miércoles, 29 de octubre de 2014

Mons. Timoteo participó en la fiesta patronal de la catedral de Craiova (Rumanía)


A invitación de S.E. Ireneo, Arzobispo de Craiova y Metropolitano de Oltenia, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, participó los días 25 y 26 de octubre de 2014 en la fiesta patronal de la catedral metropolitana de San Demetrio Megalomártir de Craiova.

El 25 de octubre se celebró el Oficio de Vísperas con Litia por parte de S.E. Ireneo y otros jerarcas invitados (Mons. Emiliano Lovișteanul, obispo vicario del Arzobispado de Râmnic, y Mons. Timoteo, obispo de España y Portugal) y una sinaxis de sacerdotes y diáconos. Después de la homilía de S.E. Ireneo tuvo lugar una procesión con la urna que contiene las santas reliquias de los Santos Sergio, Baco y Taciana y las del Patriarca Nifón, que fueron traídas a la catedral metropolitana hace 65 años.

El segundo día, el domingo 26 de octubre, se celebró la Divina Liturgia por parte de una sinaxis de jerarcas (S.E. Lorenzo, Arzobispo de Sibiu y Metropolitano de Transilvania; S.E. Ireneo, Arzobispo de Craiova y Metropolitano de Oltenia; S.E. Barsanufio, Arzobispo de Râmnic; Mons. Nicodemo, obispo de Severin y Setrahaia; Mons. Sebastián, obispo de Slatina y Romanați; Mons. Timoteo, obispo de España y Portugal; y Mons. Emiliano Lovișteanul, obispo vicario del Arzobispado de Râmnic), sacerdotes y diáconos.

Junto a Mons. Timoteo asistió a las celebraciones de la histórica catedral metropolitana de Craiova una delegación de España formada por el Sr. Agustín Jiménez Crespo, alcalde de la localidad de Noblejas (Toledo, Castilla-La Mancha); el Sr. Ángel Antonio Luengo Raboso, vicealcalde de esa localidad; y el Sr. Julio Antonio Gómez Martín, arquitecto, que se encontraban de visita de trabajo en Rumanía.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

martes, 28 de octubre de 2014

Actividades de S.E. Policarpo en el mes de octubre de 2014



Ofrecemos a continuación un resumen de las actividades desarrolladas por S.E. Policarpo durante este mes que termina:

04/10: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

05/10: Celebró en la Catedral la Divina Liturgia Pontifical del Domingo II de Lucas. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las h. 13:00, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

07-08/10: Participó como coorganizador y poniente en el Congreso Ecuménico Internacional: “Atenagoras I y Pablo VI, Jerusalén 1964; Bartolomé I y Francisco I, Jerusalén 2014; las relaciones entre Ortodoxos y Católicos hoy”, organizado por la Comisión Inter-diocesana por el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso de la Conferencia Episcopal Catalana, la Sacra Metrópolis Ortodoxa de España y Portugal, la Comisión por el Ecumenismo y el Diálogo Interreligioso de la Archidiócesis de Barcelona y la Dirección General de Asuntos Religiosos de la Generalidad de Cataluña.

08-12/10: Fue representado por el Rvdmo. Archimandrita Demetrio, Vicario Metropolitano, en el III° Congreso Internacional del Patriarcado Ecuménico en el ámbito de la Sanidad hospedado por la Sacra Metrópolis de Rodas (Grecia).

11/10: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

12/10: Presidió desde el Trono Episcopal a la celebración en la Catedral de la Divina Liturgia del Domingo IV de Lucas, Fiesta de los Santos Padres del VII° Concilio Ecuménico y de la Santísima Virgen del Pilar. Seguidamente por invitación de nuestros Reyes participó en la recepción ofrecida en el Palacio Real en ocasión de la Fiesta Nacional de España.

13/10: Asistió en la sede de las “Misioneras de la Unidad” (Madrid) en el acto de apertura del nuevo curso bíblico-ecuménico 2014-2015.

14/10: Asistió en la Catedral a la celebración de la Divina Liturgia por la gran Fiesta litúrgica de la Protección de la Santísima Madre de Dios, según el calendario juliano, y de la Santa Parasceva de Iaşi.

15/10: Recibió en su despacho el Rvdo. Arcipreste Bogdán, Párroco de nuestras Parroquias de Alcorcón y Getafe, acompañado por el Subdiácono Andriy, Seminarista por correspondencia en Ucrania y próximamente diácono de dichas Parroquias nuestras.

18/10: Asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

19/10: Acompañado por los Reverendos Arcipreste Iván y Protodiácono Ihor llegó en Villarrobledo (Albacete), donde en el Templo de nuestra Parroquia de la Protección de la Santísima Madre de Dios celebró la Divina Liturgia Pontifical en ocasión de su reciente fiesta patronal (14/10), seguida por el Oficio Sagrado de la Bendición del Agua. Seguidamente participó en el almuerzo festivo comunitario ofrecido por parte del Párroco Rvdo. Arcipreste Petro y el Consejo Parroquial.

23/10: Acompañado por el Rvdmo. Archimandrita Demetrio, Vicario Metropolitano, colaboró en su despacho con el Ilmo. Dr. Secretario Ejecutivo de la FEREDE.

24/10: Junto con los clérigos de la Catedral celebró el Sacramento del Oleo Santo.

25/10: Invitado por la Curia Madrileña asistió en la Iglesia Catedral de Madrid a la celebración de la Divina Liturgia Pontifical, con la cual tomó posición como nuevo Arzobispo Metropolitano de Madrid el Excmo. Y Rvdmo. Mons. Carlos Osoro Sierra, hasta hora Arzobispo-Metropolita de Valencia. Por la tarde asistió en la Catedral a la celebración de las Vísperas del Domingo.

26/10: Celebró en la Catedral la Divina Liturgia Pontifical del Domingo VI° de Lucas, que este año coincidió con la Fiesta del Santo Gran Mártir Demetrio el Mirovlita y Taumaturgo, con-patrono de nuestra Catedral. Seguidamente asistió en la Catedral a la celebración, a las h. 13:00, de la Divina Liturgia de nuestra Parroquia Ortodoxa Ucraniana de Madrid.

28/10: Presidió en la Catedral a la celebración del Oficio Sagrado de Doxología en ocasión de la IIª Fiesta Nacional Helénica de las Victorias.

29/10: Acompañado por el Rvdmo. Archimandrita Demetrio, Vicario Metropolitano, asistió en la inauguración de la exposición: “V° Centenario de la Biblia Políglota Complutense”, organizada por la Universidad Complutense de Madrid en la Biblioteca Histórica “Marqués de Valdacilla” de Madrid. Uno de los principales trabajadores en esta obra fue el cretense Demetrio Ducas, enseñante de griego en la antigua Universidad Complutense en Alcalá de Henares.


Fuente: Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)

lunes, 27 de octubre de 2014

"Limosna y filantropía en la Iglesia. La comprensión teocéntrico-eclesial de la solidaridad social". Artículo de S.E. Policarpo


Parámetros bíblicos sobre el tema  

La investigación ha demostrado que el término “limosna”, del griego ἐλεημοσύνη, era desconocido en la literatura griega antigua. La Traducción de los Setenta usa el término para designar la obra filantrópica y la recompensa de Dios hacia el hombre. La limosna de Dios hacia el hombre, además, constituía el modelo para la limosna del hombre hacia su prójimo. Este último concepto de limosna, sin embargo, se presenta en el Antiguo Testamento como una práctica religiosa y no simplemente social.

La dimensión religiosa de la limosna aparece, en principio, por la Ley divina. Pero el interés reside igualmente en la relación de la limosna con la vida litúrgica de Israel. A ello insta la Ley durante la celebración pascual, y a ello anima Tobit a su hijo a hacer durante la celebración de Pentecostés. Ello, también, es testimoniado en la ceremonia de restablecimiento del Arca de la Alianza por David, durante el acto de celebración de los ácimos en Jerusalén, reinando Ezequías, y durante la celebración del “día santo” en tiempos de Esdras. En todos los casos mencionados de limosna durante la celebración de un evento cultual dominarían, seguramente, las afirmaciones de los Proverbios: “Presta a Dios, quien se apiada del pobre; y según su dádiva, se le retribuirá… Quien da a pobres, no carecerá de nada” (Prov. 19, 17 y 28, 27) y de la Sabiduría de Sirac: “Fuego inflamado extinguirá el agua; y la limosna expiará los pecados… Encierra limosna en tus recámaras, y ella te sacará de todo mal” (Sir. 3, 30 y 29, 12).

Por ello el caritativo “es bienaventurado” y abastecido con la seguridad de que Dios “no apartará de él su rostro”. La relación, pues, entre las ceremonias litúrgicas y la limosna en el Antiguo Testamento se empapa, evidentemente, de la convicción de que “el que hace limosna” ofrece a Dios “sacrificio de alabanza”. Esta verdad se pasa al Nuevo Testamento, en el cual se declara que la limosna hacia el prójimo constituye una de las causas de “gloria del Señor” (2 Cor. 8, 19).

