martes, 20 de octubre de 2015

21/10 - San Besarión Sarai, San Oprea Miclaus, San Sofronio de Cioara y San Juan de Gales


San Besarión Sarai

Besarión Sarai fue un monje, quizá de raíces eslavas, es decir, un eslavo de Bosnia que, después su viaje a Tierra Santa, partió al Monte Athos, desde donde llegó a Karlowitz. Luego fue enviado por el patriarca serbio a Transilvania para hablar contra la unión con Roma. Acompañado por un grupo de creyentes del Banato, avanzó hacía el Centro de Transilvania, al lado del Río Mures, y allí hizo lo mismo: predicaba sermones en contra de la Unión con Roma. Pero al final fue encadenado  y llevado a una prisión de Kufstein, donde se cree que murió como santo confesor de la fe Ortodoxa antes de pasar mucho tiempo sometido a salvajes interrogatorios.

San Oprea Miclaus

Oprea Miclaus, del pueblo de Silistea (Sibiu), hizo una serie de viajes a Viena para pedirle a la emperatriz María Teresa derechos para los creyentes de Transilvania. Durante uno de los viajes, en 1752, fue detenido en Viena y encarcelado en la prisión de Custeni, donde murió como santo confesor de la fe ortodoxa. 

San Sofronio de Cioara

El monje Sofronio de Cioara luchó en nombre de la Ortodoxia alrededor del 1759-1761, en los tiempos en que lideró un levantamiento popular en contra de los Habsburgo y, al mismo tiempo, en contra de la unión con la sede de Blaj, que preconizó la división de la Iglesia Ortodoxa Rumana.

Originario del distrito de Alba (quizá del pueblo de Salisea), fue un sacerdote casado. Tras la muerte de su mujer, construyó una ermita en el pueblo de Cioara que, por desgracia, fue destruida por las autoridades, hecho que lo movió a empezar este levantamiento popular, que duró 2 años.

A su alrededor creó una fraternidad formada, por una parte, por sacerdotes, y por otra, por creyentes de Alba Iulia que acordaron tomar una serie de medidas para una futura organización de la Iglesia Ortodoxa; se tiene que relatar que después de 1701 en la provincia de Transilvania no quedó ningún sacerdote ni jerarca.

Tras una entrevista con el general Niclaus Adolf Bucow, comandante de las tropas imperiales de Transilvania, que destruyeron la mayoría de los monasterios ortodoxos, el padre Sofronio se retiró a la Tierra Rumana, donde murió sin que se sepa la fecha. 

Por sus acciones y su fe viva fue incluido por el Santo Sínodo entre el número de los Santos Rumanos

Santo Confesor Juan de Gales

Juan de Gales fue un sacerdote originario de Transilvania que vivió en el siglo XVIII.  Fue encerrado debido a su oposición a la presión que se ejercía por la parte de las autoridades del Imperio Habsburgo sobre de los ortodoxos para que aceptasen, de forma forzada, la unión con Roma. Por tanto, por su fe murió en la prisión de Kufstein (Austria). Su conmemoración, junto con la del Santo Mártir Moisés Macinic de Sibiel, es el 21 de octubre.

Sobre la primera parte de la vida del sacerdote Juan Juanes, sacerdote en el pueblo de Gales (Transilvania), no se conoce casi nada. Según las costumbres de esa época, debido a la falta de obispo, fue ordenado sacerdote quizá en Bucarest o Karlowitz (Serbia). Su actividad se conoce gracias a documentos del siglo XVIII. De aquí resulta que él era uno de los sacerdotes activos que rechazaban la unión con Roma. En diciembre de 1750, junto con otros sacerdotes, le envía al metropolitano serbio de Karlowitz, Pavel Nenadovici, un escrito de parte de los rumanos del Sur de Transilvania, que incluía el informe y las quejas sobre los sufrimientos a los cuales eran sometidos los ortodoxos para que aceptasen de manera forzada la unión con Roma.  

En 1752 vuelve a redactar otro escrito junto con el padre Juan del Bosque de Sibiu y otros muchos rumanos dirigido a la emperatriz María Teresa (1711-1780). Marchó al Banato, donde se encuentra con el padre Moisés Macinic de Sibiel y con el piadoso Oprea Miclaus, a los que les entregó el documento para que lo presentasen a la Corte de Viena.

A pesar de sus protestas, fue detenido en mayo de 1756, siendo enviado encadenado a la ciudad de Sibiu, luego a Deva y después en la provincia del Banato, desde donde fue transferido a la prisión de Graz (Austria), siendo condenado a cadena perpetua por orden de la emperatriz María Teresa. Según un documento de 1780, el padre Juan quizás estuvo encarcelado durante 24 años. Igual que su amigo, el P. Moisés Macinic de Sibiel, el P. Juan de Gales partió a la morada celestial dentro de la prisión de Kufstein, Austria, recibiendo de esta manera la palma del martirio.


Traducción del rumano: Elena Rățulea
Adaptación: Ortodoxia Digital