jueves, 27 de noviembre de 2014

Visita de Mons. Timoteo a la Alcaldía de Getafe (Comunidad de Madrid)


El miércoles 26 de noviembre de 2014 Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, mantuvo una entrevista con el Sr. Juan Soler, alcalde de Getafe, municipio situado en el sur de la Comunidad de Madrid en el cual viven oficialmente 4.485 rumanos.

Durante el encuentro, Mons. Timoteo recibió la agradable noticia de que antes de final de año la Alcaldía va a conceder un terreno para la construcción de una iglesia de madera según el estilo de Maramures (Rumanía) para los fieles ortodoxos de la localidad.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Oficio de Vísperas en Mejorada del Campo (Comunidad de Madrid)


En la vigilia de la fiesta de la Santa Mártir Catalina y de la apódosis de la fiesta de la Entrada de la Madre de Dios en el Templo, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, celebró el oficio de Vísperas junto con la Litia y el Acatisto de la Santa Mártir Catalina en la parroquia ortodoxa rumana de Mejorada del Campo rodeado de una sinaxis de sacerdotes del Arciprestazgo de Madrid.

Tras terminar el oficio, el párroco, P. Grigore Pană, le regaló a Mons. Timoteo un icono plateado de la Madre de Dios y un ramo de flores.

Al final, el Párroco dio las gracias a Mons. Timoteo y a todos los presentes -sacerdotes y servidores-, y todos fueron ungidos por nuestro Jerarca, mientras que la Sra. Presbítera Alina Manuela Pană les entregó un díptico de la Santa Mártir cuya memoria se celebraría al día siguiente.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Visita pastoral de S.E. Policarpo a Ronda (Málaga, Andalucía)


miércoles, 26 de noviembre de 2014

Pasionario Hispánico. 27/11 (10/12) - Santos Facundo y Primitivo, Mártires


Pasión de los santos Facundo y Primitivo, que sufrieron martirio en el lugar denominado Cea junto al camino bajo el gobierno de Ático y Pretestato, el día veintisiete de Noviembre.


R/. Gracias a Dios.

2. En aquellos tiempos mientras el loco furor idólatra de los emperadores sacudía a todo el universo y una ininterrumpida persecución forzaba a todos los cristianos al culto sacrílego de los ídolos, de repente por orden de los propios emperadores vino, según se cuenta, a los territorios de Galicia un juez pagano, crudelísimo, adorador de ídolos, que desempeñaba el cargo de gobernador, de nombre Ático. Habiendo entrado en una ciudad y habiendo sometido a sus órdenes a toda la región, mandó anunciar por la voz del pregonero que todos en un día señalado se congregaran en un lugar para hacer un sacrificio. Además había dado la orden en estos términos: que todo el que hiciera un sacrificio fuese enriquecido con grandes recompensas; en cambio, el que fuese hallado cristiano y se negara a hacer sacrificios, fuera castigado con distintas clases de tormentos.

3. Al oír el pueblo una orden tan desmedida, se reunieron a la orilla del río llamado Cea junto al camino, en el lugar donde había sido colocada la imagen del ídolo, esperando al gobernador para obedecer ante su presencia a las órdenes del emperador. Él, llegando con aquel perverso ceremonial, tomó incienso y lo ofreció al ídolo, y dándose golpes de pecho y con la cabeza inclinada hacia abajo adoró a lo que era perdición de su alma. Y levantándose después de cerca de una hora dijo al pueblo: «Acercaos todos y haced, como me habéis visto a mí». Entonces el pueblo, sin saber qué debía adorar, se acercó y adoró la imagen de los ídolos.

4. Había no lejos de allí dos hombres temerosos de Dios, habitantes de la misma provincia, muy cristianos, que confesaban a Cristo. Sus nombres eran Facundo y Primitivo. Y llegó un sacerdote de los paganos y comunicó al gobernador: «Oh tú, el más ilustre de los hombres y gobernador de toda la provincia, he aquí que, mientras toda esta multitud obedece a tus órdenes y rinde culto y veneración a los dioses inmortales, dos seguidores de Aquél, que se llama Cristo, te menosprecian y a causa de su predicación la mayor parte del pueblo, despreciándote, se inclina al arte de la magia y a la secta de aquéllos, hasta el punto de que llaman demonios a nuestros dioses y condenan nuestras fiestas como sacrílegas. Sin duda es necesario cumplir las órdenes de los emperadores en todas partes y principalmente en este lugar a donde has llegado como juez tú, hombre de tanta valía y tan noble». Entonces el gobernador montando en cólera mandó a sus soldados que los trajeran a rastras atados con cadenas ante él. Ellos cumplieron la orden en menos tiempo de lo que se tarda en decirlo.

5. Habiéndosele comunicado que los reos estaban allí, ordenó que fuesen presentados ante él y les dijo: «¿De dónde sois?». Facundo y Primitivo contestaron: «Somos habitantes de esta región». El juez preguntó: «¿Qué religión tenéis?». Ambos respondieron: «Somos cristianos, proclamamos a Cristo Dios, que hizo el cielo y la tierra y el mar y todo lo que contienen». El juez interrogó: ¿No habéis oído las órdenes de mis señores los emperadores, en las que mandan que todos los que se declaren cristianos reciban castigo?». Los santos respondieron: «Hemos oído esa locura y esa blasfemia diabólica, pero nosotros, que creemos en Dios, nos burlamos de ello y en manera alguna lo tememos».

6. El juez replicó: «Sabed que he recibido una carta de mis emperadores, en la que ordenan que todos los cristianos hagan sacrificios y que, quien se niegue a sacrificar, sea atormentado con horribles torturas. Así que, Facundo y Primitivo, haced sacrificios a los dioses inmortales, para que no corran peligro vuestras vidas». Facundo y Primitivo dijeron: Nosotros, juez, ofrecemos cada día un sacrificio a nuestro gran Rey, el Señor Jesucristo, eterno Dios. Por eso no tememos a un rey mortal, porque su reino no es duradero. En cambio, el Reino de nuestro Señor Jesucristo no tendrá fin, sino que perdurará eternamente y todo el que perseverare en su fe tendrá la vida eterna».

7. El gobernador Ático repuso: «Facundo y Primitivo, ¿no sabéis que ahora sois siervos de nuestro reino?. Ambos respondieron .Hasta ahora éramos soldados en el campamento de vuestro rey, pero en nuestro corazón confesábamos a Dios Nuestro Señor y en lo profundo de nuestra conciencia manteníamos la fe sólo en Dios. Por eso no nos vencerá el Diablo a nosotros, siervos de Cristo, ni podrá apartarnos de nuestro santo propósito». Contestó el juez: «¡Cuán digna de castigo es vuestra declaración! ¿No sabéis, desdichados, que tengo poder para quitaros la vida y de igual modo para salvaros?» Respondieron ambos: «No es verdad. Sólo puedes matar nuestra carne; sobre nuestras almas no tienes potestad, sino sólo Dios que puede liberarnos de tus manos y destruir vuestro reino impío. A Él la gloria y el poder por los siglos de los siglos».

8. El gobernador Ático dijo: «En vuestra elocuencia veo que tenéis mucha sabiduría. No os despreciéis, por tanto, a vosotros mismos de este modo, sino prestad oído a mis acertadísimos consejos y ofreced sacrificios a los dioses omnipotentes con más sabiduría que los demás». Respondieron ambos: «Esta sabiduría no procede de nosotros, sino de Dios. Por ello, si tú deseas esta misma sabiduría, no nos acuses tan neciamente que nos obligues a inclinar la cerviz ante ídolos, cosa que sabes que en modo alguno vamos a hacer». El juez contestó: «Oíd mi consejo. Abandonad tan peligrosa obstinación. Haced sacrificios a los dioses y libraos de muchas torturas». Ambos respondieron: Lo que nos amenazas nos parece una tribulación pasajera. Por eso hemos prometido sufrir de buen grado tus torturas. Sabemos que, a cambio de estos sufrimientos, Dios nos prepara la recompensa de la vida eterna. Pues cuanto mayores torturas sufrimos aquí, más nos conforta Dios. Muy deseable nos resulta sufrir por nuestro Dios y padecer tormento por dar testimonio de Él, pues ello es prueba de que nos encaminamos a la vida eterna».

