lunes, 1 de junio de 2020

01/06 - Justino el Filósofo y Mártir y sus Compañeros


Este Santo, que era de Neápolis de Palestina, era seguidor de Platón el filósofo.

Nacido en el año 103, llegó a la Fe en Cristo siendo ya un hombre maduro que buscaba a Dios mediante la filosofía y el razonamiento humano. Un venerable anciano se le apareció y le habló sobre los Profetas que habían enseñado sobre Dios no por su propia sabiduría, sino por revelación, y lo llevó al conocimiento de Cristo, cumplimiento de las enseñanzas de los Profetas. San Justino pronto se convirtió en un ferviente seguidor de Cristo y un ilustre apologeta de las enseñanzas evangélicas.

Hasta el final de su vida, aunque predicó a Cristo en todas partes, nunca se desprendió de sus vestiduras de filósofo. En Roma hizo una apología para el Emperador Antonino Pío (que reinó del 138 al 161) donde probaba la inocencia y santidad de la Fe Cristiana, persuadiéndolo a aliviar la persecución de los cristianos.

Por las maquinaciones de Crescente, filósofo cínico que lo envidiaba, San Justino fue decapitado en Roma en 167 bajo el reinado del sucesor de Antonino, Marco Aurelio (161-180).

Además de su defensa del cristianismo (Primera y Segunda ‘Apologías’), San Justino escribió contra el paganismo (‘Discurso a los griegos’, ‘Exhortación dirigida a los griegos’) y refutó las objeciones de los judíos contra Cristo (‘Diálogo con Trifón’).