martes, 31 de marzo de 2020

31/03 - El Santo Hieromártir Hipacio, Obispo de Gangra


Este Santo, que era de Cilicia de Asia Menor, se convirtió en Obispo de Gangra, capital de Paflagonia.

Estuvo presente en el Primer Concilio Ecuménico.

Debido a su confesión de la Fe Ortodoxa, Hipacio fue asesinado por los novacianos, secta que negaba que los pecados cometidos después del Bautismo pudieran ser perdonados.

lunes, 30 de marzo de 2020

30/03 - Juan Clímaco el Justo, autor de La Santa Escala


Este Santo se entregó a la vida sscética desde su juventud.

Experimentado tanto en la vida solitaria del ermitaño como en la comunal del monaquismo cenobítico, fue nombrado Abad del Monasterio del Monte Sinaí y escribió un libro que contiene treinta homilías sobre la virtud. Cada una de ellas trata de una virtud, y, progresando desde las relacionadas con la actividad santa y justa (praxis) hasta las relacionadas con la visión divina (teoría), elevan al hombre a modo de escalones hasta la altura del Cielo. Este es el motivo por el que su obra se llama ‘La Santa Escala’.

El día en que Juan fue hecho Abad del Sinaí, el Profeta Moisés fue visto dando órdenes a lls que servían a la mesa del monasterio.

San Juan reposó en 603 a la edad de ochenta años.

domingo, 29 de marzo de 2020

29/03 - Los Santos Mártires Jonás y Baraquesio


Los Santos Mártires Jonás y Baraquesio eran monjes de Persia que vivieron durante el reinado de Sapor, Rey de Persia de 325 a 379.

Estos Santos encontraron a nueve cristianos que sufrían en prisión por su fe y les consolaron, animándolos a permanecer firmes hasta el final; así lo hicieron estos, recibiendo la corona del martirio.

A causa de ello, los Santos Jonás y Baraquesio fueron también apresados y se les ordenó que adoraran al fuego, al sol y al agua. Como ellos se negaran, a Jonás, entre otras torturas, se le cortaron las manos y los pies, se le introdujo en un aparato que le quebró los huesos y se le aserró el cuerpo en dos partes.

En cuanto a Baraquesio, se le arrastró desnudo encima de espinas, se le pinchó el cuerpo entero con juncos afilados y luego se le introdujo en el mismo aparato que a Jonás; finalmente, cuando se le metió brea hirviendo por la garganta, entregó su alma en las manos de Dios.

29/03 - Marcos, Obispo de Aretusa


San Marcos fue Obispo de Aretusa en Siria.

En los días de San Constantino el Grande, San Marcos, llevado por el celo divino, destruyó un templo de los ídolos y levantó una iglesia en su lugar. Cuando reinó Julián el Apóstata, en el año 361, los paganos tuvieron oportunidad de vengarse por la destrucción de su templo, y San Marcos se escondió, pero, cuando vio que otros estaban siendo capturados por su culpa, se entregó.

Sin tener en cuenta su avanzada edad, los paganos lo desnudaron y le golpearon todo el cuerpo, lo arrojaron a una inmunda cloaca y, después de sacarlo de allí, mandaron a niños que le pincharan con sus plumas de hierro. Después de todo esto los torturadores pusieron a San Marcos en una cesta, lo embadurnaron de miel y pescado podrido y lo colgaron al sol para ser devorado por las abejas y avispas. Sin embargo, como aguantó estos suplicios con tanta nobleza, sus enemigos se arrepintieron y lo soltaron.

sábado, 28 de marzo de 2020

28/03 - Hilarión el Nuevo


San Hilarión adoptó la vida monástica desde su juventud y vivió en reclusión.

Posteriormente, como Abad del Monasterio de Pelecete en Asia Menor (que se cree estaba en Bitinia, no lejos de Frigia), sufrió mucho de manos de los iconoclastas, y reposó en el año 754.

Domingo de San Juan Clímaco. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 6,13-20: Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, como no podía jurar por alguien mayor que él, juró por sí mismo, diciendo: Sí, yo te colmaré de bendiciones y te daré una descendencia numerosa. Y por su paciencia, Abraham vio la realización de esta promesa. Los hombres acostumbran a jurar por algo más grande que ellos, y lo que se confirma con un juramento queda fuera de toda discusión. Por eso Dios, queriendo dar a los herederos de la promesa una prueba más clara de que su decisión era irrevocable, la garantizó con un juramento. De esa manera, hay dos realidades irrevocables –la promesa y el juramento– en las que Dios no puede engañarnos. Y gracias a ellas, nosotros, los que acudimos a él, nos sentimos poderosamente estimulados a aferrarnos a la esperanza que se nos ofrece. Esta esperanza que nosotros tenemos, es como un ancla del alma, sólida y firme, que penetra más allá del velo, allí mismo donde Jesús entró por nosotros, como precursor, convertido en Sumo Sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Mc 9,17-32: Uno de ellos le dijo: «Maestro, te he traído a mi hijo, que está poseído de un espíritu mudo. Cuando se apodera de él, lo tira al suelo y le hace echar espuma por la boca; entonces le crujen sus dientes y se queda rígido. Le pedí a tus discípulos que lo expulsaran pero no pudieron». «Generación incrédula, respondió Jesús, ¿hasta cuando estaré con ustedes? ¿Hasta cuando tendré que soportarlos? Tráiganmelo». Y ellos se lo trajeron. En cuanto vio a Jesús, el espíritu sacudió violentamente al niño, que cayó al suelo y se revolcaba, echando espuma por la boca. Jesús le preguntó al padre: «¿Cuánto tiempo hace que está así?». «Desde la infancia, le respondió, y a menudo lo hace caer en el fuego o en el agua para matarlo. Si puedes hacer algo, ten piedad de nosotros y ayúdanos». «¡Si puedes...!», respondió Jesús. «Todo es posible para el que cree». Inmediatamente el padre del niño exclamó: «Creo, ayúdame porque tengo poca fe». Al ver que llegaba más gente, Jesús increpó al espíritu impuro, diciéndole: «Espíritu mudo y sordo, yo te lo ordeno, sal de él y no vuelvas más». El demonio gritó, sacudió violentamente al niño y salió de él, dejándolo como muerto, tanto que muchos decían: «Está muerto». Pero Jesús, tomándolo de la mano, lo levantó, y el niño se puso de pie. Cuando entró a la casa y quedaron solos, los discípulos le preguntaron: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?». El les respondió: «Esta clase de demonios se expulsa sólo con la oración y el ayuno». Al salir de allí atravesaron la Galilea; Jesús no quería que nadie lo supiera, porque enseñaba y les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; lo matarán y tres días después de su muerte, resucitará».