9. El juez preguntó: ¿Sois lectores o diáconos? Porque por vuestras palabras y porte os mostráis como sacerdotes de los cristianos». Pero ellos le respondieron: En verdad no merecemos nosotros tal gracia, pero la bondad de nuestro Señor Jesucristo nos ha llevado a esto. Él es quien da la sabiduría a los rectos de corazón y llena los corazones de los piadosos de la verdadera ciencia, para que crean en su Dios y produzcan frutos de vida eterna; porque, así como, cuando el labriego que trabaja bien la tierra y siembra la simiente, si Dios le concede la lluvia, la cosecha grana y se convierte en mies y en el tiempo debido produce frutos abundantes y ricos, así también el Señor a aquellos que siembran en la tristeza de este mundo lágrimas por Cristo, les concederá una sabiduría tan perfecta que no sentirán ni temerán las amenazas de las tempestades, que se ciernen sobre ellos. Y los protegerá de tal manera que, vencido el Enemigo, permanecerán con Él en el Reino de los Cielos. En este mundo los planta como brotes de olivo y los convierte en una vid fructífera, cuyos racimos ahora son vendimiados por vosotros y por vuestros semejantes y son pisoteados por vuestros pies, pero en la vida futura, en el banquete de la mesa celestial se ofrecerá a Dios y a sus ángeles la bebida preciosa de su sangre. Así, ahora es el tiempo de que nosotros seamos vendimiados como racimos y de que seamos pisados por los pies de los perseguidores y por los torbellinos de las pasiones para que, cuando saboreemos la muerte temporal e inevitable para todos, se celebre en los cielos un banquete, en el que nuestro Señor Jesucristo se alegre de cosechar el fruto de su obra».

10. El gobernador Ático preguntó: «Entonces ¿preferís morir antes que vivir?. Ambos respondieron: Esto no es la muerte, sino que se tendrá por vida eterna, si sufrimos con constancia tus torturas». El juez dijo: «¿Así que estáis decididos a seguir la secta de Aquél, que se llama Cristo, y os disponéis a perseverar en su fe?. Respondieron ambos: «Estate seguro de esto: que nuestro pensamiento, en donde comenzó, con la ayuda de Dios, allí mismo terminará».

11. Entonces el juez, airado, mandó atormentarlos y quebrarles los dedos y retorcerles las piernas en la plectoria, diciendo: atormentadlos con torturas, hasta que reciban la muerte estos seductores de mi pueblo». Los santos dijeron al unísono: damos gracias al Señor nuestro Dios, porque ha llegado nuestra prueba, por la que podamos acercamos a nuestro Señor Jesucristo». Entonces dio orden de que fuesen encarcelados.

12. Mientras estaban en la cárcel, les ofreció de los manjares que estaba comiendo, diciendo: «Quizá con halagos accedan, si con tormentos no se asustan». Entonces los santos soplando sobre la comida que se les ofrecía, la desprecian y rehúsan comerla. Se dio al gobernador la noticia de que ellos no se habían dignado aceptar los alimentos que les había enviado, e impulsado por furiosa cólera mandó que se los trajeran y les dijo: «¿Por qué habéis despreciado recibir mi comida? Los santos mártires respondieron: «Como es una ofensa y se nos presenta sin razón, por eso no queremos tomarla ni comerla, para no pasar hambre para siempre».

13. El juez, violentamente encolerizado, dio la orden de quemarlos en un horno de fuego. Metidos allí permanecieron ilesos, porque un ángel los protegía, de forma que los hallaron sanos y salvos después de tres días, y puesto que sin cesar dirigían plegarias al Señor, no se atrevió ni siquiera el humo a tocar sus miembros consagrados ya a Dios. Viéndolos el juez salir ilesos del fuego les dijo: «Sé que habéis aprendido el arte de la magia. Ahora se verá si podéis escapar». Y ordenó que un brujo les diera un alimento envenenado. Los santos dijeron a la par: «Aunque no debemos comer de esto, sin embargo, para mostrarte que podemos desvanecer todos tus sortilegios en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, lo vamos a tomar y a comer». Lo tomaron, oraron y haciendo la señal de la cruz en sus frentes lo comieron sin sufrir mal alguno.

14. Entonces el brujo les ofreció otros venenos peores diciéndoles: «Tomad ahora y comed y, si no sentís ningún mal, yo abandonaré todos mis sortilegios y creeré en vuestro Dios». Entonces los santos mártires lo comieron y no les hizo ningún daño. El brujo viéndolo se echó a sus pies y exclamó: «Orad por mí al Señor, siervos de Dios, porque habéis vencido todas mis malas artes y habéis salvado vuestras almas para vivir eternamente». Y añadió: «Del mismo modo que el Enemigo queda confundido y el justo es protegido así con vuestro poder habéis vencido todo el arte mágico y habéis transformado mi mente, de manera que sin vacilación me convierto a Dios y a su gracia». Al momento el brujo hizo quemar en fuego todos sus códices e informó al juez de lo que había sucedido. Y volviendo se unió a los santos. Entonces los santos mártires le enseñaron en el nombre de nuestro Señor Jesucristo toda la verdad.

15. Vino, pues, el gobernador y les dijo: «¿Por qué se mantiene en vosotros una maldad tan obstinada? Sed de una vez sensatos y haced sacrificios a los dioses». Los santos mártires respondieron: «Seremos siempre sensatos, si permanecemos fieles a nuestro Señor Jesucristo y a sus preceptos». El juez respondió: «Ahora os comportáis neciamente, empeñándoos en seguir decididamente las huellas de un crucificado». Los santos mártires dijeron: «La necedad de este mundo la eligió Dios para dejar vacía tu sabiduría». El juez preguntó: «¿Dónde está escrito eso que decís?». San Primitivo respondió: «El apóstol Pablo nos lo ha enseñado». El juez replicó: «Entonces, ¿Pablo es Dios?». Le contestó San Primitivo: «Pablo no es Dios, sino un apóstol de Dios que, como un sabio arquitecto, puso el cimiento y edificó la iglesia de Dios sobre la base, que es Cristo, con la predicación y evangelización de los pueblos. Porque había recibido la sabiduría de Dios y tuvo la plenitud de las Escrituras y enseña el camino a los que quieren salvarse».

16. El gobernador repuso: «Desgraciado, pon fin a tu necedad y haz sacrificios a los dioses». San Facundo respondió: «Todos los sabios buscan mayor sabiduría para hacerse más sabios. Seremos unos necios, si te escuchamos, como aquellos que te oyeron y asintieron a tu error. Se ve que son tan insensatos que no reconocen a Dios, del mismo modo que el Padre de ellos, que se llama Diablo, que desde el principio no conoció la verdad. Como Él es mentiroso, así también son mentirosos ellos y ciegos de corazón, pues no tienen sabiduría ni fe».

17. Entonces el juez, llevado por una rabia loca, mandó que les arrancasen del cuerpo los nervios con garfios, para que muriesen más rápidamente. Hecho esto, dijeron los santos mártires: «No nos alcanza el dolor de todas estas torturas, sino que, como desaparece el dolor, cuando se saca una espina del pie y uno se recupera, así nos resultan muy leves estos tormentos que nos aplicas. Estamos muy fortalecidos en nuestro ánimo por la fe de Cristo Dios omnipotente». Mandó entonces el juez que derramaran sobre ellos aceite hirviendo. Hecho esto, dijeron los santos mártires: El aceite hirviendo ha resultado para nosotros como cuando el sediento en el calor bebe agua fresca y todo su ardor se refresca. De la misma manera el Señor nos reconforta». Ordenó además el malvado juez que se aplicaran a los costados de los santos teas encendidas. Mientras esto sucedía, los santos mártires, a pesar de estar en medio de las llamas del suplicio y colgados, ni se quemaban con el fuego, ni se cansaban de la posición, sino que más bien se confortaban mutuamente gozosos en Dios.