En el Nuevo Testamento, sin embargo, se adopta también el sentido general de la caridad, de acuerdo con la terminología veterotestamentaria: “Hacer limosna” y “dar limosna”, significados que se aproximan más a la literatura rabínica. En ambos los casos la limosna es relacionada con la oración, la cual completa y refuerza, tal y como resalta el Apóstol Pedro al centurión Cornelio. Este testimonio, sin embargo, sobre las limosnas de Cornelio, las cuales “subieron como memorial en el acatamiento de Dios” (Hechos 10, 4) – (es decir, para que Dios no se olvidase de Cornelio) – evidencia un marco litúrgico preciso. Además de ello, también la expresión “delante de Dios” en el Nuevo Testamento remite a un marco de oración.

Dentro del marco bíblico-teológico mencionado, no sorprende la declaración del Apóstol Pablo sobre que la limosna constituye un “servicio sagrado” (“λειτουργία”) el cual “se desborda en múltiples hacimientos de gracias a Dios” (2 Cor. 9, 12). Esta terminología es evidentemente cultual y no dista de la relación veterotestamentaria entre limosna y ceremonia ritual. Por otro lado, no se ha de considerar trivial el hecho de que la enseñanza del Señor sobre la verdadera limosna antecede a Su enseñanza sobre la oración, mientras que también el Apóstol Pablo se refiere a la relación de “misericordia hacia Su pueblo” con la “oblación”, es decir, el sacrificio en el templo.

La relación entre la limosna y el culto a Dios no es la única herencia del Antiguo Testamento sobre el tema de la solidaridad con el prójimo: La correspondencia hacia Dios y la creación de “tesoro en el cielo” son vertientes de la enseñanza del Señor sobre la limosna, las cuales “traspasan” al Nuevo Testamento los correspondientes significados veterotestamentarios, y es seguro que denotarían la obra filantrópica de la Iglesia cristiana.

La falta de espíritu misericordioso y filantrópico es reprobada por el Apóstol Pablo cuando, principalmente, se manifiesta con ocasión de la “cena del Señor”: la Divina Eucaristía. Este testimonio exige una atención especial, porque evidencia que el Apóstol esperaba de los destinatarios de su Epístola que mostrasen su filantropía especialmente y en concreto durante esta circunstancia. Es por ello que protesta duramente al observar que la ejecución de la Eucaristía se acompaña de falta de espíritu filantrópico.

Divina Eucaristía y filantropía

Los testimonios de los Hechos sobre el tema de la limosna y la filantropía se condensan en las conocidas declaraciones sobre la propiedad común. Merece especial atención, sin embargo, la constatación de una cohesión entre la Divina Eucaristía y la propiedad común: “Y todos los que habían abrazado la fe vivían unidos, y tenían todas las cosas en común” (Hch. 2, 44). El Apóstol Pablo revela que la sinaxis de los creyentes “en un mismo lugar” explica evidentemente el marco temporal, dentro del cual se desarrollaba la acción filantrópica de la recién constituida Iglesia: El testimonio de que los bienes “los ponían a los pies de los apóstoles” no es posible que remita a ninguna otra reunión – en presencia de los Apóstoles – que no fuera la Divina Eucaristía. Sabemos que la primera comunidad cristiana de Jerusalén se reunía a diario alrededor de la misma mesa: “Unánimemente… partiendo el pan… tomaban el sustento con regocijo y sencillez de corazón” (Hch. 2, 46). El sentido de la unión durante la sinaxis eucarística es resaltado con el término “comunión” (κοινωνία). Los primeros cristianos “perseveraban asiduamente en la doctrina de los apóstoles y en la comunión, en la fracción del pan y en las oraciones” (Hch. 2, 42).

Estos testimonios remiten a la celebración de la Divina Eucaristía por los primeros cristianos, de acuerdo con la “cena del Señor”, del cual procede la terminología eucarística de la “fracción del pan”. Paralelamente, sin embargo, estos primeros testimonios eucarísticos revelan también el carácter social de la “fracción del pan”, es decir, del ofrecimiento de alimento hacia los muchos miembros pobres de la Iglesia cristiana primitiva. En efecto, a los problemas surgidos en concreto durante las sinaxis se refiere el pasaje Hechos 6, 1: la “murmuración de los helenistas” porque, en el transcurso de las sinaxis eucarísticas diarias, los cristianos hebreos no atendían como debieran a las viudas de los helenistas en el suministro de los alimentos.

Esta práctica eucarística de la asociación entre la “fracción del pan” y la ayuda social para los pobres era el equivalente a la hebrea del “plato del pobre”, el cual compartían a diario, y la “cesta del pobre”, la cual compartían los viernes de cada semana, es decir antes de la celebración del sábado. Observamos, pues, que en la Iglesia cristiana primitiva de Jerusalén, la Eucaristía marchaba a la par de la ayuda social, hecho que se relaciona con prácticas equivalentes del Judaísmo. La diferencia reside en el cambio de día: Para la Iglesia cristiana, la relación de la Divina Eucaristía con la “cena de caridad” (la comida para los pobres) no se realiza el día anterior al sábado, sino el domingo, en el cual, por otro lado, se realizaba también la “colecta” (λογία) de la Iglesia (1 Cor. 16, 2).

Los testimonios citados de los Hechos iluminan la forma de realización de la filantropía en la Iglesia Apostólica. Consideramos, de hecho, que esclarece el testimonio sobre limosna de la Epístola Católica de Santiago, una epístola que parece que estaba dirigida a la sinaxis litúrgica. La “obra” de la limosna queda exceptuada como el suplemento imprescindible, de tal manera que la fe no resulte “muerta”. Y no es causal el paradigma de “fe acompañada de obras”, el cual menciona el escritor de la epístola: Que Abrahán “fue justificado” ofreciendo a Isaac su hijo sobre el altar. La adición de la limosna en conjunción con una praxis de culto a Dios ciertamente no es casualidad.

En la Epístola a los Gálatas, el Apóstol Pablo hace referencia a la decisión del Sínodo Apostólico de Jerusalén (48/49 d.C.) de que los pobres fuesen ayudados, añadiendo que “se esmeró en hacerlo”. Se sobreentiende que Pablo interpreta esta decisión no como un compromiso personal, sino como una obra precisa para todo el cuerpo eclesiástico. Esta obra, no obstante, no constituye una simple iniciativa social de la Iglesia primitiva. San Pablo lo llama “servicio sagrado” (vid. arriba), pero también “comunión” de los misericordiosos con aquellos que alcanzan la misericordia. Y el significado de “comunión” remite a una unidad más profunda, la cual no salvaguardan las relaciones humanas diarias, sino la fe común, tal como se expresaba en la vida religiosa de estas primeras comunidades eclesiásticas. El Apóstol Pablo utiliza una sola vez el término de “colecta” significando la obra filantrópica de las Iglesias de Galacia e Corinto. Se trata de un término desconocido en los Setenta, el cual sin embargo aparece en papiros con el significado de “filantropía religiosa”, la filantropía que se muestra entre los miembros de un conjunto social. Parecidos testimonios existen sobre el entorno religioso del Judaísmo de la Diáspora. Digno de mención, no obstante, es el testimonio del citado texto paulino sobre el tiempo de realización de la “colecta”: “Cada primer día de la semana, cada uno de vosotros reserve en su poder y vaya atesorando lo que lograre ahorrar, no sea que cuando llegue yo, se hayan de hacer entonces las colectas” (1 Cor. 16, 2).

El consejo del Apóstol de reunir el dinero “durante los domingos”, de tal forma que la colecta no sea hecha precipitadamente, remite a la sinaxis litúrgica del domingo, es decir, a la realización de la Divina Eucaristía. Durante, pues, de la sinaxis eucarística dominical se manifestaba la obra filantrópica de la Iglesia primitiva. Y como resalta San Juan Crisóstomo, interpretando en citado fragmento del Apóstol, la disposición a la realización de la “colecta” ese día en concreto sería mayor en razón de la “comunión de los sobrecogedores e inmortales sacramentos” (San Juan Crisóstomo, Comentario a la Epístola a los Corintios, MPG 61, col. 368).

Este marco litúrgico de realización de la limosna justifica la terminología paulina sobre la citada acción filantrópica: “servicio sagrado” (λειτουργία), “comunión” (κοινωνία), “ministerio” (διακονία), “bendición” (εὐλογία), “gracia” (χάρις) y “fruto” (καρπός). Estos términos remiten probablemente a un marco religioso y no jurídico. Por esto, tal vez, el Apóstol utiliza tan sólo una vez el término “colecta” (λογία), término que es básicamente jurídico. Por otro lado, a la gracia de tomar parte en este socorro destinado a los santos (es decir la “colecta”, 2 Cor. 8, 4), San Pablo lo llama “bien acogida” (εὐπρόσδεκτον), terminología que muy probablemente se aviene al significado del sacrificio litúrgico. Pero también en la Epístola a los Hebreos, el Apóstol proclama que la “beneficencia” (εὐποιία), es decir la atención filantrópica, constituye “sacrificio”, con el cual “se complace Dios”. La misma sacralidad sobre aquél que realiza la obra filantrópica se expresa en el caso de Epafrodito, el cual es llamado “empleado en atender la necesidad” del Apóstol Pablo.

