lunes, 20 de junio de 2016

"Silvano del Monte Athos". Maxime Egger


«Santo sin fronteras», «místico de la Iglesia universal», «hombre espiritual de una modernidad conmovedora», «santo ecológico» son algunas de las expresiones utilizadas para describir al starets Silvano, el monje ruso del Monte Athos (1866-1938) canonizado en 1987 por el Patriarcado ecuménico de Constantinopla.

La vida y los escritos de Silvano han tocado el corazón y han cambiado la existencia de innumerables personas, más allá de las fronteras de la Iglesia ortodoxa y del mismo cristianismo.

Y es que el starets es nuestro contemporáneo, un luminoso testimonio de la misericordia de Dios y de la solidaridad con los sufrimientos de los hombres.

FICHA TÉCNICA
Publicado por: Editorial Ciudad Nueva
Edición: 30/09/2012
Primera edición: 20/04/2005
ISBN: 978-84-9715-073-6
Páginas: 128 
Formato: 19x11 
Peso: 120 gr.
Precio: 10 €


lunes, 13 de junio de 2016

"Andréi Rubliov". Andréi Tarkovski


El 5 de septiembre de 1970, el cineasta Andréi Tarkovski escribía en su Diario: «Religión, filosofía, arte –los tres pilares sobre los que descansa el mundo– fueron inventados por el hombre para condensar simbólicamente la idea de infinito». Este pensamiento ofrece, sin duda, una de las claves para comprender la genial película Andréi Rubliov.

A lo largo de muchos fotogramas, el rostro y las peripecias vitales de este famoso pintor de iconos revelan su permanente nostalgia de infinito y su dramática lucha por recuperar la serenidad espiritual en aquel convulso siglo XV.

El guión literario que el lector tiene entre sus manos es, en el fondo, un manifiesto a favor de la esperanza que el arte, la búsqueda de la verdad y el sentimiento religioso portan consigo para vivir, e incluso morir, con dignidad.

Andréi Tarkovski (1932-1986) es uno de los grandes directores del séptimo arte y se cuenta entre los intelectuales rusos más universales del siglo XX.

El Peso de los Días, 50
ISBN: 978-84-301-1596-9
Formato: Rústica, 13,5 x 21 cm.
Páginas: 256
Edición: 2ª
Fecha de edición: junio 2014
Primera edición: junio 2006
Título original: Andréi Rubliov
Traducido por Ricardo San Vicente del original ruso
Precio: 18,00 €


sábado, 11 de junio de 2016

"Discursos I-XV". Gregorio de Nacianzo


Desde cualquier punto de vista que se considere a Gregorio de Nacianzo (a. 330-390), se trata de un personaje complejo. El corpus literario que nos ha dejado abarca la gama completa de las formas retóricas griegas que estaban en uso durante la segunda mitad del siglo IV de nuestra Era.

Así, han llegado hasta nosotros 45 Discursos, cuidadosamente elaborados, que incluyen sermones para las grandes fiestas litúrgicas, panegíricos sobre algunas de las grandes figuras del cristianismo antiguo, oraciones fúnebres dedicadas a los amigos y a sus familiares más directos, discursos polémicos contra sus enemigos, tratados doctrinales e incluso apologías de su propia vida personal y sobre el desempeño de su ministerio pastoral.

También conservamos muchas de sus Cartas, con variedad de argumentos: unas con tono familiar, otras con materias sobre distintos servicios, otras muy corteses y cuidadas, pero todas escritas con la brevedad y elegancia tan características de la época que le tocó vivir y propias de un autor bien entrenado.

Finalmente han llegado hasta nosotros 17.000 versos que incluyen Poemas en lenguaje y estilo homérico, amplias narraciones de la «epopeya» de su propia vida, exposiciones didácticas sobre las virtudes clásicas y cristianas, oraciones personales para distintos momentos y circunstancias, algunas reflexiones sobre la enfermedad, la ancianidad y otros avatares humanos y, finalmente, epitafios para personas de su propia familia y otros amigos.