18. El juez, ministro del Diablo, viendo tanta fortaleza dijo: «Merecedores de castigo, abandonad la locura que domina vuestras mentes y ofreced sacrificios a los dioses, porque estoy avergonzado de reprenderos tantas veces. Actuad de acuerdo con mi voluntad, incluso aunque sea tarden. Los santos mártires dijeron: «No permita Dios vivo que cumplamos tu voluntad, sino que cumplamos la voluntad de Aquél por cuyo amor nos ofrecemos a nosotros mismos como sacrificio sin mancha. Pues tu voluntad, condenado, es enemiga de la justicia y amiga de la muerte. En cambio, la voluntad de nuestro Dios creemos que es la vida eterna e incomparable».

19. Enfurecido con mayor violencia, el juez dio orden de que les echaran en la garganta cal viva mezclada con vinagre y con hiel. Los santos mártires, confiando en el Señor, tomándolo lo bebieron y dijeron: «Por nuestro Señor Jesucristo el vinagre y la cal es para nosotros como un panal de miel». El rostro de los santos estaba alegre y hermoso. De nuevo dijeron al juez: «¿Ves, desgraciado, que de nada te sirve tu maldad?. Entonces el malvado juez, viendo que ellos le insultaban con insistencia, mandó que les sacaran los ojos diciendo: «Que les arranquen los ojos, ante cuya vista soy confundido». Hecho esto, dijeron los santos mártires: «Aunque has mandado arrancar los ojos de nuestra carne, sin embargo, con los ojos interiores de nuestra alma vemos más, como dice el Apóstol: "Si el hombre exterior desfallece, el interior se renueva", y por esto, cuando los ojos del corazón se iluminan, no se necesitan los del cuerpo, porque el alma limpia ve la luz verdadera».

20. El juez dijo: Mirad por vuestra salvación, infelices, no sea que se desaten contra vosotros nuevos tormentos». Los santos Facundo y Primitivo dijeron: Damos gracias a nuestro Señor Jesucristo, que nos conforta. Tú, por tu parte, castíganos como quieras. No tengas consideración con nosotros. Estamos dispuestos a sufrir todos tus castigos por el Señor nuestro Dios». Mandó entonces el gobernador que fuesen colgados cabeza abajo y dijo: «Quizá venceré así su terquedad». Tan pronto como fueron colgados, comenzó a gotear sangre de sus narices hasta la tierra. Entonces los soldados los dejaron y se marcharon a dar aviso al gobernador, como si estuvieran muertos. Ordenó éste que permanecieran colgados así tres días. A los tres días, creyéndolos muertos para enterrarlos, los hallaron vivos y meditando la palabra de Dios y tan radiantes y con sus miembros tan restablecidos y sanos, como si no hubiesen sufrido mal alguno. Entonces los soldados, estupefactos, comenzaron a mirarse unos a otros maravillados. No obstante, ninguno se atrevió a hablarles. Los santos mártires dijeron: «He aquí que nuestro Señor Jesucristo, por cuya divinidad sufrimos todo esto y ahora estamos colgados, nos ha enviado a su ángel, que nos ha iluminado y nos ha salvado».

21. Entonces los soldados regresando anunciaron al gobernador qué les había sucedido. De nuevo les ordenó el malvado juez que desollaran vivos a los santos de Dios Facundo y Primitivo. Los mártires dijeron: «Incrédulo y apartado de Cristo, ¿no sabes que ordenaste que nos arrancaran los ojos y Dios nos los ha devuelto? y zahora te dispones a arrancar la piel de nuestra carne? Esto sí puedes hacerlo, pero nuestra mente no puedes cambiarla. Estás vencido, enemigo, porque con tus tormentos no has podido conseguir ninguna victoria. Nos metiste en un horno de fuego y Dios Nuestro Señor, que liberó a los tres jóvenes Ananías, Azarías y Misahel del llameante fuego, Él mismo también nos ha salvado de tus maquinaciones a nosotros, siervos suyos».

22. Uno del pueblo pagano, cuyo corazón estaba ya en el Señor, aseguraba: «Veo dos coronas bajando del cielo y a dos ángeles sosteniéndolas y esperando a estos justos para llevarlos consigo coronados al cielo». Y añadía: «Feliz en verdad el que espera el Reino de Cristo para tener parte con estos santos mártires». Al oír esto el juez mandó decapitar a los santos diciendo: «Que sean cortadas esas cabezas que, según dicen, están coronadas». Los santos mártires oraron: «Damos gracias a Dios Nuestro Señor, que nos ha dado la virtud de la constancia y del mantenimiento en la integridad, para que despreciemos las cosas temporales y recibamos las que son eternas». Entonces, mientras oraban, los soldados les cortaron las cabezas y al punto salió de sus cuellos leche y sangre. Todos los que estaban presentes, al contemplarlo, quedaron maravillados. Muchos de ellos viendo lo que había sucedido se alegraron y se convirtieron creyendo en el Señor Jesucristo, que coronó a sus mártires por un triunfo tal y tan grande.

23. A Él junto con el Padre y el Espíritu Santo el honor la virtud, la gloria, el imperio y la potestad por los siglos de los siglos. Amén.


Fuente: www.hispanomozarabe.es

Conciertos del coro ortodoxo Známenie en Córdoba (Andalucía)


El cuarteto masculino Známenie ofrecerá dos conciertos en la ciudad de Córdoba, concretamente los días 3 y 4 de diciembre de 2014.

El concierto del día 3 de diciembre tendrá lugar en la Fundación Miguel Castillejo a las 20:00.

El concierto del día 4 de diciembre tendrá lugar en San Hipólito (entrada por Gran Capitán) a las 19:30. 

Ambos conciertos son de entrada libre.


Fuente: Elena Dolgova

martes, 25 de noviembre de 2014

Momentos de alegría en la parroquia ortodoxa rumana de Elche (Alicante, Comunidad Valenciana)


Después de dos años, la parroquia ortodoxa rumana de Elche se vistió de gala para celebrar la ceremonia de dedicación del nuevo espacio de culto para los cristianos de esa localidad y alrededores.

El domingo 23 de noviembre, los fieles se reunieron de nuevo con emoción para recibir a su Jerarca. Al final de la Divina Liturgia, Mons. Timoteo pronunció una bella y edificadora homilía en la que explicó el Evangelio del día, dio consejos espirituales para el principio del ayuno y animó a los fieles a que busquen con constancia enriquecerse espiritualmente, a que abandonen el pecado del egoísmo y a que sean buenos y generosos como Cristo lo es con nosotros.

Mons. Timoteo se dirigió asimismo a los niños de la parroquia, cuyos villancicos escuchó con agrado en la Divina Liturgia, y les agradeció a ellos y a sus padres que participaron tan activamente en la vida de la Santa Iglesia. Nuestro Jerarca recibió de parte de los fieles un icono de la Madre de Dios pintado en carbón por Răzvan Boboc, joven con mucho talento para el dibujo.

Con alegría y evidente emoción, el párroco P. Nicolae Cristian Toderici anunció a los fieles que el 20 de noviembre se había conseguido, con la bendición de Mons. Timoteo, comprar la iglesia gracias a la ayuda recibida de parte del Secretariado de Estado para Cultos consistente en una suma de 200.000 Ron (44.566 €) y a las donaciones que los fieles han ido haciendo mes a mes desde el año 2011.

¡Gloria a Dios por todo!


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Fiesta patronal de la parroquia ortodoxa rumana de Coslada (Comunidad de Madrid)


Como cada año, el pasado 9 de noviembre la comunidad ortodoxa de Coslada celebró a su patrón, el Santo Jerarca Nectario el Taumaturgo.

Con la bendición de Mons. Timoteo, este año tuvimos la alegría y el honor de recibir entre nosotros al querido P. David Pristavu, servidor del Patriarcado Rumano en Tierra Santa desde hace más de 24 años, y al P. Archimandrita Nikódimos Kabarnós de Grecia. Gran alegría espiritual y momentos litúrgicos especiales que siempre recordaremos con emoción.

El programa de las fiestas patronales empezó el domingo 2 de noviembre de 2014, cuando se celebró la Paráclesis de San Nectario, se impartió la catequesis "La vida de familia: ¿alegría, dolor o diversión?" y se proyectó la película "Los Santos Mártires de la Familia Brâncoveanu. Su vida, su sacrificio y su veneración" realizada por Trinitas TV, que contiene una sucesión de tres documentales: 1-La época del Príncipe Constantin Brâncoveanu: hombre de Estado, mecenas cultural y mártir de la Fe; 2-La procesión de 1934 con los huesos del Príncipe entre la catedral Patriarcal y la Iglesia de San Jorge el Nuevo (película de archivo); 3-La peregrinación del 21 de mayo de 2014 organizada a iniciativa y con la bendición de S.B. Daniel, Patriarca de Rumanía, con las santas reliquias del Príncipe mártir, siguiendo las huellas de la procesión de 1934.