Todos los testimonios citados demuestran que la “colecta” de las Iglesias de los Gentiles para la Iglesia-madre de Jerusalén no era solamente una forma habitual de filantropía social, sino que muestra el más profundo misterio de la Iglesia. Este ofrecimiento fue un “sacrificio de alabanza” hacia Dios, una ocasión de doxología eucarística a Él por Su gran beneficencia de aceptar a los Gentiles en Su Santa Iglesia.

El carácter teocéntrico-eclesial de la solidaridad social

El Cristianismo, como es sabido, no se dirige solamente a la mente del hombre, sino a toda su existencia. Por ello la fe cristiana no se limita a la aceptación de las verdades del Cristianismo, sino que incluye también su transformación en hechos y vida. La fe estéril e improductiva es caracterizada en el Nuevo Testamento como demoníaca: “También los demonios creen y se estremecen” (Sant. 2, 19). La verdadera fe cristiana se manifiesta con obras de caridad (Gál. 5, 6) y el ejercicio de esa caridad, como aplicación del contenido de la fe, constituye un distintivo fundamental de la vida cristiana.

Así pues, la caridad en el Cristianismo no se entiende como simple manifestación sentimental, sino como correspondencia al amor de Dios, que se hizo hombre, y como deuda al prójimo, que es imagen de Dios. Esta caridad se refiere a todo el hombre. Por ello, el apoyo en las necesidades materiales del prójimo constituye una manifestación obvia de la vida cristiana y consecuencia de la virtud de la filantropía.

Filantropía es el conjunto de actos y medidas tomadas, con los cuales se alcanza y sana el infortunio o la miseria personal o de grupo, material, ética o espiritual. Condición espiritual de la filantropía es el convencimiento sobre el que los hombres están obligados a ayudar al prójimo, el cual la necesita.

La filantropía se ha presentado a lo largo de los siglos en variadas formas. En el tiempo anterior a Cristo estaba poco desarrollada y la ejercía principalmente el Estado o también los ciudadanos.

El Cristianismo como religión, abierto a la asimilación de todo bien, tomó bastantes elementos del espíritu griego, y junto a las costumbres hebreas desarrolló su propia ética, la cual fue esencialmente teocéntrica. La filantropía resultó ser una virtud, la cual principalmente aspira a imitar la postura de Dios, más que como manifestación de sentimientos humanitarios o de compasión hacia los necesitados. La caridad cristiana, hacia la cual se aproxima el sentido antiguo de la filantropía, tomó un sentido más religioso en la Iglesia de los primeros siglos. La enseñanza que estableció el carácter teocéntrico de la filantropía fue la predicación del Señor “el Hijo del hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos” (Mc 10, 45/Mt 20,28). Así, el filántropo se convierte en siervo de Dios, como Dios tomó forma de siervo. Dios no manifestó su amor para el hombre por criterios egoístas, sino para que éste pudiera ser salvado. En ello se halla la base del altruismo, de la caridad desinteresada, de la filantropía cristiana.

El Señor enseñó a sus discípulos a amarse los unos a los otros, así como Él los amó (Juan 15, 12). Dios es el modelo y la creación ha de imitar a su Creador. De acuerdo a las palabras de Jesús: “Un nuevo mandamiento os doy: Que os améis unos a otros como yo os he amado; que también vosotros os améis mutuamente. En eso conocerán todos que sois discípulos míos, si os tuviereis amor unos a otros” (Juan 13, 24-35).

La predicación sobre el amor universal se convierte en la contraseña de los discípulos de Cristo y la piedra fundamental de la Iglesia primitiva. No constituía simplemente un concepto teórico abstracto, sino una virtud aplicada. Los creyentes son instados a ejercer la limosna hacia los necesitados, los extranjeros y los huérfanos, y a desarrollar el sentimiento de igualdad y justicia social y racial. El ejercicio de la filantropía no había de ser resultado de presiones, intenciones o criterios egoístas, sino fruto de la libre voluntad. Este concepto revolucionario sobre la filantropía inspiró entusiasmo por la realización de obras de caridad y se materializó con la instauración de múltiples fundaciones.

Además, la filantropía aspiraba a satisfacer no solamente al propio hombre caritativo, sino mayormente a la fuente misma de la filantropía: a Dios. La filantropía cristiana abrazó a todos los hombres, puesto que el hombre es la suprema creación de Dios. La diferencia entre el mundo antiguo grecorromano y el Cristianismo era que el primero consideraba al hombre básicamente como un ser social y político, mientras que el segundo como imagen de Dios el cual, como el hijo pródigo, fue llamado nuevamente a la casa del su padre a través de la filantropía del único verdadero filántropo por excelencia: Jesucristo.

La Iglesia Apostólica organizó instituciones filantrópicas y se ocupó de los pobres, de las viudas y de los huérfanos. Organizaba comidas comunes, y los cristianos impulsaban su ayuda para ellos, así como para con otros, en la Iglesia local. Creían ser miembros vivientes de un mismo cuerpo. El concepto de la caridad había tocado las almas de los creyentes en tal grado, que la filantropía activa se hizo tarea de todos. A los pobres se les consideraba, tal como mencionan los Cánones Apostólicos: “templos de Dios”, y fue introducido el sistema del diezmo, de tal modo que la Iglesia tuviera reservas suficientes para realizar su misión filantrópica. Los miembros de la Iglesia eran alentados a ofrecer los primeros frutos de sus cosechas, los llamados “aparjés” (ἀπαρχές), para los pobres.

La filantropía cristiana se institucionalizó muy pronto y el Obispo era responsable de tareas de organización para la filantropía de la Iglesia. Había que mostrar a los huérfanos el cuidado del padre, a las viudas la atención y la protección de los maridos, compasión a los discapacitados, ofrecer refugio a los extranjeros, alimento a los hambrientos, agua a los sedientos, visitar a los enfermos, ayudar a los presos.

La Iglesia fundó una gran tradición de obras filantrópicas, tal y como testimonian muchos textos históricos. La legislación eclesiástica aseguró la construcción de fundaciones filantrópicas, tales como hospitales, casas de caridad, asilos de ancianos e instituciones similares. La obra filantrópica de la Iglesia no era, sin embargo, tema de frío legalismo, que en teoría puede decir mucho pero en la práctica ser muy poco. Los creyentes no necesitaban leyes que los presionasen a manifestar su amor por el hermano que sufre. Desde el Obispo hasta el más simple de los creyentes, la filantropía constituía su atención diaria. En muchas ocasiones el Obispo se coloca al frente de sus fieles mostrando así el cuidado de toda la Iglesia por la filantropía. Toda la enseñanza ética de la Iglesia sobre la filantropía se desarrolló y fue incorporada a sus divinas liturgias, a los escritos patrísticos, a la enseñanza dogmática y a sus Cánones, y se unificó a todo ello.

No era raro encontrar a clérigos cuyo continuada atención diaria era ocuparse del hombre, del hombre considerado en su plenitud, y de lo que a éste afectase en su vida: Sus relaciones con la familia, con sus compañeros de trabajo, con la sociedad, con el Estado. Los Santos Padres de la Iglesia mostraban su atención por el hombre de diversas maneras y con diversas actuaciones. El desarrollo de la personalidad y dignidad de cada persona, joven y viejo, sano o enfermo, cristiano o no, era la principal ocupación de muchos clérigos y monjes. El camino que conduce a la divinización (θέωσις) final es la caridad-filantropía. Porque “tanto más ama uno a Dios, cuanto más se introduce dentro de Él”, tal como escribió Clemente de Alejandría (¿Quién es el hombre rico que se salvará?, cap. 27).

La filantropía estuvo muy desarrollada durante la época bizantina. Todos los grandes Padres de la Iglesia en su predicación recomendaban e incitaban la justicia y la realización de buenas obras. Los cristianos y la Iglesia hubieron de esforzarse en gran medida para el alivio de los desdichados y agobiados. Monumentos eternos de la cultura espiritual bizantina y particularmente de la conciencia social cristiana en los tiempos bizantinos son las diversas fundaciones benéficas y filantrópicas, las cuales fueron fundadas por la Iglesia y por el Estado y fueron inspiradas por el espíritu y el ejemplo luminoso cristiano eclesial.  Los grandes Padres fueron innovadores, introduciendo la organización sistemática de las fundaciones filantrópicas. San Basilio el Grande utilizó la herencia de los bienes de su madre, así como las grandes donaciones de sus amigos y conocidos ricos, y aún de su anterior enemigo el emperador Valente, para fundar un conjunto de instituciones: Hospital, orfanato, casa de ancianos, alberque para los viajeros pobres y los visitantes, y hospital particular para enfermedades contagiosas, conjunto en el cual se instaló el propio Basilio el Grande.

