domingo, 28 de junio de 2020

“La Iglesia ortodoxa ayer y hoy”. John Meyendorff


La búsqueda de la unidad constituye uno de los aspectos más característicos y positivos de la historia cristiana contemporánea.

«Como Tú, Padre, en mí y yo en Ti, que también ellos sean una sola cosa en Nosotros para que el mundo crea que Tú me enviaste» (Juan, 17, 21). Esta oración de la Cabeza de la Iglesia establece uva relación de causa a efecto entre los cristianos y su testimonio en el mundo. Para que el mundo crea, es menester que los fieles de Jesucristo den testimonio Imprimatur: de su unidad en Dios e inviten a sus hermanos no cristianos a compartir esta unidad. Pero la realidad histórica podría dar la impresión de que el Padre no ha escuchado la oración de su Hijo, que la obra redentora de Cristo no nos ha traído la paz, sino la discordia, que el Evangelio no es más que una doctrina entre tantas otras, incapaces hasta ahora de conquistar a toda la humanidad.

Ahí radica el escándalo, del que los primeros en darse cuenta han sido los misioneros. Estos han fomentado un modo de pensar llamado «ecuménico», que plantea ante la conciencia cristiana el problema de la unidad. Han comprobado en la práctica que este problema no atañe solamente a algunos especialistas, sino que se trata de la naturaleza misma del Evangelio, de su eficiencia en el mundo de hoy y, en último término, de una respuesta que hay que dar a la voluntad de Dios.

En este libro pretendemos presentar la Iglesia ortodoxa dentro del marco de este movimiento hacia la unidad y dentro del espíritu que anima a sus mismos promotores.