En este primer volumen –de los siete que comprenderán todas sus obras en esta misma Colección– se ofrecen los quince primeros Discursos, según la numeración adoptada por los monjes benedictinos de san Mauro en la edición de J. P. Migne, y que presentan una buena selección de los aspectos doctrinales que preocupaban al Nacianceno. La mayoría de ellos se publican por primera vez en la lengua castellana.

La Facultad de Teología de la Universidad de Navarra y la Editorial Ciudad Nueva de Madrid unen sus esfuerzos para la edición y publicación de estas páginas. Ambas instituciones desean contribuir así al homenaje al prof. Marcelo Merino Rodríguez en su 70 Aniversario, con motivo de su Jubilación Académica.

FICHA TÉCNICA
Preparado por: Marcelo Merino Rodríguez 
Publicado por: Editorial Ciudad Nueva
Edición: 02/11/2015
Primera edición: 02/11/2015
ISBN: 978-84-9715-332-4
Páginas: 800 
Formato: 15x23,5 
Peso: 1195 gr.
Precio: 49 €

martes, 7 de junio de 2016

"El diario de la felicidad". Nicolae Steinhardt


Nicolae Steinhardt forma parte de la generación de entreguerras que ha dado a la literatura rumana nombres de talla internacional, como Eliade, Ionesco, Cioran o Ciorãnescu; en su caso, sin embargo, el reconocimiento le llegaría tras su muerte, con la publicación de El diario de la felicidad (1991), uno de los libros más leídos en Rumanía.

Este judío agnóstico y amante de la literatura había nacido en 1912 en Bucarest. Su vida cambió radicalmente cuando en 1960 fue condenado a doce años de cárcel por participar en distintos cenáculos literarios. A pesar de la tortura, el hambre y el aislamiento sufridos en la prisión, Steinhardt inicia un proceso interior que le lleva a convertirse al cristianismo ortodoxo.

Tras la amnistía general de 1964, y hasta el final de su vida, será un opositor incómodo para el régimen comunista. En 1980 ingresa como monje en el monasterio de Rohia, donde muere en 1989, poco antes de la caída del muro de Berlín y la revolución en Rumanía.

El Peso de los Días, 61
ISBN: 978-84-301-1658-4
Formato: Cartoné, 14,5 x 21,5 cm.
Páginas: 640
Edición: 1ª
Fecha de edición: noviembre 2007
Título original: Jurnalul Fericirii (1991)
Traducido por Viorica Patea y Fernando Sánchez Miret del original rumano
Precio: 29,00 €


Fuente: www.sigueme.es

viernes, 3 de junio de 2016

"Biblia y Biblias en la Iglesia Ortodoxa"


Muchos tienen miedo, o sea, desatienden lo que está ligado al Antiguo Testamento, aunque muchos textos del Antiguo Testamento están integrados en nuestra Liturgia.

Desde hace  mucho tiempo, el Antiguo Testamento me ha llamado la atención, porque para mí  es la preparación necesaria al pueblo escogido a través de los siglos, para que pudiera aceptar por su propia experiencia, el misterio de la Encarnación y de la Resurrección del Verbo.

Es decir, que la misma persona de Cristo es el centro de la Santa Escritura.  Se trata, entonces, de una persona oculta en el Antiguo Testamento, pero revelada obviamente en el Nuevo Testamento.

Dos puntos me parecen necesarios para entender el tema: En primer lugar, explicaré lo que es la Biblia Septuaginta o de los setenta (LXX)  (§1),  y en segundo lugar, me referiré sobre el Canon Ortodoxo de la Biblia (§2).