Con brevedad hemos de hacer referencia también a las leproserías, en las cuales encontraban atención los que padecían lepra, enfermedad muy extendida en aquellos tiempos. También era importante el número de orfanatos, los cuales estaban relacionados con los monasterios. San Gregorio el Teólogo (Homilía 42) hace referencia a éstos llamándolos “sistemas de huérfanos” (ὀρφανῶν συστήματα). Por último, los cristianos de los tiempos bizantinos se destacaban también en la obra misionera y filantrópica por excelencia, la salvación de aquellos que vivían una vida de pecado. Por este motivo fundaban las “casas de arrepentidas” (τάς Μετανείας), en las cuales se ofrecían las condiciones adecuadas para hacer retornar a la vida sensata a mujeres, las cuales vivían en pecado y del pecado.

La filantropía en tiempos posteriores continuó la brillante tradición de los tiempos pasados y sistematizó la obra social en todas sus formas. Toda esta obra fue desarrollada de manera importante y fue organizada por los diferentes países con la fundación de ministerios, instituciones y organismos especializados en el subsidio y la conciencia social.


Fuente: Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)

domingo, 26 de octubre de 2014

Charla del P. Archimandrita Macario de Corfú en la Parroquia ortodoxa rusa de Madrid (Comunidad de Madrid)


El domingo 26 de octubre de 2014 tuvo lugar en la Parroquia de Santa María Magdalena (Diócesis de Corsún/Quersoneso - Patriarcado de Moscú y Toda Rusia) de Madrid una amena y dinámica charla con el P. Archimandrita Macario de Corfú. En un tono informal, el Archimandrita habló acerca de varias cuestiones relativas a la Ortodoxia: canonicidad, ecumenismo, motivos de nuestra Fe…

La mayoría de los asistentes a la charla quedó muy satisfecho debido al carácter amable y abierto del Archimandrita.


Fuente: Gabriel González

sábado, 25 de octubre de 2014

Reorganización del Consejo Nacional Armenio de España


Con la asistencia del presidente de la Federación Europea Armenia para la Justicia y la Democracia, señor Kaspar Karampetian, el 18 de octubre de 2014 se reorganizó en Madrid el Consejo Nacional Armenio de España. Igualmente, asistió a la reunión el Excelentísimo Señor Avet Adonts, embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Armenia para el Reino de España.

El CNA presentó los actuales desafíos nacionales que enfrentamos en España, y el señor Karampetian, por su parte, expresó su convicción de que la ampliación de la red de contactos, junto con la participación de personas comprometidas, contribuirán a la extensión y correcta organización de las actividades y proyectos que se pongan en marcha. Deseó éxito a los miembros del comité y agregó que la Federación Europea Armenia para la Justicia y la Democracia colaborará y apoyará decididamente las actividades del Consejo Nacional Armenio de España.

El embajador Adonts felicitó a los miembros del comité y destaco la importancia de la colaboración entre la Embajada de la República de Armenia y el CNA para tratar todas las cuestiones que afectan a la comunidad armenia de España. 

Miembros del Consejo Nacional Armenio de España: 
Albert Mnatsakanyan , Presidente
Datev Soulian , Secretario
Glenda Adjemiantz , Vocal
Loussik Roumian Alvarez, Vocal
Vartan Yeghikyan , Vocal


Fuente: Consejo Nacional Armenio de España

El español Fernando de Haro dirige una película sobre los cristianos de Egipto


Se presenta en Barcelona la película “Walking next to the wall”, una película informativa, un documental que cuenta la historia de cómo vive una de las minorías más decisivas de Oriente Próximo: los cristianos de Egipto, los coptos.

Son 10 millones de cristianos que viven en un país de mayoría islámica y han sufrido una dura persecución en los últimos años. Fernando de Haro, director de la película ha conocido la situación de los coptos en El Cairo, en Alejandría, el desierto de Wadi Natrum y la ciudad de Mynia.

Viven en circunstancias muy difíciles y bajo la presión de un gobierno que no quiere que se den a conocer lo que está ocurriendo en el país. El documental ha sido grabado, a veces, mediante cámaras ocultas y muestra cómo los coptos viven en circunstancias muy variadas. 

En la película también se ofrece la opinión sobre este tema de altas personalidades de la vida egipcia como la vicepresidenta del Tribunal Constitucional Tahani el Gebali o Osama Abd, el presidente de la Universidad de Al Azhar, la universidad sunní más influyente del mundo.

Publicamos, a continuación el Editorial de PaginasDigital.es, portal web dirigido por Fernando de Haro, quien también dirige el documental:

"Walking Next to the Wall” es una producción española de la editora de este diario, N Medio. "Walking Next to the Wall" es un película dedicada a los coptos, los cristianos egipcios, que permite comprender la situación de los bautizados de la zona. No es una película sobre una extraña minoría, un exótico grupo que reza en la lengua de los faraones, objeto que puede satisfacer a los curiosos con cierto interés romántico hacia lo oriental. Es una película que recoge el testimonio de un pueblo que está siendo martirizado y que es decisivo para comprender los retos que tiene por delante la región, la posibilidad de que exista una sociedad plural dentro del mundo de mayoría musulmana.

Lo primero que llama la atención al espectador es la magnitud de la persecución. A pesar de lo sucedido en Iraq y en Siria, la situación de los cristianos de Oriente Próximo sigue siendo algo desconocido por la mayoría de los occidentales. Las masacres, la quema de iglesias, la discriminación es constante. Y se ha incrementado tras la caía de Mubarak porque los Hermanos Musulmanes robaron muy pronto la revolución de los jazmines. En la época otomana los cristianos estaban obligados a caminar pegados a la pared (walking next to the wall). Ahora vuelve a ser así.

Los testimonios recogidos en la película provocan la sorpresa ante la respuesta de aquellos que se ven privados de derechos fundamentales: en la mayoría de los casos no responden con violencia, pero no solo eso. Los coptos, a pesar de ser golpeados severamente, no ceden a la tentación de soñar con un mundo aparte dentro del mundo civil que les permita sobrevivir. Rechazan el gueto. Es un modo de responder, a pesar del sufrimiento, lleno de inteligencia y es lógico que surja la pregunta sobre su origen.

Al espectador se le hace evidente la torpeza con la que desde Occidente se mira a Oriente Próximo y a los cristianos de la región. La defensa de los derechos fundamentales no se puede hacer de un modo abstracto con la obsesión de aplicar el modelo de una democracia laicista u occidental. El patriarca católico en el documental, por ejemplo, deja claro que la actitud de Estados Unidos ha supuesto un grave error. Ibrahim Isaac Sidrak asegura: "Es cierto que Sadam era un dictador, pero los estadounidenses tienen que dar explicaciones sobre lo que han hecho en Iraq. El país está dividido, sufre una guerra civil y los cristianos prácticamente han desaparecido".

Escuchar a las periferias puede acabar con muchos clichés. Desde luego a los espectadores de "Walking next to the Wall" les queda claro que no hay una guerra del islam contra los cristianos. En la película Osama Abd, el rector de Al Azhar, la mezquita y la universidad que sirven de referencia para todos los musulmanes sunníes, deja claro que el islam, el verdadero islam, no puede perseguir a los cristianos. La guerra es entre los musulmanes y los terroristas.


Fuente: Aleteia

Pasionario Hispánico. 13/10 (26/10) - Santos Fausto, Jenaro y Marcial, Mártires



Pasión de los santos mártires Fausto, Genaro y Marcial, que sufrieron martirio en la ciudad de Córdoba bajo el gobernador Eugenio, el día quince de Octubre.


R/. Gracias a Dios.



2. En aquellos días, habiendo llegado a Córdoba Eugenio, de mente idólatra e inspiración perversa, pese a que daba la impresión de que se inclinaba más a hacer el censo de los cristianos que a perseguirlos, como diera la orden de adorar a los dioses, de repente estos tres, Fausto, Genaro y Marcial, con decisión valiente, sin cesar en la alabanza de Dios, le hablaron así: «Eugenio impío, ¿por qué te empeñas en odiar a los cristianos, en vez de creer? Hay que adorar a Dios y proclamarlo Dios de infinita eternidad. A Él hay que darle gracias». Entonces Eugenio, encendido con el máximo furor, dijo así: «Hombres desgraciados y perdidos, ¿qué sois vosotros?» Fausto respondió: «Cristianos, que confesamos a Cristo». Eugenio preguntó: «¿Quién es ese Cristo, a quien vosotros decís glorificar?». Contestó Genaro: «Es el solo Dios, por quien todo ha sido hecho y nosotros por Él. Y creyendo en Él solo, deseamos vivir cristianamente». Dijo Eugenio: «¿De dónde os proviene esa desatinada compenetración de decir bajo una sola inspiración que sólo hay un Dios?». Fausto contestó: «Extravío no hay sino en ti solo, que nos obligas a negar a Dios. En ti solo impiedad, que no reconoces al Hijo de Dios Padre».