viernes, 27 de marzo de 2020

27/03 - La Santa Matrona de Tesalónica


Esta mártir era sirviente de cierta mujer judía llamada Pantila, esposa del Gobernador de Tesalónica.

Cuando Matrona rehusó seguir a su ama a la sinagoga, Pantila la golpeó tan fuertemente que murió a los pocos días, recibiendo así la corona de su confesión.

jueves, 26 de marzo de 2020

26/03 - Sinaxis en Honor del Arcángel Gabriel


Esta Sinaxis festiva es celebrada para la gloria del Arcángel Gabriel, ya que él sirvió de ministro para el maravilloso misterio de la dispensación encarnada de Dios.

miércoles, 25 de marzo de 2020

25/03 - La Anunciación de la Santísima Madre de Dios y Siempre Virgen María


La fiesta de la Anunciación es una de las primeras fiestas cristianas, y era celebrada ya en el siglo IV. Hay inclusive una pintura de la Anunciación, en las catacumbas de Priscila en la ciudad de Roma, que data del siglo II. El Concilio de Toledo en el año 656 la menciona, y el Concilio de Trullo en 692 dice que la Anunciación se celebraba durante la Gran Cuaresma.

El nombre griego, eslavo y árabe de la fiesta puede ser traducido como "las buenas noticias". Esto, por supuesto, se refiere a la Encarnación del Hijo de Dios y a la salvación que Él trae.

El relato de la Anunciación se encuentra en el Evangelio de San Lucas (1:26-38) que leemos en la Liturgia de hoy. El tropario describe a la fiesta como el "comienzo de nuestra salvación y la revelación del misterio eterno", porque en este día el Hijo de Dios se hace el Hijo del Hombre.

Hay dos componentes principales en la Anunciación: el mensaje en sí mismo, y la respuesta de la Virgen. El mensaje de la fiesta es el cumplimiento de la promesa de Dios de enviar un Redentor (Gen 3:15): "Y pondré enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y su linaje: él te aplastará la cabeza, y tu le morderás el talón". Los Padres de la Iglesia entienden "tu linaje" como refiriéndose a Cristo. Los profetas dan a entender la venida del Redentor, pero el Arcángel Gabriel proclama ahora que la promesa está a punto de cumplirse.

Este texto bíblico, de hecho, se hace eco en la Liturgia de San Basilio: "Pues, al modelar al hombre tomando polvo de la tierra, y al honrarlo con Tu imagen, lo pusiste, oh Dios, en el Paraíso de dicha, prometiéndole una vida inmortal y el gozo de los bienes eternos si observaba Tus mandamientos. Pero cuando, seducido por la serpiente, Te desobedeció a Ti, el Dios verdadero que lo habías creado, y fue sometido a la muerte por sus propias transgresiones, lo expulsaste, oh Dios, en Tu justa sentencia, del Paraíso a este mundo, y lo devolviste a la tierra de la que fue tomado, preparándole ya la salvaciónpor la regeneración en la persona misma de Tu Cristo".

A diferencia de Eva, que fue engañada fácilmente por la serpiente, la Virgen no acepta inmediatamente el mensaje del ángel. En su humildad, no creía ser merecedora de estas palabras. El hecho de que ella le pidiera una explicación pone de manifiesto su sobriedad y prudencia. Ella cree en las palabras del ángel, pero no puede entender la forma en que se puede cumplir esto, porque el Ángel habla de algo que está más allá de la naturaleza.El icono de la fiesta muestra al Arcángel con un bastón en su mano izquierda, lo que indica su papel de mensajero. A veces, sus alas están hacia arriba, como para mostrar su rápido descenso desde el cielo. Su mano derecha se estira haciala Santísima Virgen en señal de entrega del mensaje.

La Virgen se representa de pie o sentada, por lo general con un ovillo de hilo o sosteniendo un pergamino en la mano izquierda. Su mano derecha se levanta para indicar su sorpresa ante el mensaje que está escuchando. Su cabeza está inclinada, mostrando su consentimiento y obediencia. El descenso del Espíritu Santo en ella es representado por un rayo de luz que sale de una pequeña esfera en la parte superior del icono, que simboliza el cielo. En un famoso icono del Sinaí, una paloma blanca se muestra en el rayo de luz.

La Anunciación cae siempre durante la Cuaresma, pero siempre se celebra con gran alegría. La Liturgia de San Juan Crisóstomo se celebra en este día, incluso si cae en los días de semana de la Cuaresma. Este es uno de los dos días de la Gran Cuaresma en el que se relaja el ayuno y el pescado está permitido (el Domingo de Ramos es el otro).