El día de la fiesta patronal, tras el oficio de vigilia, en la Divina Liturgia, muchos fieles recibieron la comunión y participaron en un momento espiritual preparado por el P. Nikódimos Kabarnós, que consistió en la interpretación de unos cánticos específicos de la fiesta y los oficios de Vísperas y Maitines.

Varios cientos de paquetes con alimentos fueron preparados con amor por las señoras del Comité Parroquial y ofrecidos a los presentes. El día siguió con un ágape en el que participaron las personas que habían organizado la fiesta.

A mediados del mes de octubre de 2014, los miembros de la parroquia recogieron y enviaron más de 1.000 kg. de alimentos y 50 cartapacios nuevos con objetos de primera necesidad para los niños de los asentamientos de Valea Plopului (Rumanía).

Damos las gracias a los distinguidos invitados, que embellecieron con su presencia, sus oraciones y sus palabras la fiesta patronal de nuestra parroquia.

De todo corazón la Sra. Presbítera y yo damos las gracias a todos los fieles que han hecho posible con su esfuerzo personal que todos los actos previstos se hayan cumplido a la perfección.

Damos las gracias al coro, a los Sres. George Bucurică y Dumitru Toma, que embellecieron de manera maravillosa la Liturgia dominical.

Os abrazamos a todos y nos plegamos llenos de agradecimiento ante el amor que habéis mostrado.

En la Divina Litiurgia, en la homilía, el Párroco dijo: "¿Qué hace al hombre santo? No son los milagros, ni los hechos fuera de lo común, sino la fidelidad a la hora de cumplir la voluntad de Dios con alegría. La santidad es la voluntad de hacer el bien con alegría y con constancia a pesar de todas las dificultades interiores y exteriores, confiando en Dios que conoce nuestra debilidad y puede hacer con ella cosas grandes.

Los Santos fueron como nosotros, vivieron entre nosotros, tenían inclinaciones y pasiones como las nuestras, trabajaron como nosotros, sufrieron como nosotros, murieron entre nosotros, pero en la tierra buscaron hacer la voluntad de Dios y llevar a su madurez al hombre nuevo nacido en el Bautismo. Nosotros los felicitamos y los besamos. Hubo un tiempo en que los modelos a imitar y aquellos que todos reconocían eran los santos: a ellos se miraba para aprender a vivir, ya que, por su justicia, eran consideradas personas verdaderamente realizadas y, por eso mismo, que había que imitar sin duda alguna. El mundo necesita modelos hermosos, correctos, modelos a seguir… Los modelos verdaderos de vida siguen siendo los santos… La fiesta de hoy nos recuerda que tenemos que volvernos a los Santos, que tenemos que volvernos a los verdaderos modelos; a los modelos que levantan al hombre y lo ayudan a sacar a la luz lo mejor que hay en ellos.

Alguien dijo una vez: '¡No os quejéis si veis que en la Iglesia de hoy hay pocos santos; más bien tomad nota y… ¡haceos santos vosotros! Por mucho que gritéis que hay oscuridad no se va a encender una luz. Si queréis vencer a la oscuridad, encended una luz… Dejaos encender por la Luz única: Jesucristo. ¡Haceos santos!'".


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Concierto de villancicos en la parroquia ortodoxa moldava de Madrid


El Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal les invita a un concierto de villancicos a cargo del Grupo Coral "Diaconia" de la Parroquia de Todos los Santos de Floresti (Rumanía).

El concierto tendrá lugar el domingo 30 de noviembre a las 12:00, después de la Divina Liturgia, en la Parroquia de Santa Parasceve (c/ Villalón, 4, Madrid. Metro: Carabanchel o Eugenia de Montijo).

El coro también cantará las respuestas de la Divina Liturgia, que comienza a las 10:30.

¡Les esperamos con cariño!


Fuente: Parroquia de Santa Parasceve

lunes, 24 de noviembre de 2014

Consideraciones sobre el canto mozárabe



El adjetivo mozárabe aplicado al canto no lo califica, antes bien señala el espacio, medio y hombres que lo practican: los mozárabes. Los hispanoárabes llamaban así a los cristianos que vivían dentro de su propia sociedad musulmana practicando abiertamente su propia religión. Eran los mozárabes, esto es, los no árabes (2) por excelencia comunidad cuya existencia era tolerada, como la de los judíos, por estar basada en un libro, según el propio Corán. El canto que hoy llamamos mozárabe no está, empero, circunscrito al ámbito de esta comunidad cristiana que vive en tierra de moros, sino que designa mucho más, por sinécdoque, el canto litúrgico de los cristianos anterior a la implantación en España del canto gregoriano, propio de la liturgia galorromana, a finales del siglo XI. Y también designa este mismo canto practicado en algunas iglesias de Toledo llamadas por tradición mozárabes, aun después de la entrada del rey Alfonso VI en la capital imperial (1085).
Como quiera que los mozárabes de Toledo vieron reformada su liturgia por el cardenal Jiménez de Cisneros a fines del siglo XV, y el canto, quizá porque ya estaba corrompido en la tradición oral, no tiene relación formal con el que aparece en los códices más primitivos, hoy día llamamos canto mozárabe no sólo al canto practicado en la liturgia paleocristiana, visigótica y mozárabe propiamente dicha, esto es, al practicado con anterioridad a la implantación del gregoriano, sino también al canto mandado reformar por el cardenal Cisneros. Son, pues, dos repertorios, dos cantos distintos. Claro está, el que más nos interesa es el primero por su originalidad, por su, antigüedad y por el misterio que todavía en gran parte lo rodea. El segundo aparece escrito en estupendos libros de la época y su estudio no ofrece dificultad para el investigador.
La historia de la música debe resignarse a ser, lamentablemente, la historia de la música escrita. Lo mejor de la creación musical, a lo largo y ancho de la vida de la humanidad, ha podido no llegar hasta nosotros, pereciendo con el propio creador, por ser la música un arte fugaz, que no queda plasmado en una realización plástica perdurable. (La invención del gramófono ha hecho, evidentemente, cambiar las cosas en nuestros días.) La música comienza a escribirse sistemáticamente, en línea de continuidad hasta hoy, cuando va a declinar el primer milenio de nuestra era. Ahí se inicia la verdadera historia de la tradición musical escrita en Occidente. Todo lo anterior, y posterior no escrito, pertenece a la prehistoria documental, por más que tengamos noticias sobre la técnica y la filosofía de la música.
El canto mozárabe se halla extraordinariamente vivo en la encrucijada que supone la transición de una tradición oral muy rígida, mediante la cual se transmite de generación en generación el canto litúrgico, a la tradición escrita, representada en códices de gran valor documental. Lo que se escribe en estos códices es la práctica litúrgica y musical de las iglesias hispánicas de los siglos IX, X y XI. Esta práctica musical era de hecho universal y muy homogénea en la Península, ya en tierra de moros, entre los mozárabes, ya en tierra cristiana, porque había sido fuertemente establecida desde la época paleocristiana y ampliamente consolidada por los visigodos (ésta es la razón por la que algunos historiadores prefieren hablar de música hispánica o visigótica antes que mozárabe).
Los primitivos concilios hispánicos, especialmente el IV de Toledo, del año 633, se ocuparon de la liturgia. San Isidoro de Sevilla (†636) dedicó cinco capítulos de su De Officiis ecclesiasticis a los elementos cantables de la liturgia. El propio San Isidoro escribió todo un tratado sobre la música, inserto en su obra monumental de las Etimologías, tratado que tendría honda repercusión en todos los tratadistas medievales europeos. Los visigodos fueron sin duda quienes dieron a la liturgia y al canto hispánicos su fisonomía propia, la que aparece en los códices escritos en el umbral del segundo milenio de nuestra era. San Ildefonso de Toledo († 667), en su interesante libro De viris illustribus, nos relata la labor musical de algunos eclesiásticos antecesores suyos. Así, por ejemplo de Conancio († 639), obispo de Palencia, dice expresamente: "melodías soni multas noviter edidit". Otro obispo ilustre, Juan de Zaragoza († 631), en opinión del mismo san Ildefonso, compuso melodías con elegancia, aptas por su sonido y convenientes para la oración: "In ecclesiasticis officüs quaedam elegantes et Bono et oratione composuit". Pero el gran reformador del canto litúrgico fue san Eugenio de Toledo († 657), de quien dice el mismo autor, sucesor suyo en la sede toledana, que corrigió del canto todo lo que le parecía aberrante y de mal gusto: "Cantus pessimis usibus vitiatos melodiae cognitione correxit".
Como se ve, a los padres visigodos del siglo VIII les parecía ya viejo y corrompido por el uso el canto litúrgico de las iglesias hispánicas. El prestigio conseguido por este canto, gracias a su venerable antigüedad y a los santos padres que intervinieron en su creación y reforma, fortaleció el apego que los hispánicos tuvieron hacia él en los duros momentos en que peligraba su existencia, debido al expansionismo galorromano o carolingio. Durante los siglos X y XI, los scriptoria de los reinos cristianos desarrollan una actividad febril para copiar en valiosísimos códices, "ne pereat", la música propia de la liturgia hispánica. Así, por ejemplo, en vano buscaríamos en los archivos europeos un manuscrito tan extraordinario por su perfección gráfica y por su densidad semiológica como el antifonario de León o algunos códices salidos del scriptorium del monasterio de Silos.
El arraigo del canto autóctono en las iglesias hispánicas no impidió su brutal supresión y su sustitución por el canto galorromano o gregoriano en un momento en que en toda Europa se estaban haciendo esfuerzos para conseguir que la notación neumática pudiera comunicar no sólo el ritmo y la articulación de los sonidos, sino también su posición en una escala o su altura melódica. El concilio de Burgos de 1081 culminó un proceso de sustitución del canto hispánico por el gregoriano al ordenar el cambio radical de liturgia. De esta manera, mientras la nueva práctica litúrgica y musical empieza a escribirse en notación aquitana, gracias a la cual podemos conocer la posición melódica de los sonidos, la vieja música hispánica queda apresada en los bellísimos neumas mozárabes, que sólo reflejaban la altura relativa de los sonidos.
El amplísimo repertorio musical mozárabe, más extenso que el repertorio gregoriano, por cuanto la liturgia mozárabe es mucho más prolija que la romana, está contenido hoy en algo más de cuarenta manuscritos, entre códices completos y fragmentos. Pero sólo una veintena de piezas han podido ser transcritas, gracias a que la vieja notación hispánica fue en ellas sustituida por la aquitana.
Habría que ver lo que en la nueva tradición musical impuesta quedó de la tradición sustituida; sin duda muy poco. De todos modos, el canto mozárabe es uno de los ejemplos más significativos y más amplios de la tradición ritual occidental anterior al gregoriano o galorromano. Nada sabemos de lo que pudo ser el canto pregregoriano en las Galias, o en Inglaterra, o en Italia, salvo el canto milanés o ambrosiano y unas pequeñas muestras del canto viejorromano y beneventano.
Pero es mucho, aunque todavía insuficiente, lo que sabemos del canto hispánico y lo que podemos aún descubrir en la importante tradición manuscrita conservada.
Ismael Fernández de la Cuesta

