domingo, 27 de abril de 2014

La nueva iglesia ortodoxa de Las Salinas (Almería, Andalucía, España) ya está casi lista


Quedan tan sólo unos 30.000 euros, además de la pintura y las conexiones de luz y agua, para que la comunidad ortodoxa tenga por fin un nuevo espacio donde celebrar sus liturgias. Imponente, la iglesia se alza en el polígono de La Algaida, en Las Salinas, avanzando poco a poco en su construcción, como una imagen exótica, ya que guarda la estética propia del este europeo.

Pero no está abandonada. De hecho, por su amplitud, más acorde a la cantidad de fieles a la que sirve, los ortodoxos de toda Almería fueron allí recibidos en la Vigilia Pascual del pasado Sábado Santo, la celebración de vísperas del Domingo de Resurrección.

Nuevo párroco Allí les esperaba el padre Gheorghe Adrian Fofiu, que llegó a España el pasado noviembre desde Rumanía para hacerse cargo de la comunidad almeriense, en sustitución de Emil Ioan Tadean, quien permanece como sacerdote ayudante, pero dejó el cargo de párroco.

“Quisimos estar allí, en la Basílica, porque en la vigilia hay miles de personas llegadas de todos los municipios. Pero no está utilizable todavía, aunque vamos avanzando poco a poco”, cuenta el religioso, quien no pone fecha de apertura: “Parece que queda poco dinero, pero tenemos que pagar también el alquiler de la iglesia en la que todavía celebramos, y las cuotas del préstamo que nos avaló el Obispado católico, al que estamos muy agradecidos”, hace cuentas. Y eso supone más de 2.000 euros al mes, lo que hace cuesta arriba la finalización del deseado templo. “Con la llegada de la crisis económica, nos está resultando más difícil, pero no está parada”, añade Emil Tadean, que sirve como intérprete en la entrevista, ya que el nuevo sacerdote aún no sabe español. Pero el edificio no está abandonado, ni mucho menos. Los religiosos reconocen que en estos años de trabajos no han sufrido “ningún acto de vandalismo” en un edificio a medio terminar. 

Paz social Sobre la cantidad de fieles a la que sirven, aunque reconocen que algunos ciudadanos se han marchado de España precisamente a causa de esa crisis, dicen que en estos años no ha habido una disminución de asistencia. “Se van unos pero vienen otros. Además, muchos ya han formado aquí su vida, sus hijos estudian aquí”, comentan. Por lo que el número podría estar en 12.000 personas.

Los sacerdotes explican que “en la confesión ortodoxa, el 95% de las personas son practicantes. Quizá, por trabajo, no puedan asistir el domingo a la celebración, pero están en la comunidad”. Éstas se realizan en el local que se adecuó hace siete años en la calle Dalías de Roquetas, que se queda pequeño en numerosas ocasiones. Además de la liturgia, el párroco ofrece clases a los niños de las familias ortodoxas y atiende a enfermos y necesitados.
Además de allí, los ortodoxos pueden asistir a la iglesia que se abrió en la capital, con la que la parroquia roquetera guarda mucha relación.

También con el resto de religiones, especialmente con los católicos de rito oriental “con quienes compartimos liturgia”, que tienen también un párroco de origen rumano en Almería capital. Y, por su puesto, con el Obispado católico. De hecho, el padre Adrián ya se ha presentado al obispo Adolfo González Montes, y al alcalde de Roquetas, Gabriel Amat. “Han mostrado su disposición de ayudarnos, y lo mismo nosotros hacia ellos. Estamos aquí para cultivar la paz social”, añade.

Sabedor de que la información sobre la evolución de la basílica de Las Salinas se publicaría el mismo día de la Canonización de los papas católicos Juan Pablo II y Juan XXIII, Adrián Fofiu se refirió al primero al que reconoció “por su gran trabajo por la unidad de la Iglesia cristiana”.


Fuente: La Voz de Almería