Fuente: Arquidiócesis de Buenos Aires y Toda la Argentina (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)

martes, 24 de marzo de 2020

24/03 - Artemón el Presbítero


Se conserva una versión de sus Actas, que son tardías. Estas dicen que junto a algunos cristianos logró destruir un altar de Artemisa. Esto, por supuesto despertó la ira de los paganos, que le pegaron y le llevaron al tribunal. Siendo interrogado dijo: "Me llamo Artemón, siervo de mi Dios, Cristo. Durante dieciséis años fui lector cuando se celebraban los oficios sagrados en nuestra iglesia ante nuestro Dios. Veintiocho años fui diácono. En este momento soy presbítero desde hace treinta años; enseño al pueblo y trato, con la ayuda de Cristo, de ponerlo en el camino de la salvación".

Fue llevado al templo de Esculapio para arrojarlo a las serpientes que por allí pululaban y eran adoradas por los paganos. Pero Artemón hizo sobre ellas la señal de la cruz y las serpientes cayeron muertas, luego el mismo las tomó y las arrojó fuera. Al ver este portento, el sacerdote líder del templo, llamado Vitalio, cayó de rodillas ante Artemón y gritó: "¡Grande es el Dios de los cristianos!". Y allí mismo el santo presbítero le bautizó. El juez intentó fuera quemado, pero él mismo cayó de su caballo y cayó en el fuego.

El santo fue liberado, luego de tantos milagros, y continuó su labor de evangelización, siempre acompañado de dos ciervos mansos. Finalmente, en 303 fue arrestado de nuevo y decapitado.

Fuente: https://www.heiligenlexikon.de

lunes, 23 de marzo de 2020

23/03 - El Santo Mártir Nicón y sus 199 Discípulos


San Nicón era de Neápolis (Nápoles) en Italia. Su padre era idólatra, y su madre cristiana.

En principio Nicón era soldado, pero luego se fue al Oriente, donde fue bautizado y con el tiempo se hizo Obispo.

Unos años después regresó a Occidente y se fue a Sicilia, donde él y muchos de sus discípulos fueron decapitados por negarse a adorar a los ídolos.

domingo, 22 de marzo de 2020

22/03 - Basilio el Santo Mártir de Ancira


San Basilio conoció el martirio durante el corto reinado de Juliano el Apóstata, del 361 al 363.

El Santo fue denunciado como cristiano a Saturnino, Gobernador de Ancira, quien, cuando Basilio se negó a renunciar a Cristo, hizo que fuera colgado de un poste, que sus costados fueran raspados, que lo golpearan y que lo arrojaran a la prisión.

Unos días después, cuando el mismo Julián pasó por Ancira, el Santo fue conducido a su presencia y se le pidió que renunciara a Cristo, pero él lo confesó aún con más fuerzas. Entonces Julián ordenó que le hicieran la piel jirones para que le colgaran del cuerpo por delante y por detrás. El valiente Mártir se arrancó estos jirones y se los arrojó a la cara a Julián; ante ello, este mandó que unos espetos de hierro fueran calentados hasta quedar al rojo vivo y se los clavaron a Basilio en la barriga, la espalda y las articulaciones, tras lo cual recibió la corona del martirio.

sábado, 21 de marzo de 2020

Domingo de la Veneración de la Santa Cruz (Estauroprosquinesis). Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 4,14-5,6: Y ya que tenemos en Jesús, el Hijo de Dios, un Sumo Sacerdote insigne que penetró en el cielo, permanezcamos firmes en la confesión de nuestra fe. Porque no tenemos un Sumo Sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades; al contrario él fue sometido a las mismas pruebas que nosotros, a excepción del pecado. Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno. Todo Sumo Sacerdote es tomado de entre los hombres y puesto para intervenir en favor de los hombres en todo aquello que se refiere al servicio de Dios, a fin de ofrecer dones y sacrificios por los pecados. El puede mostrarse indulgente con los que pecan por ignorancia y con los descarriados, porque él mismo está sujeto a la debilidad humana. Por eso debe ofrecer sacrificios, no solamente por los pecados del pueblo, sino también por los propios pecados. Y nadie se arroga esta dignidad, si no es llamado por Dios como lo fue Aarón. Por eso, Cristo no se atribuyó a sí mismo la gloria de ser Sumo Sacerdote, sino que la recibió de aquel que le dijo: "Tú eres mi Hijo, yo te he engendrado hoy". Como también dice en otro lugar: "Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec".

Mc 8,34-9,1: Entonces Jesús, llamando a la multitud, junto con sus discípulos, les dijo: «El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; y el que pierda su vida por mí y por la Buena Noticia, la salvará. ¿De qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si pierde su vida? ¿Y qué podrá dar el hombre a cambio de su vida? Porque si alguien se avergüenza de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con sus santos ángeles». Y les decía: «Les aseguro que algunos de los que están aquí presentes no morirán antes de haber visto que el Reino de Dios ha llegado con poder».

21/03 - Jacobo el Confesor


Este Santo asumió la vida monástica desde su juventud en el Monasterio de Estudio, donde se convirtió en discípulo de San Teodoro el Estudita.

Más tarde Jacobo fue consagrado obispo y sufrió muchas aflicciones y tormentos a manos de los iconoclastas.

