martes, 15 de septiembre de 2015

15/09 (28/09) - San José el Nuevo de Partoș


Este santo nació en 1568 en la ciudad de Raguza, Dalmacia. A los 15 años entró en el monasterio. Después de 5 años marcha al Monte Athos y es recibido en la vida monacal en el monasterio "Pantocrator", donde un poco más tarde fue ordenado sacerdote.

Después de 10 años llega a ser nombrado abad (hegúmeno) del monasterio de Cultumus y superior del Monte Athos. Aunque tenía 82 años, debido a la muerte del metropolita del Banato, San José el Nuevo ocupa el cargo durante 3 años hasta su muerte; durante este tiempo realizó muchos milagros. La Iglesia Ortodoxa Rumana lo canonizó el 7 de octubre de 1965, y su memoria se celebra el 15 de setiembre.

Sus santas reliquias se custodian en la catedral metropolitana de Timisoara.


El Santo Jerarca José el Nuevo de Partos es muy famoso por su vida elevada y por sus milagros, que llevó a cabo tanto durante su vida como después de esta. Un milagro muy conocido por el pueblo se refiere al santo mismo, que durante su vida, cuando estaba viajando desde Constantinopla y tenía que pasar el río Danubio por un puente, vio que sus caballos se asustaron y no querían avanzar. Todas las insistencias del cochero y de la gente que había alrededor no tuvieron ningún éxito. Entonces, el Santo Jerarca José el Nuevo bajó del coche y empezó a hablar con los caballos muy cariñoso, con lo que en seguida estos se volvieron animales tranquilos y muy obedientes. El pueblo, viendo que incluso los animales se le sometían, empezó a venerar y alabar al Jerarca.

Al lado de la ciudad de Varset (Banato del Sur), San José el Nuevo fue detenido por la noche, mientras había una tormenta, por un comandante turco acompañado por un grupo de presos. A la esposa del comandante turco, que era cristiana y estaba a punto de dar a luz, le fue revelado en sueños por un ángel que solo el jerarca San José el Nuevo la podría salvar. De esta manera, ella envió a su marido a buscar al santo para que lo llevara donde se encontraba ella y la ayudara a dar a luz. Sin ningún temor, el santo José recibió al comandante y se fue con él. Al pasar delante de la puerta de la casa donde la mujer se estaba consumiendo de dolor, esta dio luz a un niño. Unos años más tarde ese niño, que había sido bautizado ortodoxo, se hizo monje y llegó a ser obispo de Caransebes y Varset (Rumanía), siendo protector de la fe ortodoxa en esos tiempos duros.

En la ciudad de Timisoara (Banato, Rumanía), San José el Nuevo fue saludado por Iovan Capra, un platero ciego desde hacía 20 años que quedó curado de repente. Al ver este milagro, se estremecieron incluso los turcos, que se presentaron ante él y empezaron a venerarlo y alabarlo.


Traducción del rumano: Elena Rățulea

Adaptación: Ortodoxia Digital