§1: La Biblia Septuaginta como herencia Cristiana

Nuestra Iglesia ha recibido en herencia lo que se llama  la Biblia Septuaginta (o de los LXX). Se trata de la Biblia traducida al griego de los libros hebreos, ciertamente proto-masorética, que fue realizada por 70 a 72 traductores judíos en Alejandría en la isla de Pharos, a principios del tercer siglo, antes de Cristo.

Según Filón[1] de Alejandría, esta Biblia fue “inspirada por Dios“, como lo citó el gran teólogo Eusebio, Obispo de Cesarea[2].

Al inicio de la era cristiana otros textos judíos, directamente escritos en griego, fueron añadidos a esta Biblia Septuaginta, la cual fue adoptada por los primeros cristianos, especialmente por los Padres Apostólicos; sin embargo, fue rechazada por el judaísmo palestino que procedió a fijar el canon de su propia Biblia, o Tanaj, probablemente en el tercer siglo d.C. Este canon, conocido por Tanaj, consiste en la retención de los libros existentes exclusivamente en hebreo. En esto radica la controversia entre la Sinagoga y la Iglesia.

Sin embargo, los rollos de Qumran (descubiertos en 1947) muestran que la Septuaginta fue aceptada como texto bíblico junto a los textos hebreos y apoyan la teoría de los textos proto-masoréticos.

Para el cristiano, la Septuaginta parece de suma importancia, ya que de ella deriva todo el léxico teológico y litúrgico de la Iglesia, en donde los salmos se rezan tal cual.

En el Nuevo Testamento, se encuentran implícita o explícitamente alrededor de 350 menciones del Antiguo Testamento. Entre ellas, 300 se refieren a la Septuaginta, y  el resto se refiere a los textos hebreos. Por tanto, la versión de los LXX, es esencial para entender el Antiguo Testamento a la luz del Nuevo Testamento.

Hoy en día podemos distinguir entre cuatro códices de la Septuaginta que son diferentes:

* El Códice Vaticano
* El Códice Sinaiticus
* El Códice Alejandrino
* El Códice Venetus
También llegamos a muchas otras versiones parciales. Pero lo cierto es que, parece muy  difícil reconstruir el texto original de la Septuaginta.

§2: El Canon ortodoxo de la Biblia

La Biblia Septuaginta es cuatripartita[3], ya que incluye los libros del Pentateuco (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio), los libros históricos, los libros de poesía y sabiduría y finalmente, los libros proféticos.

En Occidente los libros de la Septuaginta, excepto el salterio, fueron sustituidos en el siglo octavo por la versión latina de Jerónimo quién la había traducido del hebreo (siglos IV- V), la cual es conocida hoy en día como la Vulgata.

En lo que se refiere al Canon, ortodoxos, católicos y protestantes se pusieron de acuerdo sobre una lista de 39 libros, los cuales, para el Antiguo Testamento, corresponden a todos los libros del Tanaj.

Pero los ortodoxos y los católicos han añadidos varios escritos, llamados libros deuterocanónicos, que fueron transmitidos en griego, a la Septuaginta. Seis de estos textos presentes sólo en las Biblias ortodoxas se han añadido en la traducción de la TOB: 2010: 3Esdras, 3Maccabées, Salmo 151, Oración Manasés, 4Maccabées, 4Esdras.

La Iglesia Católica se ha pronunciado definitivamente sobre el canon del Antiguo Testamento (desde el Concilio de Trento 1545-1563), mientras la Iglesia Ortodoxa no ha determinado firmemente el Canon de su Biblia, pero sigue fiel a la enseñanza de los Padres de la Iglesia y a las decisiones de los siete primeros concilios ecuménicos al respecto.

Sin embargo, las listas hechas por los Padres y las de los siete concilios ecuménicos, tienen diversificaciones que se reflejan en las Biblias en uso dentro de las diferentes Iglesias ortodoxas.

Por ejemplo, la Iglesia de Grecia ha tomado in extenso todos los libros deuterocanónicos contenidos en la Septuaginta.