San Teodoro compuso una homilía en honor a Santiago (PG 99, 1353-1356).

viernes, 20 de marzo de 2020

20/03 - San Martín de Dumio (de Braga)


Dumio, situado geográficamente cerca de Braga –la capital del reino de los suevos–, distingue del otro Martín de Francia a nuestro Martín. Fue el apóstol de los suevos, a los que convirtió al catolicismo. El testimonio de san Isidoro de Sevilla señala el 560 como fecha de la conversión. Eran los suevos un pueblo indomable y el terror de Roma; atravesaron las Provincias y pasaron sus fronteras; se trasladaron de las riberas del Rin a las del Miño; arrasaron a los francos y pasaron el Pirineo; luego se reparten las tierras de Galecia y ponen su capital en Braga; llegaron a bajar hasta la Bética y conquistaron Sevilla en las tierras llanas. Transcurre la vida del santo en el siglo VI.

San Martín Dumiense, según conocemos por el epitafio de su tumba que escribió él mismo, era oriundo de Panonia, en la actual Hungría. Debió de nacer entre el 510 y el 520. Quiso vivir el don de la fe en las mismas fuentes. Peregrina a Palestina con la avidez de conocer, pisar, besar y tocar la tierra de Cristo; allí aprovecha su tiempo entre oración, mortificación, y el estudio del griego, que le contacta con los santos Padres primeros. Luego pasa por Roma, donde murió y vive Pedro. Atraviesa el reino de los francos donde se encuentra con los suevos y aprovecha la oportunidad de hacer apostolado con este pueblo.

Karriarico, rey suevo arriano –habían caído los suevos en el arrianismo por la actividad del gálata Ayax, enviado por Teodorico–, mandó embajada noble para pedir en la afamada y milagrosa tumba de san Martín de Tours el portento de la curación de su hijo. Era ya la segunda vez que lo hacía, la primera misión no dio el resultado apetecido; ahora manda la ofrenda del peso de su hijo en oro y plata, y presenta la promesa de conversión si obtiene del santo de Tours lo que humildemente pide. Y se cura el vástago del rey suevo. Es la ocasión para dejar el arrianismo. San Gregorio de Tours narrará, como testigo presencial –dejando en el relato el polvo de la leyenda–, el ruego de la doble embajada y la posterior conversión del bravo pueblo suevo.

Así fue como pasó el presbítero húngaro Martín a Galecia, de mano de sus cuasi-paisanos, los belicosos emigrantes centroeuropeos. En Dumio funda un monasterio para la alabanza divina, la oración, el recogimiento, la difusión de la fe y la atención del pueblo. ¡Bien conocida tiene la necesidad de la oración para extender el Evangelio! Quizá conoció el estilo de Arlés y, posiblemente, tuvo referencias de la regla de san Benito, pero aquí los monjes se gobiernan al ritmo que marca el abad –y ya obispo- Martín de Dumio.

Regula la vida del clero formándoles según los cánones y los acuerdos de los concilios hispanos y africanos; atiende celoso al campesinado donde abundan las supersticiones paganas, célticas y germánicas. Encarga a su monje Pascasio la traducción de Las palabras de los ancianos y él mismo traduce Las sentencias de los Padres egipcios; escribe para los suyos otras sabrosas obras de piedad, ascéticas y doctrinales, –Formula vitae honestae y De correctione rusticorum– como tratados cortos y monográficos que rezuman sabiduría humana al estilo de Séneca y espíritu cristiano.

Contribuyó a la conversión de los suevos al catolicismo. En el concilio de Braga del 561 –como un precursor de san Ildefonso en el III de Toledo– se ha logrado la conversión del rey y del pueblo, se establece la unidad y se tiene el gozo de escuchar la fórmula del bautismo «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo».

Murió en el año 580.


Fuente: Archimadrid.org

20/03 - Justos Padres asesinados en el Monasterio de San Sabas


Estos Justos Mártires fueron asesinados por los bárbaros durante el reinado del Emperador Heraclio, cuando San Modesto era Patriarca de Jerusalén (632-634).

20/03 - Fotina la Samaritana


Santa Fotina vivió en el siglo I y fue la mujer que Cristo se encontró en el pozo de Samaría, tal y como está recogido en el Evangelio según Juan (4,4-26). Tras su encuentro con Cristo, Fotina y toda su familia fueron bautizados por los Apóstolesy se convirtieron en evangelistas de la Iglesia primitiva.

Fotina y sus hijos fueron convocados ante el Emperador Nerón y conminados a que renunciaran a su fe en Cristo; al negarse a ello, aceptaron sufrir varias torturas. Tras muchos intentos de forzarla a entregarse a la idolatría, el Emperador ordenó que fuera arrojada a un pozo. Fotina entregó su vida en el año 66.

jueves, 19 de marzo de 2020

19/03 - Los Santos Mártires Crisanto y Daría


San Crisanto, originario de Alejandría, había sido instruido en la Fe de Cristo por cierto obispo. Su padre, de rango senatorial y pagano, lo hizo encarcelar durante muchos días y, cuando vio que su opinión seguía inalterada, ordenó que le llevaran a una joven de Atenas llamada Daría. Esta, de gran belleza y educación, era también idólatra, y el padre de Crisanto la casó con él para que lo desviara de la Fe de Cristo por amor; sin embargo, Crisanto la arrastró a ella a la piedad, y ambos proclamaron valientemente a Cristo y recibieron la corona del martirio en el año 283, durante el reinado de Numeriano, siendo enterrados vivos en un pozo de fango.

miércoles, 18 de marzo de 2020

18/03 - Cirilo, Patriarca de Jerusalén


Este Santo nació en el año 315 y sucedió a Máximo como Arzobispo de Jerusalén en el año 350.

Era muy celoso en la Fe Ortodoxa y defensor de los pobres. Fue exiliado tres veces por los Emperadores arrianos Constancio y Valente, pero, a la muerte de estos, fue llamado de nuevo a su trono, y reposó en el Señor en el año 386.

De entre sus escritos, los más prominentes son sus charlas catequéticas, consideradas el más antiguo resumen sistemático de la doctrina cristiana.