3. Diciendo esto, Eugenio ordenó a los suyos: «Poned en el potro de tortura a Fausto, que tan impía e irrespetuosamente ha contestado». Genaro dijo a Fausto: «Querido y unido a nosotros en el vínculo de Cristo, con razón sufres esto por haberte asociado a las consecuencias de nuestros pecados». Fausto dijo: «¡Que vuestra compañía sea siempre la mía!». Eugenio dijo: «¿Qué conversación es esa, que ahora tenéis, que habéis respondido ambos tan impíamente?». Genaro contestó: «Donde está la confesión de Cristo, no hay ninguna impiedad. Mayor es tu desgracia, ya que nos obligas a negar al Dios vivo». Eugenio dijo a Marcial: «Veo la demencia de éstos, como si te hubieran atraído a su compañía. No te confíes a esos impíos y malvados que, aunque no han querido hacer sacrificios voluntariamente, sin embargo, incluso a la fuerza serán obligados a adorar a nuestros dioses». Marcial dijo: «Que el Dios uno e inmortal, que hizo el cielo y la tierra 3, te castigue a ti, que nos obligas a adorar maderas y piedras antes que a Dios».

4. Eugenio dijo: «Reponedlos en el potro de tortura». Hecho esto, dijo Marcial: «Oh feliz e inmortal gloria de Cristo, que se ha dignado asociarnos a ti, hermano Fausto». Eugenio ordenó: «Atormentadlos, hasta que adoren a nuestros dioses». Mientras esto se hacía, Félix dijo: «Tan difícil como es que un camello pase por el ojo de una aguja, así nos es de difícil apartarnos de la fe de nuestros padres para volvernos a tu perdición». Eugenio repuso: «Los augustos emperadores han ordenado que adoréis a los dioses». Fausto respondió: «Hay un solo Dios. Por Él todo ha sido creado y nosotros por Él. Y vosotros no tenéis dioses, sino a vuestro Padre el Diablo, que se llama Satanás». Eugenio le contestó: «Ahora te aplicaré los tormentos». Y añadió: «Que se le corten las orejas y la nariz, que se le rapen las cejas y se le saquen los dientes de arriba». Realizado esto, dijo Fausto: «Bendito es el Señor inmortal, que ahora a nosotros según las obras de esta vida nos pagará bien por mal. A ti, en cambio, desgraciado e impío, nunca te irá bien».

5. Eugenio dijo a Genaro: «¿Ves, Genaro, cuántos y qué clases de tormentos ha sufrido Fausto por persistir en sus impías palabras?». Genaro contestó: «Que esta impiedad permanezca en mí y no se rompa el vínculo de este amor y la alianza con Cristo no me abandone. Como Él nos ha redimido con su preciosa sangre, haga que seamos coronados en la eterna gloria de su alabanza». Eugenio ordenó: «Arrancadle también a éste, lo que ordenamos a aquél».

6. Cumplido esto, Eugenio dijo a Marcial: «¿Ves, Marcial, la locura de tus compañeros y qué males les sobrevienen? Así que, mira por ti y sepárate de su perversa obstinación». Marcial respondió: «Mi consuelo es lo que ellos, alegres y exultantes, atestiguan en voz alta. Por tanto ha de ser proclamado y alabado el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esta es para nosotros la Trinidad inseparable, inviolable, inaccesible, infinita, perpetua. Esa Trinidad nos aúna, para que sigamos sus pasos; tú sin embargo, violador de la paz, enemigo de la fe, no nos engañarás a nosotros, que queremos ser lo que seremos en el futuro». Eugenio dijo: -Aunque me respondas con una impiedad tan grande y con tal falta de respeto, al menos mira por ti». Marcial respondió: -Si no te enfadas, te digo cuál es nuestro consuelo». Eugenio le contestó: «¡Por los dioses inmortales y las promesas a los Emperadores, yo no me enfadaré!». Marcial dijo: «Tú mira por ti y proclama al Señor y hazte merecedor con nosotros de la gloria, del martirio y del amor». Eugenio añadió: «Dije que no me enfadaría y no lo hago. Tú cree en un solo Dios, tú confiesa a Cristo y que Él os ayude, pero a mí que nunca me suceda esto». Fausto dijo: «No merecerías otra cosa, sino ser echado a la gehena, que desde el origen del mundo ha sido preparada para tu padre, Satanás».

7. Entonces Eugenio, profundamente encolerizado, ordenó que fuesen quemados en una hoguera ritual. Habiendo sido conducidos a la hoguera ritual, así hablaron bajo una misma inspiración al pueblo: «Vosotros, queridísimos, no creáis en este Enemigo, el Diablo, de quien es ahora el tiempo. Reconoced, por el contrario, que habéis sido creados a imagen y semejanza de Dios; adoradlo y bendecidlo a Él, que es el creador de todas las cosas; no adoréis, como dicen éstos, las obras de sus manos, puesto que las maderas, las piedras, el oro y la plata son obras de las manos de los hombres. Vosotros, desechando y despreciando los castigos de éste, proclamad a Jesucristo y alabad a Dios sin cesar, incluso cada día». Y como los llevaran los sayones, por cuyas manos habían sido ensangrentados, comenzaron a echarlos al fuego. En seguida que fueron echados al fuego, exultantes, entregaron el espíritu. Y no faltó la asistencia de la Trinidad a los que no faltaba el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Os sirva de ejemplo esta lectura a vosotros para que fortalezcáis valientemente vuestro ánimo para el martirio y por medio de la pasión de éstos, deis testimonio de Cristo.

8. Sea bendito el nombre del Señor por los siglos de los siglos. Amén.


Fuente: www.hispanomozarabe.es


Conversación con el P. Archimandrita Macario de Corfú en la parroquia ortodoxa rusa de Madrid (Comunidad de Madrid)


Mañana domingo 26 de octubre de 2014 a las 14:00 tendrá lugar en los salones de la Parroquia de Santa María Magdalena (Diócesis de Quersoneso/Corsún - Patriarcado de Moscú y Toda Rusia), sita en el número 48 de la madrileña Gran Vía de Hortaleza (metro Pinar del Rey), una interesantísima conversación con el P. Archimandrita Macario, recién llegado a España desde su monasterio en la isla de Corfú (Grecia); en ella el Archimandrita compartirá sus experiencias en el monacato y responderá a las preguntas de los asistentes.

Para más información, ponerse en contacto con el P. Andrey Kórdochkin a través del número de teléfono 686291801 o a través de la dirección de correo electrónico kordochkin@hotmail.com

¡Están todos cordialmente invitados!

viernes, 24 de octubre de 2014

Reunión consultiva de Nepsis Madrid


El próximo domingo 26 de octubre a las 17:00 tendrá lugar en la Parroquia del Encuentro del Señor de Mejorada del Campo (Comunidad de Madrid), sita en la c/ Castilla, 4, nave 17, una reunión de la fraternidad Nepsis Madrid, adscrita al Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano), a la que están invitadas todas aquellas personas que estén interesadas en implicarse en los próximos proyectos para la juventud.

Para más información, ponerse en contacto con el Sr. Lucian Apahidean, coordinador de Nepsis Madrid, en el número de teléfono 642832820.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

jueves, 23 de octubre de 2014

Concierto de un coro ortodoxo bielorruso en Zizur Mayor (Comunidad Foral de Navarra)


El coro masculino de cantantes amateurs Blagovest inició su andadura en 2007 en Minsk con el fin de promover activamente el arte coral y el patrimonio espiritual de la Iglesia Ortodoxa Rusa.

Su repertorio se centra en la música sacra, las obras de compositores del siglo XX, las obras clásicas de compositores rusos y extranjeros, y las canciones populares de bielorrusos, rusos y ucranianos.

En su corta existencia han obtenido numerosos premios y reconocimientos.

DÍA: Domingo 26 de octubre
LUGAR: Casa de Cultura de Zizur Mayor (Navarra)
HORA: 12:30h.
ENTRADA: 3,00 €

Presentación en Valencia (Comunidad Valenciana) del libro "El abrazo de Jerusalén"


Este próximo jueves 23 de octubre a las 19 horas, tendrá lugar en la Librería PAULINAS de Valencia, la presentación del libro El abrazo de Jerusalén, publicado por Editorial Paulinas. Este acto cuenta con la colaboración del Centro Ecuménico P. Congar.

Se realiza esta presentación con motivo de la beatificación de Pablo VI y a los 50 años del Decreto sobre Ecumenismo, Unitatis Redintegratio, y la realizará D. Andrés Valencia Pérez, que es el director del Centro Ecuménico P. Congar y profesor de Ecumenismo en la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia.

El libro, cuya autora es Valeria Martano, que es doctora en Historia Social y Religiosa
y una gran estudiosa del Oriente cristiano, en particular de las relaciones entre las Iglesias Católica y Ortodoxa, analiza los antecedentes y el contexto político, social y religioso de aquel momento histórico, para que se llegara a producir el abrazo de Jerusalén entre Pablo VI y el patriarca ecuménico Athenágoras, el 5 de enero de 1964, siendo este es un paso decisivo en la historia del cristianismo.

