sábado, 16 de septiembre de 2017

16/09 - Santa Megalomártir Eufemia de Calcedonia, Copatrona de nuestra Metrópolis


Santa Eufemia era hija de un matrimonio cristiano devoto de la ciudad de Calcedonia. Su ambiente familiar le permitió, desde muy joven, tomar la decisión de dedicar su vida al Novio de su alma, a nuestro Señor Jesucristo. Unos años después, se emprendió la persecución del emperador Diocleciano; la joven, comprometida con su Señor, rechazó definitivamente negar a Cristo; ni los azotes ni la cárcel la pudieron cambiar. Así que el jefe de la ciudad mandó quemarla en vida. Fue martirizada el año 304, y la Iglesia recuerda el martirio de santa Eufemia el día 16 de septiembre.

Unos años después, cuando el emperador Constantino llegó a Macedonia, y viendo la veneración que los macedonios tenían hacia la Santa, construyó una iglesia dedicada a su nombre; desde entonces Macedonia recibía muchos peregrinos que procuraban besar sus reliquias.

El año 451, fue convocado el 4° Concilio Ecuménico en la misma Calcedonia: obispos de todo el orbe cristiano se reunieron en la ciudad para discutir la nueva corriente que había surgido últimamente; unos obispos defendían la recta fe en que “Cristo es perfecto Dios y perfecto hombre” es decir, que tiene dos naturalezas que están juntas en una sola Persona. En tanto que el otro grupo decía que Cristo tiene nada más una naturaleza divina.

Mientras estaban en plena discusión, se propuso exponer la causa a la intercesión de la Patrona de la ciudad. Entonces ambos equipos editaron sus enseñanzas y las pusieron junto a las reliquias de santa Eufemia; durante tres días todos oraban constantemente para que Dios por su intercesión revelara la verdad. Cuando abrieron el sepulcro encontraron el libro de los herejes ante las pies de la Santa mientras el de recta fe estaba en sus manos. Los Ortodoxos glorificaron a Dios ofreciendo agradecimientos a su Santa, y muchos de los que antes eran defensores del Monofisismo (una naturaleza), aclamaron de nuevo la recta fe. Esto milgro de la santa se conmemora separadamente cada 10 de julio.


Fuente: Arquidiócesis de México, Centroamérica y El Caribe (Patriarcado de Antioquía y todo el Oriente)

domingo, 2 de julio de 2017

IV Domingo de Mateo. Evangelio de la Divina Liturgia



Mt 8,5-13: Cuando Jesús entró en Capernaúm, vino a él un centurión y le rogó diciendo: --Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, y sufre terribles dolores. Y le dijo: --Yo iré y le sanaré. Respondió el centurión y dijo: --Señor, yo no soy digno de que entres bajo mi techo. Solamente di la palabra, y mi criado será sanado. Porque yo también soy un hombre bajo autoridad y tengo soldados bajo mi mando. Si digo a éste: "Ve", él va; si digo al otro: "Ven", él viene; y si digo a mi siervo: "Haz esto", él lo hace. Cuando Jesús oyó esto, se maravilló y dijo a los que le seguían: --De cierto os digo que no he hallado tanta fe en ninguno en Israel. Y os digo que muchos vendrán del oriente y del occidente y se sentarán con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, pero los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí habrá llanto y crujir de dientes. Entonces Jesús dijo al centurión: --Ve, y como creíste te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella hora.