Antes de San Cirilo, había habido dos diócesis -la de Jerusalén y la de la Santa Sion-, pero bajo su patriarcado se unificaron en un solo obispado. Ver también el 7 de mayo.

martes, 17 de marzo de 2020

17/03 - Alejo el Hombre de Dios


San Alejo nació en la vieja Roma de padres ilustres llamados Eufemiano y Aglaide, y a petición de estos se unió a una joven en matrimonio; sin embargo, no permaneció con ella ni un solo día, sino que huyó a Edesa, donde vivió durante dieciocho años.

Alejo regresó a Roma disfrazado de mendigo y se sentó a la puerta de la casa de su padre, siendo desconocido por todos y burlado por sus propios sirvientes. Su identidad solo se reveló tras su muerte mediante un papel que llevaba encima y que él mismo había escrito poco antes de su reposo. El piadoso Emperador Honorio lo honró con un solemne sepelio.

El título de «Hombre de Dios» se le concedió desde el Cielo en una visión que tuvo el Obispo de Roma el día del reposo del Santo.

17/03 - Patricio el Iluminador de Irlanda


San Patricio, el Apóstol de los Irlandeses, fue capturado en su Gran Bretaña natal por saqueadores irlandeses cuando tenía dieciséis años. Aunque era hijo de diácono y nieto de sacerdote, no fue sino en su cautividad cuando buscó al Señor con todo su corazón. 

En su Confesión, el testamento que escribió hacia el final de su vida, Patricio dice: «Tras venir a Irlanda -tenía que cuidar ovejas cotidianamente y rezaba muchas veces al día-, el amor de Dios y su temor se fueron apoderando progresivamente de mí, y mi fe se vio fortalecida. Y mi espíritu se conmovió tanto que en un solo día rezaba hasta cien oraciones, y casi lo mismo de noche, y esto incluso cuando estaba en los bosques o en la montaña; y me levantaba para orar antes de amanecer aunque hubiera nieve, escarcha o lluvia, y no recibía ningún daño». 

Tras seis años de esclavitud en Irlanda, Patricio fue guiado por Dios para escapar, y luchó en el monaquismo en Auxerre (Galia) bajo la guía del santo Obispo Germán. Muchos años después fue ordenado obispo y enviado de nuevo a Irlanda, cerca del año 432, para convertir a los irlandeses a Cristo.

Sus arduas labores produjeron tanto fruto que en siete años fueron enviados tres obispos de la Galia para ayudarle a pastorear a su rebaño -«mis hermanos e hijos que yo he bautizado en el Señor, tantos millares de personas», dice en su Confesión-. Su trabajo apostólico se cumplió con no pocos «desvelos y dolores», largos viajes en tierra difícil y muchos peligros; él mismo afirma que su vida estuvo en riesgo doce veces.

Cuando Patricio llegó a Irlanda como iluminador, era un país pagano; cuando acabó su vida terrenal unos treinta años más tarde, alrededor del 461, la Fe de Cristo estaba establecida en cada rincón de la isla.

lunes, 16 de marzo de 2020

16/03 - Sabino el Mártir de Egipto


El Santo Mártir Sabino, originario de Hermópolis en Egipto, era conocido por su celo y piedad.

Durante la persecución de Diocleciano, Sabino se escondió junto con otros cristianos en una pequeña morada fuera de la ciudad. Pero, cuando fue descubierto y profesó su fe en Cristo, fue conducido ante Arriano, el Gobernador, y, tras sufrir torturas, fue ahogado en el río.

En cuanto a Arriano el Gobernador, ver también el día 14 de diciembre.

16/03 - Cristódulo el Taumaturgo de Patmos


San Cristódulo, originario de la región de Nicea de Bitinia, era hijo de Teodoro y Aba, y recibió en el Bautismo el nombre de Juan.

Tomó el hábito monástico en su juventud y cambió su nombre a Cristódulo (‘esclavo de Cristo’ en griego). Al principio vivió el ascetismo en distintos lugares, pero luego recibió permiso y ayuda económica del Emperador Alejo I Comneno (que reinó del 1081 al 1118) y construyó en la isla de Patmos una iglesia y un monasterio bajo la advocación de San Juan el Evangelista que subsisten aún hoy.

Cuando los árabes atacaron el lugar, Cristódulo huyó con sus discípulos y se fue a Eubea (Euripo), donde acabó el curso de su vida a finales del siglo XI, el 16 de marzo.

Los discípulos de este justo varón tomaron sus santas reliquias incorruptas y las trasladaron a su propio monasterio, donde reposan hasta hoy para la santificación de los que recurren a ellas con fe.

domingo, 15 de marzo de 2020

Domingo de San Gregorio Palamás. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 1,10-2,3: Le dice: “Tú, Señor, al principio fundaste la tierra, y el cielo es obra de tus manos. Ellos desaparecerán, pero tú permaneces. Todos se gastarán como un vestido y los enrollarás como un manto: serán como un vestido que se cambia. Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no tendrán fin”. ¿Y a cuál de los ángeles dijo jamás: “Siéntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies”? ¿Acaso no son todos ellos espíritus al servicio de Dios, enviados en ayuda de los que van a heredar la salvación? Por eso, nosotros debemos prestar más atención a lo que hemos escuchado, no sea que marchemos a la deriva. Porque si la Palabra promulgada por medio de los ángeles tuvo plena vigencia, a tal punto que toda transgresión y desobediencia recibió su justa retribución, ¿cómo nos libraremos nosotros, si rehusamos semejante salvación? Esta salvación, anunciada en primer lugar por el Señor, nos fue luego confirmada por todos aquellos que la habían oído anunciar.