domingo, 23 de noviembre de 2014

Els ortodoxos romanesos fan deu anys a Girona (Catalunya)


La parròquia ortodoxa romanesa situada al carrer Aragó de Girona va celebrar dissabte passat el seu desè aniversari amb un concert de música bizantina.

Entre els assistents a l'acte, que va començar a dos quarts de set de la tarda, hi va haver l'alcalde de Girona, Carles Puigdemont.

La celebració va comptar amb una àmplia acollida per part de la comunitat.


Font: Diari de Girona

sábado, 22 de noviembre de 2014

Elevación al rango de catedral de la parroquia ortodoxa rumana decana de Madrid


El viernes 21 de noviembre de 2014, con ocasión de la fiesta de la Entrada de la Madre de Dios en el Templo, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, celebró la Divina Liturgia en la Parroquia de la Santísima Virgen María de Madrid rodeado de una sinaxis de sacerdotes.

En su homilía, tras presentar el contexto histórico de la fiesta que se celebraba, Mons. Timoteo subrayó la responsabilidad que tienen los padres en el nacimiento de sus hijos. La herencia genética es definitoria para el desarrollo psicofísico del neonato, y por eso los futuros padres necesitan tener una vida limpia en la que Jesucristo sea el único Señor.

En el contexto de la Liturgia, Mons. Timoteo ordenó al presbiterado al diácono Macarie Bărgăvanu para servir en la Capilla Episcopal de la Natividad del Señor.

Por otro lado, la Parroquia de la Santísima Virgen María fue elevada al rango de Catedral Episcopal, y el P. Teofil Moldovan fue nombrado gran eclesiarca de dicha catedral.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

viernes, 21 de noviembre de 2014

Visita pastoral de Mons. Timoteo a Mallorca (Islas Baleares)


Del 15 al 17 de noviembre de 2014, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, estuvo de visita pastoral en la Parroquia del Santo Evangelista Lucas de Palma de Mallorca, que ha cumplido ocho años de existencia.

En la tarde del 15 de noviembre Mons. Timoteo celebró el Misterio del Santo Óleo para los fieles de esta isla balear, y el domingo 16 de noviembre celebró la Divina Liturgia, momento en el que les explicó a los numerosos fieles la perícopa evangélica y les instó a mantener la unidad, lo que solo se puede hacer cuando se pone en práctica el mandamiento del amor a Dios y al prójimo.

El lunes 17 de noviembre, nuestro Jerarca tuvo un encuentro fraterno con D. Xavier Salinas Viñals, obispo latino de Mallorca, con el cual habló acerca de la posibilidad de que se le ceda a la comunidad ortodoxa rumana de la isla un templo de esa confesión.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Participació ortodoxa al IV Encontre Interreligiós Iberoamericà


El nostre Vicari Gral. M.R.P. Arxiprest Stavrophor Joan va portar la representació del nostre bisbe S.E. Mgr. Luka i de la nostra Església així com la representació de S.E. Mgr. Polikarpos, Metropolita del Patriarcat de Constantinoble per tot Iberia, al IV Encontre Interreligiós Iberoamericà a la ciutat de Mèxic D.F., que precedeix a la reunió de Caps d’Estat d’aquests països els dies 26, 27 i 28 d’octubre de l’any en curs. Com a membre del Geter, entitat co-organitzadora d’aquest esdeveniment, va presentar una ponència en torn a “La Contribució de les Comunitats de Fe a l’Educació i a la Cultura”.

Durant la seva estada en aquest país va ser interpel·lat en demanda d’ajut per vàries delegacions ortodoxes presents a l’ Encontre per establir col·laboració per rebre formació en llengua castellana i portuguesa per a alguns dels seus clergues.

És de destacar en aquest sentit la benedicció de S.E. Mgr. Antonio, bisbe de Mèxic i Veneçuela del Patriarcat d’Antioquia, i de S.E. Mgr. Alejo bisbe de Mèxic de la O.C.A.

A dia d’avui uns quants d’aquests clergues recomanats segueixen ja algun dels cursos que administra la Fundació Ortodoxa amb la benedicció de S.E. Mgr. Luka i de S.E. Mgr. Amphilojie.


Font: Església Ortodoxa Espanyola (Patriarcat de Sèrbia)

Visita pastoral de S.E. Policarpo a Valencia (Comunidad Valenciana)


Festivitat de Sant Nectari a Barcelona (Catalunya)


Diumenge 9 de novembre l’Arxiprest Stavrophor Joan, Vicari General del Patriarcat de Sèrbia a Espanya, va ésser invitat per S.E. Mgr. Polikarpos, Metropolita del Patriarcat de Constantinoble per a tota Iberia i pel M.R. Arximandrita Cristodulos, el seu Vicari, a concelebrar la Divina Litúrgia a la Parròquia grega de Barcelona i als àgapes i festa que van seguir a la fi de l’ofici, oferts per la comunitat hel·lènica de Barcelona en ocasió de la seva Festa Patronal en honor de Sant Nectari de Egina.

