jueves, 17 de julio de 2014

Los ortodoxos de Lérida (Cataluña) compran la comisaría de Ronda


La comunidad ortodoxa de Lleida ha cerrado la compra a la Generalitat del edificio de la antigua comisaría de la Policía Nacional en el Passeig de Ronda, con el objetivo de destinar este espacio a la primera iglesia propia de este culto cristiano en Lleida. El acuerdo, que solo está pendiente de la firma del contrato, ha sido por un precio final de 480.000 euros, confirmaron ambas partes, que se pagarán a plazos en un periodo total de 12 años. La comunidad, que ahora tiene un pequeño espacio en la parroquia del Carme, llevaba años buscando una ubicación definitiva (ver desglose). “Es nuestro sueño poder tener un edificio propio, pero lo que falta siempre es el dinero”, explicó el padre Daniel Simón. La apertura del templo todavía deberá esperar y no será antes del año que viene, explicó el párroco, ya que el edificio está “todo destruido” y precisa de muchas obras para adecuarlo, que han estimado en unos 100.000 euros más, que incluirá la construcción de una cúpula.

La financiación tanto de la compra como de las obras vendrá exclusivamente de las donaciones de los fieles de esta comunidad, añadió el padre Daniel, que cuenta con unas 1.200 personas en Lleida ciudad (principalmente de origen rumano, aunque también de otros países como Bulgaria y Ucrania). “Somos una comunidad muy solidaria. En tres meses hemos podido recoger 48.000 euros para pagar la entrada, pero todos no pueden contribuir. Tenemos unas 200 familias que están inscritas para dar 10 € cada mes y si pueden también dan algo más, además de otros donativos ocasionales”, concluyó. Al margen de la cuestión económica, ahora los ortodoxos deberán elaborar el proyecto de la nueva iglesia y obtener el permiso de la Paeria, que tiene una normativa restrictiva con los centros de culto. No obstante, al tratarse de una construcción aislada sin viviendas encima, es de prever que pueda cumplir los requisitos fijados.

El delegado de la Generalitat en Lleida, Ramon Farré, confirmó que el acuerdo entre el Institut Català del Sòl y esta comunidad es ya definitivo. “Es un equipamiento que estaba en desuso y hay una entidad sin ánimo de lucro que puede usar este patrimonio público. Además de obtener un beneficio económico le damos una utilidad”, destacó Farré. Por ahora la Generalitat no prevé desprenderse de ningún otro de sus inmuebles en Lleida, ya que están todos en uso menos el de Magisterio, sobre el que no hay novedades.

El edificio de Ronda acogió la comisaría de la Policía Nacional desde 1982 hasta 2008, cuando la instalación se trasladó al Gobierno Militar. Tiene 1.533 m² y se había ido degradando por falta de mantenimiento.


Fuente: Segre