Mc 2,1-12: En aquel tiempo, Jesús Entró de nuevo en Cafarnaún; al poco tiempo, había corrido la voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta había ya sitio, y Él les anunciaba la Palabra. Y Le vinieron a traer a un paralítico llevado entre cuatro. Al no poder presentárselo a causa de la multitud, abrieron el techo encima de donde Él estaba y, a través de la abertura que hicieron, descolgaron la camilla donde yacía el paralítico. Viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: “Hijo, tus pecados te son perdonados”. Estaban allí sentados algunos escribas que pensaban en sus corazones: “¿Por qué éste habla así? Está blasfemando. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?”. Pero al instante, conociendo Jesús en Su Espíritu lo que ellos pensaban en su interior, les dijo: “¿Por qué piensan así en sus corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: ‘Tus pecados te son perdonados’, o decir: ‘Levántate, toma tu camilla y anda’? Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados --dice al paralítico--: ‘A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’.” Se levantó y, al instante, tomando la camilla, salió a la vista de todos, de modo que todos quedaban  asombrados y glorificaban a Dios diciendo: “Jamás vimos cosa parecida.”

15/03 - Agapio el Mártir y sus Compañeros


Estos Santos Mártires contendieron por la fe durante el reinado de Diocleciano (284-305), cuando Urbano era Gobernador de Cesarea de Palestina.

Cuanto Urbano ordenó que, con ocasión de un festival pagano, ciertos cristianos condenados fueran arrojados públicamente a las bestias, Timolao, nativo del Ponto, Dionisio de Trípoli en Fenicia, Rómulo de Dióspolis, Plesio (o Paísio), Alejandro de Egipto y otro Alejandro de Gaza se ataron ellos mismos las manos y se presentaron a Urbano cuando el espectáculo estaba a punto de empezar, profesando su fe en Cristo; inmediatamente los metieron en la cárcel. Unos días después Agapio y Dionisio también se presentaron a iniciativa propia.

Todos fueron decapitados juntos en Cesarea. Su martirio es relatado por Eusebio (Historia Eclesiástica, libro VIII, cap. 3 titulado ‘Los mártires de Palestina’).

sábado, 14 de marzo de 2020

14/03 - Benito el Justo de Nursia


Este Santo, cuyo nombre significa “bendecido” o “bendito”, nació en el año 480 en Nursia, pueblecito situado a unos 170 km. al noreste de Roma.

Luchó en el asceticismo desde su juventud en regiones desiertas, y su ejemplo arrastró a muchos que deseaban imitarlo. Desde allí subió a Montecasino en la Campania, donde construyó un monasterio. La Regla que les dio a sus monjes, inspirada en los escritos de San Juan Casiano y San Basilio el Grande -entre otros Padres-, se convirtió en el estándar del monaquismo occidental; a causa de esto, se le suele considerar el primer maestro de monjes de Occidente.

San Benito reposó en el Señor en el año 547.

14/03 - Santos Rodrigo y Salomón, Mártires


San Rodrigo fue martirizado durante la persecución del emir Mohamed I, hijo de Abderramán II.

Había nacido junto a la ciudad de Egabro, llamada posteriormente Cabra, y cursó sus estudios eclesiásticos en Egabro, donde fue ordenado sacerdote.

Rodrigo tenía dos hermanos, uno musulmán y otro mal cristiano que prácticamente había abandonado su fe. Una noche, los dos hermanos tuvieron un altercado y se acaloraron tanto que llegaron a las manos; Rodrigo se apresuró a separarlos y, al punto, ellos se volvieron contra él y lo golpearon hasta dejarlo sin sentido. El mahometano lo puso sobre una camilla e hizo que lo llevaran por las calles, en tanto que él caminaba a su lado, proclamando a voces que Rodrigo había apostatado y que deseaba que se le reconociera públicamente como mahometano antes de morir. En cuanto se presentó la oportunidad, Rodrigo logró huir.

Poco después, su hermano el mahometano se lo encontró en las calles de Córdoba, y acto seguido se precipitó sobre él, lleno de odio, y lo llevó a rastras ante el "kadi" acusándole de haber vuelto a la fe cristiana después de haberse declarado él mismo mahometano. Pese a las negativas de Rodrigo, el "kadi" no le creyó y mandó que le encerraran en un siniestro calabozo.

Por la misma causa estaba en la cárcel un cristiano mozárabe de nombre Salomón. Los dos se alentaban mutuamente durante su largo y tedioso encierro, con el cual el "kadi" esperaba acabar con su constancia. A las promesas con las que el "kadi" quiere atraerlos, Rodrigo responde: «Haz propuestas así a quienes buscan antes conveniencias de esta tierra que felicidad eterna; nosotros solo vivimos en Jesucristo, y morir por Él es la mejor ganancia». Finalmente, el "kadi" los condenó a morir decapitados.

Una contestación similar, consignada por San Eulogio, encuentran en San Rodrigo las amenazas del cadí: «No intentes luchar con nuestra alma y superar nuestro espíritu, firme en la confesión; a más furor en el tormento, más feliz gloria nos deparas».

Y el 13 de marzo del año 857, los santos Rodrigo y Salomón aprestan sus cuellos a la cimitarra con tanta firmeza como alegría. El calendario hispanomozárabe, sin embargo, los conmemora el 14 de marzo.