S.E. Mgr. Polikarpos va agrair en la persona del nostre Vicari Gral., el gest fraternal de la Parròquia de la Protecció de la Mare de Déu i del seu rector, M.R. P. Martí , de traslladar una relíquia de Sant Nectari que es venera en aquesta parròquia del Patriarcat de Sèrbia, per a la veneració de tothom.

Kronía Pollà !!


Font: Església Ortodoxa Espanyola (Patriarcat de Sèrbia)

Despedida del P. Fabián Modernell



Tras haber superado con éxito un largo proceso de Oposiciones, el Abuna Fabián Modernell, hasta ahora párroco del Patriarcado Ecuménico en Las Palmas de Gran Canaria (Canarias), se traslada a la República Oriental del Uruguay para asumir un cargo de Mediador en el Poder Judicial. Su última liturgia en Las Palmas de Gran Canaria será realizada este domingo 23 de noviembre; la Liturgia del domingo 30 de noviembre y la de San Nicolás serán celebradas por el padre Archimandrita Demetrio (Sáez), cuyo teléfono es el 679185664.

Desde Ortodoxia Digital nos despedimos del Abuna Fabián, buen amigo nuestro, con una mezcla de alegría y tristeza. Alegría porque él y la 'papadiá' pueden regresar a su patria después de años de ausencia y por los éxitos profesionales que les esperan allí; tristeza porque la Iglesia Ortodoxa en Iberia pierde a un misionero ardiente y celoso que siempre está dispuesto a darlo todo por la viña del Señor.

¡Que Dios le conserve por muchos años, querido Padre Fabián!

martes, 18 de noviembre de 2014

¡Tenemos libros en rumano!

Debido a la demanda existente, y ante las consultas realizadas por muchos lectores, nos complacemos en anunciar que Ortodoxia Digital ha llegado a un acuerdo con el Sr. Cătălin-Gabriel Rusescu, de Leganés (Comunidad de Madrid), para ofrecer algunos libros religiosos en rumano, teniendo en cuenta que la inmensa mayoría de los fieles cristianos ortodoxos de España y Portugal tienen esa lengua como nativa.

Por el momento disponemos de los siguientes títulos (los precios no incluyen gastos de envío):



Biblia (versión del Santo Sínodo de la Iglesia Ortodoxa Rumana): 20€
¡TEMPORALMENTE AGOTADA!



Psaltirea: 10€



Acatistele Zilelor Săptămânii: 5€


Para adquirir estos títulos o consultar acerca de otros aunque no estén aquí indicados, pueden ponerse directamente en contacto con el Sr. Rusescu a través de la dirección de correo electrónico catagabrielrusescu@gmail.com

Acerca de la Escuela Parroquial Ortodoxa de Roquetas de Mar (Almería, Andalucía)


En el ámbito de la Parroquia Ortodoxa Rumana del Bautismo del Señor de Roquetas de Mar funciona una Escuela Parroquial en la cual, con la bendición de Mons. Timoteo, Obispo Ortodoxo Rumano de España y Portugal, se desarrollan muchas otras actividades dirigidas a los niños, jóvenes y adultos.

Este año, la Parroquia Ortodoxa de Roquetas de Mar obtuvo un proyecto para la Escuela Parroquial llamado "Desarrollo de la Escuela Parroquial Ortodoxa como elemento de identidad y cultura rumanas". Esta beca, que tiene un montante de 15.000 'leí', ha sido otorgada por el Gobierno de Rumanía a través de su Departamento para las Relaciones con los Rumanos del Exterior tras participar en un concurso de presentación de proyectos. Hay que mencionar que el contrato de financiación prevé que el beneficiario, es decir, la Parroquia Ortodoxa de Roquetas de Mar, reciba un adelanto del mismo y que el resto de la ayuda se entregue al final del período de desarrollo del proyecto tras una evaluación llevada a cabo por la autoridad competente con documentos justificativos de los gastos en que se haya incurrido. Las actividades socio-educativas se han desarrollado a través de diversos módulos: catecismo y estudio bíblico, actividades artísticas, actividades lúdicas, coro y fiestas.

El OBJETIVO GENERAL del proyecto es la conservación, afirmación y promoción de la identidad étnica, cultural, lingüística y religiosa de los rumanos de la región de Almería (España).

El OBJETIVO ESPECÍFICO de la Escuela Parroquial es ofrecer a cada miembro de la comunidad rumana de Almería la posibilidad de conocer los valores espirituales y culturales del pueblo rumano, lo cual se desarrolla mediante dos líneas: la transmisión del Evangelio en el espíritu de la tradición ortodoxa y la transmisión de la lengua y la cultura rumanas. Un aspecto extremadamente importante es que las actividades educativas de han desarrollado de forma organizada. Esta modalidad permite la formación continua de las personas implicadas en la actividad, el acceso permanente a manuales, folletos y otros materiales didácticos y, por supuesto, facilita el intercambio de experiencias entre forzadores.

De modo especial damos gracias al Departamento para las Relaciones con los Rumanos del Exterior del Gobierno de Rumanía, a todos los jóvenes y a los padres que los han encaminado a este proyecto y a las personas que se han implicado y han ayudado al buen desarrollo de las actividades llevadas a cabo.


P. Gheorghe Adrian Fofiu


Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Se construye en Roquetas de Mar (Almería) el primer templo ortodoxo de España en estilo tradicional rumano


Este año, con la ayuda de Dios, en la Parroquia Ortodoxa Rumana del Bautismo del Señor de Roquetas de Mar (Almería, España) han continuado las obras de construcción de la nueva iglesia con el apoyo de los fieles que han ofrecido para la Casa del Padre Celestial de los dones que Dios les ha dado.

De gran significación para la comunidad ortodoxa rumana de Roquetas de Mar es la concesión, tras la participación en un proceso de selección de proyectos, de un crédito de 20.000 'lei' por parte del Departamento para las Relaciones con los Rumanos del Exterior del Gobierno de Rumanía para las obras exteriores de la nueva iglesia, fondos que se recibirán al final del período de implementación de las actividades previstas en el proyecto.

Queremos dar las gracias mediante este medio al Departamento para las Relaciones con los Rumanos del Exterior del Gobierno de Rumanía y al Sr. Nicolai Dascaliuc de la empresa Nicolas Holding; al Sr. Dumitru Grigore marcu, que ha contribuido de forma sustancial a las obras efectuadas en la fachada de la iglesia; a la familia Istrate Solcanu, que ha comprado el mármol de la iglesia; a los trabajadores y, por supuesto, a los fieles de nuestra parroquia, que han comprendido la necesidad de ayudar de manera concreta para el buen desarrollo de las obras efectuadas en el templo.

Asimismo deseamos destacar las buenas relaciones existentes con las autoridades locales, tanto eclesiales (católicas) como seculares. En este sentido, damos las gracias a Mons. Adolfo González Montes, obispo católico de Almería, por la apertura y amor manifestados de cara a nuestra comunidad, y al Sr. Gabriel Amat, Alcalde de Roquetas de Mar, muy cercano a nuestra comunidad.

Gracias a la solicitud de Mons. Adolfo González Montes, y con la participación de la Diputación de Almería y del Alcalde Gabriel Amat, esa institución acordó destinar la suma de 5.000 euros para la continuación de las obras de construcción de nuestra Iglesia.

Damos gracias a Dios por su ayuda; a Mons. Timoteo, Obispo Ortodoxo Rumano de España y Portugal, por su cuidado y amor paternales; y a todos los que, conocidos o no, han ayudado hasta ahora al buen desarrollo de las obras.

P. Gheorghe Adrian Fofiu


Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

lunes, 17 de noviembre de 2014

Fiesta de los Santos Ángeles en la catedral ortodoxa de Madrid

 
El Sábado 8 de noviembre de 2014, en la Iglesia Catedral de la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico), situada en Calle Nicaragua Nº 12 de Madrid, fue celebrada con toda solemnidad la Fiesta de los SS. Arcángeles Miguel y Gabriel. La Divina Liturgia fue presidida por Su Eminencia el Metropolita de España y Portugal Policarpo.
 