Fue fruto de la iniciativa del papa Montini, que recogió la herencia de Juan XXIII, y del patriarca ortodoxo, un tenaz buscador de la unidad. Este encuentro se enmarcó en la «primavera» ecuménica del Vaticano II, abriendo la puerta para la cancelación de las recíprocas excomuniones al finalizar el Concilio.

Después de cincuenta años, el libro nos invita a recorrer los pasos y las decisiones de los protagonistas de un acontecimiento, que tiene tanto que decirnos a los cristianos del siglo XXI.


Fuente: Religión Digital

Un arquitecto valenciano reconstruirá la iglesia ortodoxa de Nueva York (Estados Unidos) destruida el 11-S


El arquitecto valenciano Santiago Calatrava reconstruirá la iglesia ortodoxa griega que fue destruida en los atentados del 11 de septiembre y que estaba situada junto a las Torres Gemelas de Nueva York, que dará la forma al diseño que se prevé que esté terminado a finales de 2016 o a principios de 2017, según informa el propio Calatrava en un comunicado a los medios y que confirma que el proyecto fue “bendecido el pasado sábado en una ceremonia religiosa presidida por autoridades de la Gran Manzana”. Allí, el ingeniero y arquitecto Santiago Calatrava aseguró que: “Cuando me enfrenté al diseño de esta iglesia me inspiré en Santa Sofía, que para mí es el paradigma de las iglesias ortodoxas”. Según declaró Calatrava en el acto que tuvo lugar con motivo de la ceremonia religiosa para la bendición del suelo donde se reconstruirá la emblemática iglesia ortodoxa de San Nicolás, en el World Trade Center de Nueva York: “una vez construido, este edificio será una casa donde rezar, así como la casa de la paz, el amor y la reconciliación”.

La iglesia brillará en la oscuridad gracias a su estructura construida en mármol blanco y a un sistema de iluminación que utilizara bombillas led. El templo tendrá formas inspiradas en la iconografía bizantina y sustituirá a la iglesia de cuatro plantas construida a principios del siglo XX por emigrantes procedentes de Grecia que fue destruida por los atentados. Esta es la segunda obra de Calatrava en una de las zonas en reconstrucción más emblemáticas del mundo, ya que el arquitecto hispano-suizo es el autor de la nueva estación de tren del World Trade Center que se inaugurará próximamente. Arquitecto, artista e ingeniero, Santiago Calatrava nació en 1951 en Benimàmet (Valencia). Licenciado en Arquitectura  en la especialidad de Urbanismo por la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Valencia. En 1975 prosigue sus estudios de postgrado en Ingeniería Civil en el ETH (Instituto Federal de Tecnología) en Zúrich, doctorándose en la especialidad de Ciencias Técnicas con la tesis sobre la “plegabilidad” de las estructuras.

En 1981 abre su primera oficina en Zúrich  y dos años después obtiene su primera licitación para el diseño y la construcción de la estación de ferrocarriles Stadelhofen. En 1984, Santiago Calatrava fue elegido para diseñar y construir el Puente Bach de Roda, en Barcelona. Este proyecto constituye su primer trabajo en el diseño de un puente y supuso, también, el inicio de la proyección internacional de Calatrava. En 1991, se adjudicó en concurso público el diseño del importante complejo cultural y urbano de la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia que, actualmente, es uno de los complejos culturales con mayor atracción turística de España. En 2004, abre oficina de Nueva York, diez años después del primer edificio de Calatrava en Estados Unidos: la ampliación de del Museo de Artes de Milwaukee. En Estados Unidos lleva a cabo importantes proyectos como la terminal de transportes del World Trade Center en Nueva York, el primer edificio del nuevo campus de la Universidad Politécnica de Florida y la Iglesia Greco- Ortodoxa de San Nicolás en el World Trade Center de Nueva York, entre otros.

Desde el cambio de siglo, Santiago Calatrava ha trabajado en numerosos proyectos en Argentina, Bélgica, España, Estados Unidos, Grecia, Holanda, Inglaterra, Israel, Irlanda, Suiza y Noruega. En la actualidad está desarrollando proyectos, ya sea en su fase de diseño o de construcción, en: Bélgica, Brasil, Catar, China, Estados Unidos e Italia. Santiago Calatrava ha recibido numerosos premios y reconocimientos de instituciones y organizaciones de prestigio internacional como el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1999), el Premio Nacional de Arquitectura (2005) y la Medalla de Oro de la Institución de Ingenieros Estructurales (1992). Es premio UIA Auguste Perret (1987).  En 1993, fue nominado como “Líder Global del Mañana” por el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza y, en 2002, recibió el Premio “Sir Misha Black Medal” de la Real Academia de las Artes de Londres. En 2005, fue seleccionado como uno de los cien ciudadanos más influyentes por la prestigiosa revista Times, el mismo años que recibió la Medalla de Oro del Instituto Americano de Arquitectos (AIA).  A nivel académico, hasta la fecha ha sido galardonado con más de 20 doctorados Honoris Causa de las más prestigiosas universidades del mundo.


Fuente: www.ahoravalencia.es

miércoles, 22 de octubre de 2014

Exposición de iconos sobre vidrio en Valdemoro (Comunidad de Madrid)


Del 24 de octubre al 7 de noviembre de 2014, la artista cristiana ortodoxa Adela Apahidean presentará la exposición "Iconos sobre vidrio. Una ventana al Cielo" en el Centro Municipal de Mayores de Valdemoro, sito en la c/ General Martitegui, 4. La exposición será inaugurada el día 24/10 a las 18:30, y se podrá visitar los lunes, martes y miércoles de 17:00 a 20:00 y los sábados y domingos de 10:00 a 12:00.

¡Todos están cordialmente invitados!


Fuente: P. Dorin Sas

Divina Liturgia y Sacramento del Santo Bautismo en Lanzarote (Islas Canarias)


El sábado 18 de octubre de 2014, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, ofició la Divina Liturgia en la Parroquia ortodoxa rumana de las islas de Lanzarote y Fuerteventura, momento en el que administró igualmente el Sacramento del Santo Bautismo a la pequeña Anisa Nicoleta, segunda hija del párroco, el P. Vincențiu,

En su homilía, Mons. Timoteo exhortó a los fieles a participar cada vez más activamente en los Santos Misterios, y les dio consejos paternales relacionados con la buena crianza de los hijos en el seno de la Iglesia y de la familia.

Al final, el Párroco dio las gracias tanto a Mons. Timoteo por sus hermosas palabras como a los parroquianos que participaron en este feliz acontecimiento parroquial y familiar.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Visita de trabajo de Mons. Timoteo a Rumanía


El 21 de octubre de 2014, Mons. Timoteo, obispo del Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal, acompañado por el Sr. Agustín Jiménez Crespo, alcalde de Noblejas (Toledo, Castilla-La Mancha), el Sr. Ángel Antonio Luengo Raboso, vicealcalde, y el Sr. Julio Antonio Gómez Martín, viajó a Rumanía en una visita de trabajo para estudiar la realización del proyecto del próximo monasterio ortodoxo de esa localidad.

En la mañana del 21 de octubre, la delegación visitó la catedral y la residencia patriarcal, donde sus miembros fueron recibidos por S.B. Daniel, Patriarca de Rumanía, el cual, tras darles la bienvenida, las gracias y su bendición, les ofreció algunos regalos.

En el transcurso del día, los miembros de la delegación visitaron la Iglesia de San Jorge el Nuevo de Bucarest y la Iglesia y el Palacio de Mogoșoaia, fundados por el Santo Príncipe Mártir Constantino Brâncoveanu, así como la Casa del Pueblo de la capital rumana.


Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

Fiesta patronal de la parroquia ortodoxa de Valdemoro (Comunidad de Madrid)


La parroquia ortodoxa rumana de Valdemoro, dedicada a los Santos Confesores Sofronio de Cioara, Besarión Sarai y Oprea Miclăuş, celebró con antelación (el 19 de octubre) su fiesta patronal. En el acto, respondiendo a la invitación del párroco P. Dorin Sas y con la bendición de S.B. Daniel, Patriarca de Rumanía, y de Mons. Timoteo, obispo ortodoxo rumano de España y Portugal, participó Mons. Silvano (Siluan), obispo de la Eparquía Ortodoxa Rumana de Hungría. En este contexto tuvieron lugar diversos actos colocados bajo la misión ortodoxa rumana en la diáspora y bajo la advocación de los Santos Protectores de la Parroquia.

Un día antes (el 18/10/2014), Mons. Silvano se reunió en la iglesia parroquial con un grupo de fieles, jóvenes y niños de la Parroquia de Valdemoro, a los cuales les habló acerca de la comunidad ortodoxa de Hungría y de los problemas relacionados con la misión rumana en la diáspora, respondiendo a las preguntas que se le dirigieron. Esa misma tarde, en la iglesia latina de los Santos Valentín y Casimiro de Madrid, que se nos prestó con mucha generosidad, tuvo lugar una reunión más amplia con sacerdotes, jóvenes, niños y fieles de otras parroquias rumanas de Madrid y alrededores (de las que ya hay 26). El tema de este segundo encuentro fue "La Misión de la Iglesia y el Apostolado de los Jóvenes de la Diáspora", tema que suscitó mucho interés y alegría entre los participantes, que hicieron numerosas preguntas.