Los libros deuterocanónicos que pueden estar presentes, incluidos entre los libros canónicos, o agrupados al final del Antiguo Testamento, en las diferentes Biblias ortodoxas son:

* Tobías;
* Judith;
* Salmo 151;
* Salmos 152-155;
* Salmos de Salomón;
* Libro de Baruch;
* Carta de Jeremías;
* 3 Esdras (Correspondiente a 2 Esdras en las Biblias rusas);
* La Sabiduría de Salomón;
* Eclesiástico (Sabiduría de Jesús ben Sirá);
* Las adiciones griegas de Esther;
* Susana, según Teodoción (o Daniel 13);
* Bel y el Dragón, según Teodoción (o Daniel 14);
* 1, 2 y 3 Macabeos;
* Oración de Manasés;
* 4 Macabeos;
* 4 Esdras (Correspondiente a 3 Esdras en las Biblias rusas).
Es de notar que el libro de Enoc y Jubileos, que no están en la Septuaginta, son específicas del Canon de Etiopía.

Para concluir, la Biblia protestante es diferente de la católica. Mirando el índice de libros que contiene la Biblia contamos 66 libros, mientras que la Biblia católica y la Biblia ortodoxa contienen siete libros más.

En su canon del Antiguo Testamento, tanto las Biblias protestantes como las ortodoxas difieren de las católicas. Las protestantes tienen menos libros, y las ortodoxas más libros, que las católicas.

Además de los libros del Antiguo Testamento que se encuentran en la Biblia Protestante, la Biblia católica incluye:

Adiciones a Daniel;
Adiciones a Esther;
Baruc;
Carta de Jeremías;
Eclesiástico (Sabiduría de Jesús ben Sirá);
Sabiduría;
Judit;
Tobías;
1 Macabeos;
2 Macabeos.

Las Biblias ortodoxas griega y eslava incluyen, además del canon católico del Antiguo Testamento, los siguientes libros:

1 Esdras (= 2 Esdras en eslavo = 3 Esdras en el apéndice a laVulgata);
Oración de Manasés (en el Apéndice a la Vulgata);
El Salmo 151, que sigue al 150 en la Biblia griega;
3 Macabeos;
En la Biblia eslava (y en el apéndice a la Vulgata);
2 Esdras (= 3 Esdras en la eslava = 4 Esdras en el Apéndice a la Vulgata).
(Nota: en la Vulgata latina, Esdras y Nehemías = 1 y 2 Esdras).

En un apéndice a la Biblia griega:
4 Macabeos.

De modo que es erróneo afirmar que nuestras Biblias ortodoxas reconozcan el mismo canon del Antiguo Testamento que las católicas.  Y si el criterio de ser “completa” fuese tener la mayor cantidad de libros, entonces nuestras Biblias ortodoxas serían más completas que la Biblia católica.

Pero lamentablemente, ni en español ni en francés existe una Biblia ortodoxa propiamente editada y publicada. Sin embargo, en francés, hay una traducción valiosa de la Septuaginta realizada por Pierre Giguet [4].

Hoy en día, una traducción francesa parcial de la Septuaginta se está publicando – diecisiete volúmenes ya fueron publicados – Se trata de una obra de varios académicos, que han trabajado,  para sacarla bajo el título “La Biblia de Alejandría”, Edición  “Cerf”.

Ojalá que alguien se anime y traduzca oficialmente nuestra Biblia al español, ya que en el proceso de evangelización de los países hispanohablantes, la Biblia es de suma importancia.

P. Archimandrita Dr.  Fadi Rabbat

NOTAS

[1] Alrededor del siglo, 12 a.C – y 54 d.C.
[2] III º – IVº siglo.
[3] Mientras que la Biblia judía es tripartita.
[4] 1794-1883


Fuente: Arquidiócesis de México, Venezuela, Centroamérica y El Caribe (Patriarcado de Antioquía y Todo el Oriente)