miércoles, 15 de julio de 2020

15/07 - Los Santos Mártires Quirico y su madre Julita


Santa Julita era de la ciudad de Iconio. Temiendo la persecución de Diocleciano, cogió a su hijo Quirico, que tenía tres años, y partió para Seleucia, pero, encontrando allí el mismo mal, se fue a Cilicia, cuyo gobernante la arrestó y le arrebató a su hijo. El pequeño, con su voz infantil, pronunció el nombre de Cristo y le pegó una parada al tirano en el vientre tan fuerte que este se enfureció y lo arrojó por las escaleras del tribunal, lo que provocó que su cabeza quedara aplastada y entregara su alma.

Julita tuvo que padecer muchos tormentos, y finalmente fue decapitada en el año 296.