La Divina Liturgia pontifical con ocasión de la fiesta patronal fue celebrada en la iglesia de Valdemoro el domingo 20º después de Pentecostés (19/10/2014) por parte de una sinaxis formada por Mons. Silvano, el párroco P. Dorin Sas y otros clérigos; las respuestas litúrgicas fueron dadas por un grupo de mujeres de la parroquia y también por un pequeño grupo de niños que embellecieron la atmósfera festiva de la jornada. En este contexto comulgaron numerosos fieles, que la tarde anterior habían confesado con el Párroco.

La Parroquia de Valdemoro fue fundada en el año 2011 por el P. Dorin Sas, que celebró la primera Divina Liturgia el día de Pentecostés de ese año y fue instalado como párroco el 3/9/2011 por parte de Mons. Timoteo. Durante el primer año, la parroquia funcionó en unas condiciones no idóneas en una sala preparada a tal efecto, pero en Pentecostés del año siguiente la comunidad se mudó al actual lugar de culto, muy bellamente dotado con iconostasio y con todos los elementos necesarios para desarrollar las actividades en condiciones normales y con espacio para actividades catequéticas con los niños. La Parroquia funciona en una localidad de aproximadamente 70.000 habitantes situada a unos 20 km. de Madrid, y forma parte del Arciprestazgo de la Comunidad de Madrid.

Con ocasión de estas visitas fraternas con carácter misionero-pastoral, Mons. Silvano fue recibido en la Residencia Eparquial de Madrid por Mons. Timoteo el 17 de octubre de 2014. Visitó con el párroco diferentes lugares eclesiásticos y culturales de la capital de España (por ejemplo, la iglesia latina de Valdemoro dedicada a la Madre de Dios, la Catedral latina de la Almudena de Madrid y la Iglesia de San Francisco el Grande, el Palacio Real y el complejo monacal, arquitectónico y teológico del Cerro de los Ángeles) y celebrará el domingo por la tarde el Sacramento del Santo Óleo con otros sacerdotes rumanos en la Parroquia del Descenso del Espíritu Santo de la localidad de Talavera de la Reina (Toledo), del Arciprestazgo de Castilla-La Mancha.

Todas estas actividades han supuesto de nuevo una buena ocasión para fomentar el conocimiento mutuo y de fortalecimiento espiritual en comunión fraternal y rumana, así como para venerar a los Santos Confesores Rumanos patronos de la Parroquia, que conservaron la Fe y al Pueblo con el precio de sus vidas.



Fuente: Obispado Ortodoxo Rumano de España y Portugal (Patriarcado Rumano)
Traducción del rumano: Ortodoxia Digital

martes, 21 de octubre de 2014

Conferencia de S.E. Policarpo en el Congreso Ecuménico de Barcelona (Cataluña) 2014


+ Metropolita Polykarpos Stavropoulos
Arzobispo-Metropolita Ortodoxo de España y Portugal y Exarca del Mar Mediterráneo
Presidente de la Asamblea Episcopal Ortodoxa de E y PT

“PATRIARCADO ECUMÉNICO Y ORTODOXIA UNIVERSAL”
(Barcelona, 7 de Octubre de 2014)

Parte 1ª: Visión histórico-canónica

Como es sabido, al principio el Cristianismo se difundió en regiones en las que predominaba la civilización helenística y se hablaba el griego, bajo la cobertura administrativa del inmenso Imperio Romano y que en el espacio del Oriente se extendía hasta donde había ampliado antes los confines del Helenismo Alejandro Magno. La ecúmene cristiana de San Constantino Magno se basó en la ecúmene helenística de Alejandro Magno. Desde sus comienzos, el Cristianismo tenía voz griega y además del gran helenista, el Apóstol de las Naciones San Pablo, que abrió el Cristianismo a la ecúmene helenística, también otros Apóstoles han trabajado para la difusión del Cristianismo en regiones helenísticas y helenófonas. Entre estos últimos se encuentra el Apóstol Andrés, el Primer Llamado, el fundador de la Iglesia de Bizancio, que terminó siendo un resplandeciente centro eclesiástico y que durante siglos dominó la vida espiritual y cultural de la humanidad entera. El mundo helenístico de las costas del Mediterráneo y del Mar Negro, constituyó el terreno de la obra misionera de tantos Santos Apóstoles. Por eso también, la organización de la primitiva Iglesia cristiana se estableció en las grandes ciudades helenísticas en las que existían florecientes comunidades cristianas. 

La obligación misionera del Apóstol Pablo para la difusión del Cristianismo entre los griegos y los barbaros (cfr. Rom 1,14), se completó en su primera parte por el mismo con la difusión del Evangelio de salvación en el mundo helenístico. La segunda parte de la obligación misionera del Apóstol de las Naciones la completó de manera ejemplar la Iglesia de Constantinopla, que fue dotada de todos aquellos los presupuestos favorables, creados por el traslado de la capital desde la Antigua Roma, relacionada todavía con el mundo pagano y de la idolatría, a la Nueva Roma, Constantinopla, diseñada y edificada para asumir la guía del mundo cristiano.

Los historiadores han aceptado sin reservas la constatación, según la cual, hacia los finales del siglo II° mientras que en la parte occidental del Imperio Romano, el Cristianismo se difundía esporádicamente en comunidades aisladas, en su mayor parte helenófonas, en el Oriente, por el contrario, se había establecido en un denso red de comunidades, especialmente en las regiones del Asia Menor y del Ponto que, junto con la Tracia, constituirán desde el siglo IV° el territorio de la jurisdicción eclesiástica de la Iglesia de Constantinopla.   A esta razón se debe, dentro el ámbito de la Pentarquía de los Patriarcas, que constituyó desde el siglo V la forma permanente de la organización de la Iglesia Universal en Iglesias locales autocéfalas, la existencia en Occidente de un solo centro eclesiástico, el de Roma, mientras que los otros cuatros restantes: Constantinopla, Alejandría, Antioquia y Jerusalén, se encuentran en Oriente.

El esplendor político y cultural, del que se revistió Constantinopla como la nueva capital del Imperio ahora cristiano, provocó importantes modificaciones, ya desde el siglo IV°, en la organización de la Iglesia Universal. La formación de la alta posición eclesiástica de Constantinopla como centro espiritual de la ecúmene cristiana se cumplió rápidamente. Durante el I° Concilio Ecuménico (Nicea 325), a pesar de que ya se había decidido el traslado de la capital (324), no se hizo ninguna mención a la Cátedra de Constantinopla. La inauguración de Constantinopla-Nueva Roma como nueva capital tuvo lugar oficialmente el 11 de mayo de 330 y, seguramente tuvo que transcurrir el tiempo necesario para obtener la autoridad necesaria para poder imponerse a la Antigua Roma competiendo con la plurisecular grandeza histórica y el esplendor de la Ciudad Eterna.

En los casi cincuenta años transcurridos entre el I° y el II° Concilio Ecuménico (325-381), Constantinopla se transforma en Iglesia principal tal como se observa en el papel protagonista de sus Obispos contra las herejías triadológicas, con el resultado de presidir los trabajos del II° Concilio Ecuménico (Constantinopla, 381), después el fallecimiento del Arzobispo de Antioquia San Meletio, dos Arzobispos de Constantinopla: San Gregorio el Teólogo (379-381) y tras su dimisión, su sucesor San Nectario (381-397). Este Concilio Ecuménico reguló la posición primaria de la Iglesia de Constantinopla, y que ya se había establecido “de facto”, determinando en su 3° canon: “Por lo tanto, el Obispo de Constantinopla ostenta la primacía de honor tras el Obispo de Roma porque es la Nueva Roma”. Según la constatación correcta del Metropolita Máximo de Sardes (+1986) en su obra referente al Patriarcado Ecuménico “el tercer canon no fue algo arbitrario, sino el resultado de una evolución de 50 años y el fruto maduro de la conciencia histórica de las Iglesias de Oriente y de las nuevas condiciones del Imperio” (“La institución del Patriarcado Ecuménico”, p. 109).                 

