domingo, 13 de septiembre de 2015

13/09 (26/09) - San Juan de Prislop


A unos 15 km. de las ciudades de Hunedoara y Hateg, cerca de la fortaleza rumana de Sarmizegetusa, se encuentra el monasterio de Prislop o de Silvas, edificación de San Nicodemo de Tismana o de sus aprendices. La actual iglesia del monasterio está hecha según el modelo triconical (con 3 ábsides unidos por un rectángulo), propio de los monasterios de Muntenia y Moldavia, y fue embellecida alrededor del 1564 por la Señora Zamfira, hija del gobernante Moisés Basarab de la Tierra Rumana (Tara Romaneasca), que fue enterrada allí en 1580.

A lo largo de sus 6 siglos de existencia, el Monasterio de Prislop ejerció un significado papel cultural y eclesiástico en la vida de los rumanos transilvanos. Aquí se supone que se retiró al final de su vida San Nicodemo de Tismana, que copió el famoso libro "Los Cuatro Evangelios eslavos/Tetraevangelio" de 1405, uno de los más grandes activos del patrimonio artístico del nuestro país. De aquí salieron dos respetables jerarcas transilvanos: el metropolitano Juan de Alba Iulia (1585-c. 1605), que fue hégumeno y pastoreó durante el reinado de Mijaíl Viteazu, y el obispo Teófilo de Vad (1615), así como otros más que no se conocen hoy en día. En los siguientes siglos, el Monasterio de Prislop, albergó una escuela para aprendices que se preparaban para ser ordenados sacerdotes (semejante a un Seminario).

San Juan de Prislop (conocido también como San Juan de Silvas) fue un santo ermitaño que mortificó sus pasiones en las tierras de Hunedoara, muy cerca del monasterio de Prislop (Silvas), en la segunda mitad del siglo XV o en la primera del XVI. Su conmemoración tiene lugar en la Iglesia Ortodoxa el 13 de septiembre.

San Juan nació en el pueblo de Silvasu de Sus, en la tierra de Hateg, en la segunda mitad del siglo XV o en la primera del XVI (no se sabe con certeza). Ingresó desde joven en la vida monacal, en un monasterio cercano a su pueblo, que hoy en día es el Monasterio de Prislop (entonces se llamaba el Monasterio de Silvasu), donde luchó en contra de las pasiones en un estado de permanente oración y obediencia.

Luego, deseando una vida más tranquila y el silencio absoluto, se retiró al yermo para mortificar sus pasiones. Encontró a 500 metros del monasterio, a la orilla del río Silvut, una cueva que excavó con un cincel. El sitio es conocido hasta el día de hoy con el nombre de "La Celda" o "La casa del Santo", transformándose en sitio de peregrinación. En la misma cueva San Juan durmió en el Señor.

Según una tradición local, mientras San Juan excavaba la cueva con el cincel, le dispararon dos cazadores, porque no sabían que hubiera alguien allá y pensaron que era un animal salvaje.

Sus familiares se llevaron el cuerpo y lo pusieron en de la Iglesia de su pueblo de origen. Su fama se extendió también en vida, por lo cual muchos creyentes buscaban sus consejos espirituales; a la hora de enterarse los monjes de Transilvania de su muerte, según la Crónica de Transilvania, vinieron y hablaron con los familiares para que fuera enterrado devotamente con ellos en sus monasterios. No se sabe con exactitud cuál fue el monasterio -es posible que fuera el de Tismana, Curtea de Arges o Cozia-; lo que sí se sabe es que hoy en día se encuentra una parte de sus reliquias en el Monasterio de Prislop.

Los hechos consignados más arriba fueron mencionados en la segunda parte del siglo XVIII en una crónica titulada "La lamentación del Sacro Monasterio de Silvas, de la Diócesis de Hateg, del pueblo de Prislop", con estas palabras:

"Y, en esa época, un joven cualquiera del pueblo, de nombre Juan, siguió a San Nicodemo, dejó el mundo y a sus familiares, y vino a mí. En una roca una cueva se hizo en la cual celebró los oficios, lo cual al Señor le gustó. Al morir, el Señor lo honró. La cueva aún se puede ver, y 'La Cueva del Santo' se llama. Después de un incidente, los familiares se llevaron su cuerpo tras haber partido a la morada celestial y lo trasladaron a la Tierra Rumana, donde le escondieron en un monasterio. Pero, sin embargo, es siempre conmemorado, porque se encuentra a buen recaudo una parte de sus santas reliquias".

"El Santo", Juan de Prislop, fue, es y será para los creyentes de las tierras de Hateg y Hunedoarabun ejemplo vivo de santidad, y su "celda" o "casa" será siempre un sitio para la peregrinación y el recogimiento espiritual para todos los que buscan una palabra de consuelo y fortalecimiento en el Monasterio de Prislop, donde vivieron muchos y piadosos monjes de vida electa y muy apreciada por Dios.

Tropario, tono 1

Amando la áspera vida ascética y anhelando lo santo, Padre Juan, dejaste lo fugaz y elegiste lo eterno; cogiste el yugo de Cristo en el Monasterio de Prislop, y en el yermo, junto con los ángeles, alabaste al Señor; mediante esta devoción no te olvides de rogar por nuestras almas.

Contaquio

Llevando el yugo sobre tus hombros a Jesucristo seguiste, San Juan. En la cueva mortificaste tus pasiones, con la frialdad de la piedra hiciste amistad y adquiriste la corona del yermo. Por esa áspera devoción te alabamos diciendo: "¡Salve, San Juan, honor de Prislop!".


Fuente: P. Profesor Mircea Pacurariu, Historia del Monasterio de Prislop, en la Metrópolis de Ardeal, II (1957), nos. 9-10, pp. 707-712
Traducción del rumano: Elena Rățulea
Adaptación: Ortodoxia Digital