Además de numerosos fieles, estuvieron presentes, vestidos con uniforme, los Oficiales de la Aviación Militar Helénica en servicio en el Comando Aéreo Militar de la OTAN con sede en Torrejón (Madrid), acompañados de sus mujeres y hijos, visto que los SS. Arcángeles Miguel y Gabriel son los Protectores de la Aviación Militar Helénica.
 
Al final de la Liturgia fueron celebrados sucesivamente los Oficios Sagrados de la Artoclasía (Bendición de los 5 Panes) por la salud de todos los militares griegos y la Conmemoración de los Difuntos por el descanso de todos los aviadores militares griegos.
 
Acto seguido, en los locales de la Catedral, fue ofrecido a todos los participantes en la Divina Liturgia un refrigerio con tapas tradicionales griegas preparadas por las mujeres de los festejantes aviadores militares.
 
Además, el Sábado 15 del mes corriente los militares con sus familias han asistido a la celebración en la Catedral de las Vísperas del Domingo 16/11, celebradas por el Rvdmo. Arcipreste Athanasios Tsimenidis, Coronel del Ejercito Griego y Subdirector del Departamento Religiosos de las Fuerzas Armadas de la República Helénica, en visita de servicio en España, que se reunió con ellos en los locales de la Catedral después las Vísperas en presencia de Su Eminencia Rvdma. el Metropolita Policarpo.
 
 
Fuente: Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)

domingo, 16 de noviembre de 2014

Pasionario Hispánico. 17/11 (30/11) - Santos Acisclo y Victoria, Mártires


Pasión de los santos bienaventurados mártires Acisclo y Victoria, que sufrieron martirio en la ciudad de Córdoba bajo el gobierno de Dión el día diecisiete de Noviembre.

R/. Gracias a Dios.

2. En aquellos tiempos al llegar a la ciudad de Córdoba el gobernador Dión, cruel perseguidor de los cristianos, desató en ella la persecución contra los cristianos para que hicieran sacrificios a los dioses, pues por todo el mundo estaba en pleno ardor la furia de los paganos de manera que, si alguien despreciaba el culto de los ídolos, era sometido a diversos tipos de tormentos. Vivían a la sazón en la mencionada ciudad Acisclo y Victoria, que temían y rendían culto a Dios, muy cristianos y santos, que desde su más tierna infancia permanecían fieles en la alabanza de Dios. Al tener noticia de su forma de vida piadosa un funcionario de justicia, llamado Urbano, se dirigió al muy impío gobernador diciéndole: «He hallado a algunos que desprecian tus órdenes y manifiestan que nuestros dioses son piedras y que no conceden nada a los que los adoran». Al oír esto el gobernador ordenó que los siervos de Dios fuesen conducidos a su presencia.

3. Llevados ante él les increpa el gobernador: «Sois vosotros quienes despreciáis el culto de nuestros dioses y engañáis a todo el pueblo, para que se aparten de sus sacrificios?». Le responde San Acisclo: «Nosotros servimos a nuestro Señor Jesucristo, no a demonios o a inmundas piedras». El gobernador Dión replicó: «¿Sabes qué castigo hemos ordenado que sufran quienes no quieran hacer sacrificios?». San Acisclo respondió: «Y tú, gobernador, ¿has oído qué castigo tiene preparado el Señor Jesucristo para vosotros y para vuestros príncipes?».

4. Por su parte, al oírlo Dión comenzó a rugir con furia diabólica contra el mártir de Dios y mirando a Santa Victoria dijo: «Siento lástima de ti, Victoria, como de mi propia hija. Acércate, pues, a los dioses y adóralos, para que sean propicios con tus pecados y te libren del error que sufres. Pero, si no quieres, te haré padecer tormentos muy duros». Santa Victoria contestó: «Gobernador, me haces un gran favor, si haces cumplir en mí lo que has dicho». Entonces Dión se dirigió a San Acisclo: «Acisclo, piensa en la maravilla de tu edad, no vaya a ser que mueras». Le respondió San Acisclo: «En quien pienso es en Cristo, que me creó del barro de la tierra. En cambio, tú por tu ignorancia intentas empujar a los hombres a adorar imágenes hechas a mano, que no tienen en sí ni ojos ni sentido».

5. Dión lleno de ira ordenó arrojarlos a lo más hondo de los calabozos. Metidos allí, meditaban las palabras de Dios; y he aquí que se les aparecieron cuatro ángeles llevándoles el alimento de salvación. Al ver los santos mártires a los ángeles del Señor dijeron: «Señor Dios nuestro, que eres Rey Celestial y médico de las heridas ocultas, sabemos que no nos abandonarás, sino que te has acordado de nosotros y nos has enviado por medio de tus ángeles el alimento del cielo y nos hemos saciado con el manjar redentor».

6. Mientras esto sucede, Dión mandó sacar de la cárcel a los siervos de Dios. Llevados a su presencia, les dijo Dión: «Hacedme caso y sacrificad a los dioses, a fin de que no sufráis muy crueles suplicios». Le respondió San Acisclo: «¿A qué dioses nos mandas sacrificar, Dión? ¿A Apolo y Neptuno, falsos e inmundos demonios?, y ¿a qué dioses nos obligas a adorar? ¿A Júpiter, príncipe de los vicios, o a la impúdica Venus o al adúltero Marte? ¡Lejos de nosotros adorar a unos dioses a quienes nos horroriza imitar! Yo, en cambio, confieso ante el pueblo presente, congregado por ti y proclamo los nombres de los santos, cuya comunión trato de alcanzar, para que todos los oigan. ¿A quién comparas tú, Dión, con el primero de todos los apóstoles, San Pedro, que es la columna de la iglesia? ¿A quien se debe escuchar, a él o a Apolo, que es la perdición del mundo? Dime, Dión, ¿A quién comparas con los profetas y con los mártires? ¿Quizá al belicoso Hércules, que vivió como un criminal y cometió en la tierra innumerables horrores? Dime, Dión: ¿a quién prefieres venerar, a Jezabel que dio muerte a inocentes, o a Santa María Virgen, que engendró al Salvador, nuestro Señor Jesucristo, permaneciendo virgen antes del parto y virgen siempre gloriosa después del parto? Avergüénzate, Dión, porque no es a Dios a quien adoras, sino a ídolos sordos y mudos».

7. Entonces ordenó el muy impío Dión que los santos mártires fuesen sometidos a torturas, que San Acisclo fuese azotado con látigos y que Santa Victoria fuese golpeada en las plantas de los pies. Cumplido esto, ordenó llevarlos de nuevo a la cárcel diciendo: «Que sean encerrados, hasta que piense con qué castigo voy a atormentarlos». Al día siguiente, sentado en el tribunal, mandó que hicieran venir de la cárcel a los siervos de Dios. Los soldados fueron y los trajeron. Los fieles, al ver que los siervos de Dios eran conducidos al pretorio atados, clamaban en voz alta diciendo: «Señor Dios, ayúdalos, porque en Ti han puesto su refugio». Dión, sin embargo, ordenó que fuesen llevados ante el tribunal y contemplándolos con rostro amenazador mandó a los ministros, que le asistían, que encendieran el horno y que arrojasen allí a los siervos de Dios.

8. Una vez encendido el horno, son conducidos los santos mártires, elevando alegres sus ojos al cielo y esperando con confianza la misericordia de Dios. Al llegar al horno, se santiguaron con la señal de la cruz de Cristo y entraron en el fuego. Una vez que entraron allí, alababan y bendecían a Dios. Los ángeles del Señor, asistiéndolos en medio del fuego, glorificaban con ellos a Dios con alabanzas, de modo que casi todos los asistentes oyeron sus voces; pronto anunciaron al gobernador los que encendían el horno: «Gobernador, los hemos oído en el horno cantando salmos y diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres de buena voluntad"» .

