sábado, 25 de agosto de 2018

XIII Domingo de Mateo. Lecturas de la Divina Liturgia


1 Cor 16,13-24: Vigilad; estad firmes en la fe; sed valientes y esforzaos. Todas vuestras cosas sean hechas con amor. Hermanos, sabéis que la casa de Estéfanas es las primicias de Acaya y que se han dedicado al servicio de los santos; os ruego que vosotros os sujetéis a los tales y a todos los que colaboran y trabajan arduamente. Me alegro de la venida de Estéfanas, Fortunato y Acaico, porque éstos suplieron lo que me faltaba de vuestra parte; porque tranquilizaron mi espíritu y el vuestro. Reconoced, pues, a los tales. Os saludan las iglesias de Asia. Aquiles y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor. Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con un beso santo. La salutación de mi mano: Pablo. Si alguno no ama al Señor, sea anatema. ¡Maranatha! La gracia del Señor Jesús sea con todos vosotros. Mi amor sea con todos vosotros en Cristo Jesús. Amén.

Mt 21,33-42: Oíd otra parábola: Había un hombre, dueño de un campo, quien plantó una viña. La rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, edificó una torre, la arrendó a unos labradores y se fue lejos. Pero cuando se acercó el tiempo de la cosecha, envió sus siervos a los labradores para recibir sus frutos. Y los labradores, tomando a sus siervos, a uno hirieron, a otro mataron y a otro apedrearon. Él envió de nuevo otros siervos, en mayor número que los primeros, y les hicieron lo mismo. Por último, les envió a su hijo, diciendo: “Tendrán respeto a mi hijo.” Pero al ver al hijo, los labradores dijeron entre sí: “Éste es el heredero. Venid, matémosle y tomemos posesión de su herencia.” Le prendieron, le echaron fuera de la viña y le mataron. Ahora bien, cuando venga el señor de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores? Le dijeron: --A los malvados los destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, quienes le pagarán el fruto a su tiempo. Jesús les dijo: --¿Nunca habéis leído en las Escrituras? La piedra que desecharon los edificadores, ésta fue hecha cabeza del ángulo. De parte del Señor sucedió esto, y es maravilloso a nuestros ojos.

domingo, 19 de agosto de 2018

XII Domingo de Mateo. Evangelio de la Divina Liturgia


Mt 19,16-26: Un joven fue a ver a Jesús y le preguntó: –Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para tener vida eterna? Jesús le contestó: – ¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Bueno solamente hay uno. Pero si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos. – ¿Cuáles? –preguntó el joven. Jesús le dijo: –‘No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas mentiras en perjuicio de nadie, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo.’ –Todo eso ya lo he cumplido –dijo el joven –. ¿Qué más me falta? Jesús le contestó: –Si quieres ser perfecto, ve, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Así tendrás riquezas en el cielo. Luego ven y sígueme. Cuando el joven oyó esto, se fue triste, porque era muy rico. Jesús dijo entonces a sus discípulos: –Os aseguro que difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos. Os lo repito: le es más fácil a un camello pasar por el ojo de una aguja que a un rico entrar en el reino de Dios. Al oírlo, sus discípulos se asombraron más aún, y decían: –Entonces, ¿quién podrá salvarse? Jesús los miró y les contestó: –Para los hombres esto es imposible, pero no para Dios.