Helena, junto con alguna de sus hermanas, se marcharon de Portugal e ingresaron en un Monasterio en Francia dependiente del Patriarcado Serbio, aunque contando con el permiso y bendición del Metropolita Sabas de Varsovia. Tras este hecho, Vladika João hizo tronar la excomunión contra las mencionadas religiosas y contra aquellos fieles que se solidarizaran con ellas; esto dio como resultado un enrarecimiento en el clima de la Provincia Eclesiástica de España Portugal y Brasil. Por aquellos días se encontraba en Portugal haciendo un retiro espiritual el Arzobispo Crisóstomos, máxima autoridad diocesana de esa Metrópolis en Brasil, quedando interinamente en funciones su Obispo Auxiliar, Vladika Ambrosio; este Jerarca comenzó a constatar la veracidad de ciertos rumores acerca de la intención de abandonar el Sínodo de Polonia -al cual estaban ligados canónicamente- de buena parte del Clero. Ante tal situación el Obispo Ambrosio decide viajar a Portugal para entrevistarse con el Arz. Crisóstomos para ponerlo al tanto de la situación, regresando ambos inmediatamente a Brasil.



El día 8 de Agosto del año 2000 ambos jerarcas se reunieron con el Metropolita Sabas y el Santo Sínodo de Polonia a fin de clarificar la situación, por lo que fueron reconfirmados en sus lazos canónicos con la Iglesia Ortodoxa Polaca, en tanto que el Metropolita João fue llamado a comparecer en Varsovia para rendir cuentas por lo actuado hasta el momento. Vladika João, sin embargo, negó todas las versiones acerca de sus supuestas inconductas. El Metropolita Sabas y el Santo Sínodo emitieron algunos decretos exigiendo determinadas acciones al Metropolita João conjuntamente con los Obispos portugueses y brasileros que permanecieron junto a él. Luego de un tiempo, debido a que el Metropolita João, así como los Obispos Teodoro y Damasceno, no cumplieron con ninguna de las determinaciones del Santo Sínodo de Polonia, fueron desligados de la Iglesia Ortodoxa Polaca; en tanto que los Obispos portugueses Vladika José y Vladika Bento, solicitaron la salida de la Jurisdicción Polaca. Por ende, podemos concluir que sólo el Arzobispo Crisóstomos de Río de Janeiro y el Obispo Ambrosio de Recife, permanecieron -y lo siguen en la actualidad- unidos a la Iglesia Ortodoxa Autocéfala de Polonia.

Las consecuencias de esto resultaron en un duro golpe a la Metrópolis, puesto que por ejemplo, de los 22 sacerdotes con que contaba la Diócesis de Río de Janeiro, al año 2002, solo quedaron 3. Algunos de aquellos clérigos, en la región de Aldeia, se integraron a la Iglesia Ortodoxa Serbia bajo el Omoforión del Obispo Mitrophan que residía en los EEUU.

Sin embargo, esta Metrópolis dio posteriormente ciertas muestras de recuperación. Durante el año 2004 regresaron a Brasil un monje formado en Polonia, el Hieromonje Lucas, con el objeto de conformar las bases de un futuro Monasterio masculino en Paraíba, así como también una monja - Madre Gabriela -, la cual regresó desde Polonia a Río de Janeiro a fin de revitalizar la otrora vigorosa vida monástica femenina de esta jurisdicción

Aunque durante varios años hubo un Administrador en Portugal para esta Iglesia, hoy se puede decir sin duda que ya no existe en la Península Ibérica, pasando sus líderes mayormente a la no canonicidad y quedando como su única heredera canónica la Eparquía Ortodoxa de Brasil, aún bajo la Iglesia Ortodoxa Polaca.


Fuente: Pro-Ortodoxia
Adaptación propia