9. Al oír esto el gobernador Dión dio orden de sacar rápidamente a los siervos de Dios del horno de fuego ardiente. Viendo el malvado Dión que no les había hecho daño el fuego y que no había tocado ninguna parte del cuerpo de ninguno de ellos, quedó totalmente extrañado, y cubriéndose de confusión su rostro, les habló diciendo: «Desgraciados, ¿dónde habéis aprendido tanto arte de brujería, para que el fuego no os haga daño? Dejad de una vez vuestro arte de magia y venid, adorad y haced sacrificios a los dioses, para que de nuevo os sean favorables. Y tú, Victoria, dime, ¿en quién tenéis confianza vosotros, que persistís en soberbia tan grande?, y ¿qué decís en vuestra defensa?, y ¿qué esperáis?». Le contestó Santa Victoria: «¿No te hemos dicho, espíritu inmundo, asesino, gusano, que nuestro Padre, Señor y Salvador es Cristo, que nos da la victoria para vencer a aquellos, que no lo conocen y vuestras abominaciones, por las que habéis sido seducidos a adorar dioses falsos?».

10. Ordenó entonces el gobernador a sus servidores que ataran a sus cuellos piedras grandes y los echaran al río. Así hicieron; los echaron al río y fueron recogidos por los ángeles y caminaban sobre las aguas del río, alabando y bendiciendo a Dios; y mirando al cielo y orando dijeron: «Señor Jesucristo, rey de todos los siglos, que siempre asistes a quienes te invocan y no abandonas nunca a quienes te buscan, ayúdanos ahora a nosotros tus siervos y, mostrando tus maravillas, recíbenos en esta hora y pon en estas aguas tu santa cruz y el vestido de la inmortalidad, porque Tú eres el que caminaste sobre las aguas del río y las bendijiste, para que, después de ser purificados por el bautismo de regeneración, merezcamos ser limpiados del pecado que hay en nosotros. Ilumínanos, Señor, con tu santa luz y revístenos del esplendor de tu gloria para que te glorifiquemos por los siglos de los siglos».

11. Y mientras los santos hacían esto, aproximadamente a la medianoche, estando ellos en las aguas del río, les llegó una voz desde el cielo que decía: «El Señor ha oído vuestra súplica, siervos fieles, y os ha concedido lo que pedíais». Y mientras sucedía esto, inmediatamente apareció una nube brillante por encima de sus cabezas y vieron mostrarse de repente la gloria de Cristo y delante de Él a sus santos ángeles en medio de suave y oloroso incienso, entonando himnos; al verlos los santos mártires dijeron alegres: «Hijo de Dios vivo, Jesucristo, invisible, inmaculado, que has bajado hoy de las Alturas sobre estas aguas del río con la gloria de los ángeles y nos has revestido de la inmortalidad y la resurrección, te bendecimos, te alabamos, te damos gloria a Ti, que con el Padre y el Espíritu Santo con indivisible majestad posees el Reino, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén».

12. Después de la oración, saliendo del río, volvieron a la cárcel llevados por los santos ángeles. Y oyendo el gobernador que habían vuelto a la cárcel, ordenó que fuesen conducidos a su presencia. Y mandó que se trajeran ruedas y que ataran a cada uno en una rueda y que prendieran fuego debajo de las ruedas y que derramaran aceite por encima del fuego, para que los santos mártires fueran consumidos más rápidamente. Hecho esto, hicieron girar las ruedas y los cuerpos de los santos eran desgarrados. Volviendo su mirada hacia el cielo dijeron los santos: «Te bendecimos, Dios nuestro, que estás en los cielos, y te damos gracias, Señor Jesucristo; no nos abandones en esta lucha; extiende tu mano y toca este fuego que levanta sus llamas contra nosotros y apágalo para que el impío Dión no llegue a burlarse de nosotros».

13. Al tiempo que decían esto, saltó de repente el fuego y dio muerte a mil quinientos cuarenta idólatras. Pero los santos mártires reposaban sobre las ruedas como sobre lechos mullidos. Los ángeles les asistían. Al ver el malvado Dión tan grandes portentos ordenó que bajaran de las ruedas a los siervos de Dios. Una vez bajados, mandó que le fuesen presentados y les habló así: «Basta ya, desgraciados, ya habéis hecho gala de todas vuestras artes mágicas. Venid, al menos ahora, y acercándoos haced sacrificios a los dioses poderosos que os aguantan». A lo que San Acisclo respondió: «Insensato, hombre sin cabeza y sin temor de Dios, con tu ceguera no ves las maravillas de Dios, hechas por el Padre celestial con el Unigénito y su coetemo Hijo Nuestro Señor Jesucristo, que libera a todos sus siervos de vuestras manos pecadoras».

14. Entonces Dión, lleno de ira, apartando a San Acisclo, ordenó que le fuesen cortados los pechos a Santa Victoria. Realizado esto, Santa Victoria exclamó: «Dión, corazón de piedra, alejado de toda la virtud de Cristo, has ordenado que me cortasen los pechos. Mira y contempla cómo en lugar de sangre sale leche». Y mirando hacia el cielo Santa Victoria dijo: «Te doy gracias, Señor Jesucristo, rey de los siglos, que te has dignado concederme que todas las ataduras de mi cuerpo se rompan por tu nombre. Sé, en efecto, que ya es la hora en que quieres que abandone este mundo y llegue a tu gloria». Y habiendo dicho esto, el malvado Dión mandó encerrarlos en la cárcel. Tras esto llegaron hasta ella todas las mujeres, al oír los suplicios que había soportado, trayendo muchos de sus bienes para consolarla y la hallaron sentada y meditando las palabras de Dios. Al punto postrándose a sus pies, los besaron y Santa Victoria hablaba con ellas sobre los misterios sagrados. Ellas, escuchándola, admiraban su fortaleza, de manera que siete de las mujeres creyeron en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo.

15. Llegada la mañana, ordena el malvado Dión que le sean traídos. Cuando le fueron presentados dijo a Santa Victoria: «Victoria, ha llegado tu hora; acércate y conviértete a los dioses. Si no quieres, te quitaré la vida». Santa Victoria contestó: «Impío Dión, ya no tendrás descanso ni en este mundo ni en el otro». Ante esto Dión, no pudiendo soportar la ofensa, ordenó que le arrancaran la lengua. Pero Santa Victoria alzó sus manos al cielo y dijo: «Señor, Dios mío, creador de toda bondad que no has abandonado a tu sierva, mírame ahora desde tu santo trono y haz que muera en este lugar, porque ha llegado la hora de que descanse en Ti». Y habiendo hecho esta oración, se oyó una voz desde el cielo que decía: «Venid vosotros, limpios y sin mancha, que habéis sufrido mucho; tenéis abierto el Paraíso y preparado el Reino de los Cielos. Pues todos glorifican y bendicen al Padre por vosotros, porque desde el comienzo habéis sufrido mucho por mí. Y todos los justos se regocijan al conocer vuestro martirio». Y de nuevo se oyó una voz que les decía: «Venid hacia mí, siervos míos, y recibiréis las coronas eternas y los premios de vuestro sacrificio».

16. Dión, al oír esta voz desde los cielos, mandó que le arrancaran a Santa Victoria la lengua, porque, mientras sucedían estas cosas, todavía no se había cumplido lo que había ordenado hacer tiempo atrás. Y después que le fue arrancada la lengua, tomando el trozo cortado se lo echó a la cara e hiriendo su ojo se lo dejó ciego y gritó con fuerte voz: «Desvergonzado Dión, que yaces en las tinieblas, deseaste comer una parte de mi cuerpo y arrancarme la lengua, que ha bendecido a Dios; merecidamente has perdido la vista y, llegando hasta tu rostro, la palabra del Señor ha cegado tus ojos». Dión, no soportando el insulto, ordenó que fuese asaeteada y, tras ser lanzadas dos flechas contra su cuerpo y otra a su costado, entregó su espíritu alabando a Dios.

17. De otra parte mandó que San Acisclo fuese degollado en el anfiteatro. Tras su degollación llegó una mujer muy cristiana llamada Miniciana, que desde su infancia amaba a Dios, y recogió con honor los cuerpos de los santos e hizo a San Acisclo un sepulcro en su casa y a Santa Victoria junto al puerto del río; y así enterró los cuerpos de los Santos Acisclo y Victoria con el honor de la paz. Allí se realizan muchos milagros para gloria del nombre de Cristo.

18. Con la ayuda de Nuestro Señor Jesucristo. A Él el honor y la gloria, la virtud y el poder por los siglos de los siglos. Amén.

Riesco Checa, Pilar, Pasionario Hispánico. Ed. Universidad de Sevilla. Sevilla, 1995, pp 5-17.


Fuente: www.hispanomozarabe.es