Esta elevación eclesiástica de Constantinopla sobre los demás Patriarcados de Oriente e inmediatamente detrás de Roma, contribuyó, en la práctica, al ejercicio de jurisdicción en las regiones adyacentes del Ponto, Tracia y Asia Menor. La subordinación definitiva de estas regiones bajo la jurisdicción eclesiástica de Constantinopla ocurrió en el IV° Concilio Ecuménico (Calcedonia 451), que en su canon 28, no sólo confirma la jurisdicción ejercida “de facto” de Constantinopla sobre los ya citados territorios, si no que la extiende sobre las “naciones bárbaras”, es decir, sobre las comunidades cristianas que se encuentran en la diáspora: fuera del Imperio y fuera de los límites geográficos de las Iglesias autocéfalas. El IV° Concilio Ecuménico consigue de esta manera la elevación  eclesiástica de Constantinopla, completando así la regulación del II° Concilio Ecuménico. Su Obispo ya no figura tras el Obispo de Roma como establecía el II° Concilio Ecuménico, sino con la misma dignidad de él: “La misma primacía se confiere a la Santísima Cátedra de Nueva Roma” (canon 28). Aún más, con los cánones 9 y 17 del mismo Concilio Ecuménico fue conferido al Obispo constantinopolitano el derecho de apelación (ἒκκλητον), es decir, el derecho de juzgar, en caso de apelación, a los clérigos ″ὑπερόριοι″ (=más allá de sus propios confines) pertenecientes a otros Patriarcados. En estos dos casos de competencia ″ὑπερόριον″ (=más allá de sus propios confines), es decir, el ejercicio de competencia sobre la diáspora y sobre la suprema autoridad judicial dentro de la institución de derecho de apelación se manifiesta claramente la posición primacial de la Cátedra de Constantinopla-Nueva Roma. A ninguna de las otras cuatro Cátedras (Roma, Alejandría, Antioquia, Jerusalén) permiten los divinos y sagrados Cánones el ejercicio de competencia ″ὑπερόριον″, estos es, fuera de los confines de sus propios territorios eclesiásticos.

Esta posición privilegiada del Patriarcado Ecuménico, fundamentada sobre reglas canónicas explícitas, constituye una parte integral de la historia de la Iglesia Ortodoxa que, además de su fundamento jurídico, constituye también una característica natural de la Ortodoxia Universal. La civilización ortodoxa no se puede entender si se prescinde de Constantinopla, convertida en el gran centro universal de la Ortodoxia durante todo su camino histórico. El Patriarcado Ecuménico ha dirigido la expresión y la formación de los dogmas de la Fe Católica en Cristo, la convocatoria de los Santos Concilios Ecuménicos, el desarrollo del monacato, del arte cristiana, el enriquecimiento de la vida dentro del Imperio con el espíritu cristiano. La Cátedra Ecuménica ha cumplido con notable éxito la obra de evangelización en Cristo ya desde la época de San Juan Crisóstomo (398-404), que culminó con la campaña misionera de los siglos IX y X en el mundo eslavo. Ha transmitido a los pueblos eslavos el enriquecido de la larga experiencia histórica espíritu cristiano ortodoxo y ha impregnado ontológicamente con esto la profundidad de la civilización eslava, al cual no se puede entender sin referencia a su progenitor espiritual y cultural: la Gran Iglesia de Constantinopla-Nueva Roma. Por su excelente obra misionera y cultural, Constantinopla se convierte en la Iglesia Madre de todos aquellos pueblos a los que inició en la fe cristiana. “Consecuencia natural de todo esto es que las Iglesias de estas naciones se dirigen a la Iglesia Madre para regular su vida eclesiástica interior, pidiendo instrucciones sobre esto y sobre todas aquellas cuestiones eclesiásticas desconocidas o equivocadas (Nicodemos Milas, “Derecho Eclesiástico, pp. 156-157).

Parte 2ª: Visión actual

La Iglesia Ortodoxa es una familia de Iglesias que se gobiernan a sí mismas desde el punto de vista administrativo. Deben su unidad, no a un centralismo organizado ni a la autoridad de un prelado que tendría sobre el conjunto un poder absoluto, si no al triple vinculo de la unidad de fe, plena comunión en los sacramentos y aceptación del mismo Derecho Canónico. El Patriarcado Ecuménico de Constantinopla ocupa en el seno del mundo ortodoxo una primacía de honor y no solamente. Esta “primacía” tiene también un doble servicio: de presidencia por una parte y de iniciativa y coordinación por otra. Su misión privilegiada es velar por el carácter universal de la Ortodoxia, de evitar que las Iglesias se aíslen, de animarlas a trabajar y dar testimonio juntas. Por eso las comunidades que pertenecen al Trono Ecuménico tienen un carácter de servicio universal para todos los Ortodoxos y, al mismo tiempo, les preserva de la tentación nacionalista.

La creación de Estados nacionales independientes en la Península Balcánica ha dado como resultado inmediato la creación de Iglesias locales autocéfalas. El Patriarcado Ecuménico, aunque veía limitada su enorme jurisdicción, ha concedido por vía canónica, como Madre Iglesia, la autocefalía a las Iglesias de los nuevos Estados balcánicos, reaccionado duramente cuando se ha traspasado el orden y la tradición eclesiástica y el derecho canónico y en casos de exaltación de los criterios nacionalistas y raciales, que son condenados sinodalmente como herejía.  No obstante, esta división en tantas Iglesias nacionales era un fenómeno nuevo en la vida de la Iglesia Ortodoxa. La concesión de la autocefalía a la Iglesia de Rusia varios siglos antes (1589) no había creado problemas en las relaciones entre los Ortodoxos, sea por la obediencia filial a la Iglesia Madre, sea porque no existía aún la exaltación de los principios nacionalistas, fruto del agnosticismo ilustrado de la Europa Occidental. Este nacionalismo fue la base de la existencia de los nuevos Estados balcánicos y utilizado en las disputas nacionales entre ellos, ha contribuido también a un enfriamiento de las relaciones entre algunas de las Iglesias Ortodoxas autocéfalas, sobre todo durante los largos períodos de enfrentamientos bélicos en los Balcanes.

Esta división administrativa en Iglesias locales autocéfales se trasportó también en la diáspora, con el directo resultado la existencia en el mismo territorio eclesiástico de dos o más obispos ortodoxos, que en la mayoría de los casos lleven el mismo título. Así, el principio etnofilético prevale de aquello eclesiológico y canónico, según el cual este grave problema administrativo eclesial en las relaciones entre las Iglesias locales autocéfalas, está resuelto. El Acta (Tomos) de autocefalía de una Iglesia local, otorgada por el Trono Ecuménico, describe con precisión los límites de su jurisdicción canónica, que son los propios confines geográficos nacionales. El Patriarcado Ecuménico es la única Iglesia Ortodoxa que goza, por decisión conciliar, del privilegio de extender su jurisdicción canónica más allá de sus propias fronteras, con derecho además de apelación de clérigos y comunidades de otras Iglesias Ortodoxas locales a ello. Una Iglesia local autocéfala tiene una jurisdicción “intraorius” y no “Hyperorius”.

El Patriarcado Ecuménico, viendo con dolor esta anomalía canónica y eclesiológica en la Diáspora ortodoxa, empleó enormes esfuerzos desde los comienzos del pasado siglo para estrechar, cultivar y revitalizar la unidad pan-ortodoxa, cosa che, con la gracia de Dios, se finaliza con buen éxito, a pesar de la eventual aparición de algunos momentos difíciles causados por concretas circunstancias temporales. De otra parte todas las Iglesias Ortodoxas autocéfalas locales tienen conciencia de esta anomalía y de la necesidad  de solucionar este problema de acuerdo con “la eclesiología ortodoxa y la tradición y praxis canónica de la Iglesia Ortodoxa”. La IVª reunión pan-ortodoxa pro-sinodal, convocada y presidida por el Patriarcado Ecuménico en Ginebra (Junio 2009) ha dado un paso para resolver este problema, creando Conferencias Episcopales locales, presididas “de iure” por el Obispo ordinario del Patriarcado Ecuménico. La decisión fa sido tomada por unanimidad El trabajo y la responsabilidad de estas Conferencias Episcopales con dos palabras es manifestar la unidad de la Ortodoxia, actuar en común en el campo pastoral, caritativo y educativo y representar todos los Ortodoxos de una región de frente a los eterodoxos y la sociedad local. Esta solución fue considerada como una “situación intermedia”, visto que “en la presente fase no es posible, por motivos históricos y pastorales, la transición inmediata en el recto orden canónico de la Iglesia sobre esta cuestión”, la solución definitiva de la cual pasa al Santo y Gran Concilio de la Iglesia Ortodoxa, que es previsto para ser convocado por el otoño del 2016 a Constantinopla bajo la presidencia de su Primus, el Patriarca Ecuménico. Los numerosos encuentros inter-ortodoxos, pro-conciliares y no, así como los encuentros históricos de los Primados de las Iglesias Ortodoxas autocéfalas en el Sagrado Centro de la Ortodoxia Universal (Fanar 1992, Fanar-Patmos 1995, Fanar-Jerusalén 2000, Fanar 2008, Fanar 2014) para afrontar en común no sólo varios problemas inter-ortodoxos, sino también los retos actuales y los nuevos desafíos de la Humanidad, como el medio ambiente, la pobreza, la bioética, la paz, la justicia social, las crisis, etc., han dejado atrás, como simple recuerdo, la época de alejamiento. Las históricas iniciativas de la Iglesia Primada de Constantinopla-Nueva Roma y la análoga correspondencia con total disponibilidad de las demás Iglesias Ortodoxas autocéfalas han creado las condiciones favorables para continuar por la misma vía común la obra salvífica en nuestros tiempos apocalípticos de la Santa Iglesia Ortodoxa Católica.


Fuente: Arzobispado Ortodoxo de España y Portugal (Patriarcado Ecuménico)