martes, 8 de septiembre de 2020

08/09 - Madre de Dios de Guadalupe, histórica patrona de Castilla y actual de Extremadura


La imagen de la Virgen de Guadalupe es una talla románica ejecutada en madera de cedro que, según una antigua tradición, fue encontada por un pastor de nombre Gil Cordero, vecino de Cáceres, a quien se le apareció junto al río Guadalupe, del que tomó nombre tanto el pueblo como la Virgen.

Sobre sus orígenes se han dicho muchas cosas, e incluso se la vincula a  San Lucas, quien pudiera ser su autor o propietario. Dice la tradición que, muerto el evangelista en el siglo I en Acaya (Asia Menor), la imagen fue enterrada junto al Apóstol y trasladada con él en el s. IV a Constantinopla y posteriormente a Roma. Finalmente, la imagen habría llegado hasta la península Ibérica gracias a la amistad del Papa Gregorio el Grande con el Arzobispo de Sevilla.

En el 711 llegaron a esta ciudad los musulmanes, y los clérigos huyeron llevándose con ellos la talla, escondiéndola en las márgenes del Río Guadalupe, cerca de la falda sur de los Montes de Altamira, próximos a las Villuercas. Su reaparición se produjo con la Reconquista, a finales del s. XIII o primeros años del s. XIV.

La talla se asignó inicialmente al grupo de Vírgenes negras de Europa occidental de los s. XI y XII. Desde el s. XIV aparece vestida con ricos mantos y joyas, dándole ese carácter triangular que la caracteriza.


Fuente: El Baúl de Daniel Bernad