San Eulogio, que vio los cadáveres de Rodrigo y Salomón expuestos en la orilla del río, notó que los guardias arrojaban a la corriente los guijarros teñidos con la sangre de los mártires para que la gente no los recogiera y los conservara como reliquias.


viernes, 13 de marzo de 2020

13/03 - Traslación de las Reliquias de Nicéforo, Patriarca de Constantinopla


La fiesta principal de este Santo es el 2 de junio. La traslación de sus santas reliquias tuvo lugar en el año 846, cuando San Metodio (14 de junio) era Patriarca Ecuménico.

jueves, 12 de marzo de 2020

12/03 - Teófanes el Confesor


San Teófanes, que nació en el año 760, era hijo de padres ilustres. Accediendo a su petición, se casó y se hizo miembro de la Guardia de Corps Ceremonial del Emperador. 

Después, con el consentimiento de su esposa, abandonó el mundo; de hecho, ambos abrazaron la vida monástica, luchando en establecimientos que ellos mismos fundaron. 

Teófanes murió el 12 de marzo de 815 en la isla de Samotracia, adonde había sido exiliado por León el Armenio, Emperador iconoclasta, por su defensa de la Fe Ortodoxa.

12/03 - Simeón el Nuevo Teólogo


San Simeón se hizo cuando era joven monje del Monasterio Estudita bajo la guía del Anciano Simeón el Piadoso. Después luchó en el Monasterio de San Mamés de Constantinopla, del que se convirtió en abad. Tras sufrir muchas pruebas y aflicciones en su vida de piedad, reposó en el Señor en el año 1022.

Maravillada por las alturas de oración y santidad que acanzó y por lo elevado de las enseñanzas de su vida y sus escritos, la Iglesia lo llama “el Nuevo Teólogo”; solo a otras dos personas -Juan el Evangelista y Gregorio, Patriarca de Constantinopla- les ha otorgado la Iglesia el título de “Teólogo”.

12/03 - Gregorio el Diálogo, Obispo de Roma


San Gregorio nació en Roma de padres nobles y ricos alrededor del año 540. Cuando era joven, su padre falleció, pero su madre, Silvia, proveyó para que su hijo recibiera una buena educación tanto en la ciencia secular como en la espiritual.

Gregorio se hizo Prefecto de Roma e intentó agradar a Dios en medio del mundo; posteriormente emprendió la vida monástica. Posteriormente fue nombrado Arcediano de Roma y, en el año 579, Apocrisario (representante o legado papal) en Constantinopla, donde vivió cerca de siete años.

Regresó a Roma en el año 585 y fue elegido Papa en el año 590. Es conocido sobre todo por sus escritos y por su generosidad con las limosnas; también porque, a iniciativa suya, se comenzó el trabajo misionero entre los anglosajones.

El canto gregoriano toma de él su nombre: Gregorio se sintió profundamente impresionado por lo que escuchó en Constantinopla e importó muchos elementos de esta música al canto eclesiástico de Roma, ciudad de la que fue Obispo del año 590 al 604.

miércoles, 11 de marzo de 2020

11/03 - Sofronio, Patriarca de Jerusalén


Este Santo nació en Damasco. De joven se hizo monje en el Monasterio de San Teodosio el Cenobiarca en Palestina, donde conoció a Juan Mosco, de quien se hizo muy amigo. Teniendo el deseo común de buscar a ascetas de quienes recibir más instrucción espiritual, viajaron juntos por Palestina, Siria, Asia Menor y Egipto, donde conocieron al Patriarca de Alejandría, San Juan el Limosnero, con quien permanecieron hasta el año 614, cuando los persas capturaron Jerusalén (ver también San Anastasio el Persa, conmemorado el 22 de enero). 

San Sofronio y Juan Mosco dejaron Alejandría y se fueron a Roma, donde se quedaron hasta el año 619, en que murió este último. San Sofronio regresó entonces al Monasterio de San Teodosio el Cenobiarca, y allí dio sepultura al cuerpo de su amigo.

Sofronio trabajó mucho en defensa del Cuarto Santo Concilio de Calcedonia, y viajó a Constantinopla para reprender al Patriarca Sergio y al Emperador Heraclio por cambiar la Fe Ortodoxa con sus enseñanzas monoteletas.

Tras la muerte del Patriarca Modesto en diciembre de 634, Sofronio fue elegido Patriarca de Jerusalén. Aunque ya no estaba en manos de los persas, la Tierra Santa se encontraba entonces asediada por los ejércitos de la recién aparecida religión de Mahoma, que ya habían tomado Belén; en el sermón de la Natividad de nuestro Señor del año 634, Sofronio se lamentaba de no poder celebrar la fiesta en dicha ciudad. En el año 637, debido a los pecados del pueblo y para consternación de San Sofronio, el Califa Omar capturó Jerusalén.

Habiendo cuidado el rebaño del Maestro durante tres años y tres meses, San Sofronio se fue en paz con Aquel al que amaba el 11 de marzo del año 638.

San Sofronio ha dejado a la Iglesia muchos escritos, incluida la vida de Santa María de Egipto. El himno ‘Oh jocunda luz’, que por error se le suele atribuir a él, es anterior a San Basilio el Grande, como el mismo Santo confirma en su obra ‘Del Espíritu Santo’ (cáp. 29); sin embargo, parece que dicho himno, que se canta al encender las lámparas y se llamaba antes ‘Himno triádico’, recibió posteriormente algunos añadidos de San Sofronio, adquiriendo la forma que ahora conocemos (lo que explica la errónea atribución de su autoría).

martes, 10 de marzo de 2020

10/03 - Cuadrado el Mártir y sus Compañeros


Estos Mártites sufrieron por la fe en Corinto durante el reinado del Emperador Valeriano (253-260).

lunes, 9 de marzo de 2020

09/03 - Los Santos Cuarenta Mártires de Sebaste


Estos Santos Mártires, originarios de distintos lugares, eran soldados bajo el mismo general. Habiendo sido encarcelados por su fe en Cristo, e interrogados primeramente por medios crueles, fueron luego privados de sus ropas y arrojados al lago congelado que se encuentra en Sebaste del Ponto en una época del año en que el clima era durísimo y gélido. Los Santos aguantaron toda la noche desnudos en estas circunstancias, animándose mutuamente a resistir hasta el final.

El que los custodiaba, llamado Aglayo, que tenía el encargo de recibir a cualquiera de ellos que renegara de Cristo, tuvo una visión en la que aparecían poderes celestiales entregando coronas a todos los Mártires excepto a uno, que poco después abandonó la lucha. Al ver esto, Aglayo confesó a Cristo y se unió a los Mártires del lago, con lo que el número de cuarenta permaneció completo. 

Por la mañana, cuando los Santos estaban casi muertos por el frío, fueron arrojados al fuego, tras lo cual sus restos fueron arrojados al río. Así acabaron la buena carrera del martirio en el año 320, durante el reinado de Licinio.

Estos son sus nombres: Acacio, Ecio, Aglayo, Alejandro, Angeas, Atanasio, Cándido, Cudión, Claudio, Cirilo, Cirión, Domiciano, Domno, Eccidio, Elías, Eunoico, Eutiques, Eutiquio, Flavio, Gayo, Gorgonio, Heliano, Heraclio, Hesiquio, Juan, Lisímaco, Melitón, Nicolás, Filoctemón, Prisco, Sacerdón, Severiano, Sisinio, Esmeraldo, Teódulo, Teófilo, Valente, Valerio, Viviano y Jantias.

domingo, 8 de marzo de 2020

Domingo de la Ortodoxia. Lecturas de la Divina Liturgia


Heb 11,24-26.32-40: Y por la fe, Moisés, siendo ya grande, renunció a ser llamado hijo de la hija del Faraón. El prefirió compartir los sufrimientos del Pueblo de Dios, antes que gozar los placeres efímeros del pecado: consideraba que compartir el oprobio del Mesías era una riqueza superior a los tesoros de Egipto, porque tenía puestos los ojos en la verdadera recompensa. ¿Y qué más puedo decir? Me faltaría tiempo para hablar de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, de Samuel y de los Profetas. Ellos, gracias a la fe, conquistaron reinos, administraron justicia, alcanzaron el cumplimiento de las promesas, cerraron las fauces de los leones, extinguieron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada. Su debilidad se convirtió en vigor: fueron fuertes en la lucha y rechazaron los ataques de los extranjeros. Hubo mujeres que recobraron con vida a sus muertos. Unos se dejaron torturar, renunciando a ser liberados, para obtener una mejor resurrección. Otros sufrieron injurias y golpes, cadenas y cárceles. Fueron apedreados, destrozados, muertos por la espada. Anduvieron errantes, cubiertos con pieles de ovejas y de cabras, des provistos de todo, oprimidos y maltratados.  Ya que el mundo no era digno de ellos, tuvieron que vagar por desiertos y montañas, refugiándose en cuevas y cavernas. Pero, aunque su fe los hizo merecedores de un testimonio tan valioso, ninguno de ellos entró en posesión de la promesa. Porque Dios nos tenía reservado algo mejor, y no quiso que ellos llegaran a la perfección sin nosotros.

Jn 1,43.51: En aquél tiempo Jesús determinó encaminarse a Galilea y en el camino encontró a Felipe y le dijo: «Sígueme.» Era Felipe de Betsaida, patria de Andrés y de Pedro. Felipe halló a Natanael, y le dijo: «Hemos encontrado a Aquél de quien escribió Moisés en la Ley y anunciaron los profetas: Jesús el hijo de José, el de Nazaret.» Le respondió Natanael: «¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno?» Le dijo Felipe: «Ven y verás.» Vio Jesús venir hacia sí a Natanael, y dijo de él: «He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.» Le dijo Natanael: « ¿De dónde me conoces?» Le respondió Jesús: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.» Al oír esto Natanael, le dijo: « Rabbí, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel.» Le replicó Jesús: «¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que éstas verás.» Y le añadió: «En verdad, en verdad les digo: verán abierto el cielo, y a los ángeles de Dios subir y bajar sirviendo al Hijo del hombre.».

Primer Domingo de la Santa y Gran Cuaresma. El Domingo de la Ortodoxia


Durante más de cien años la Iglesia de Cristo se vio atribulada por la persecución de los iconoclastas -de reprobable creencia-, que comenzó en el reinado de León el Isáurico (717-741) y terminó en el reinado de Teófilo (829-842). Tras la muerte de este último, su viuda, la Emperatriz Teodora (celebrada el 11 de febrero), junto con el Patriarca Metodio (14 de junio), estableció de nuevo la Ortodoxia.

Esta memorable reina -Teodora- veneró el icono de la Madre de Dios en presencia del Patriarca Metodio y los demás confesores y justos, y exclamó abiertamente estas palabras: «Si alguien no tributa adoración relativa a los santos iconos, no como si fueran dioses, sino venerándolos por amor como imágenes del arquetipo, sea anatema». Luego, con la oración común y el ayuno durante toda la primera semana de la Santa y Gran Cuaresma, pidió el perdón de Dios para su marido. Después de esto, en el primer domingo de Cuaresma, ella y su hijo, el Emperador Miguel, hicieron una procesión con todo el clero y el pueblo y restauraron los santos iconos, adornando de nuevo con ellos a la Iglesia de Cristo.

Este es el santo hecho que todos los ortodoxos conmemoramos hoy, y llamamos a este radiante y venerable día «Domingo de la Ortodoxia», es decir, del triunfo de la verdadera doctrina sobre la herejía.